Yo soy de los que cree, frente a otros compañeros economistas críticos, que no
hay alternativas y que o se aborda el problema de la Eurozona sin tratar de
poner paños calientes, de una forma radical y enfrentándonos a la realidad que
tenemos delante o la realidad pasará por encima de nosotros y cuando nos hayamos
dado cuenta estaremos volteados y sin ningún tipo de capacidad de respuesta y
reacción.
La primera cuestión que quisiera plantear es la más básica de todas, y es que
cuando hablamos del proyecto europeo, cuando hablamos de la crisis en Europa y
de la crisis del euro, nos olvidamos de lo principal. Y es que el euro está
contra la Europa en la que todas y todos creemos. El euro es un proyecto que ha
permitido a las élites económicas, tanto industriales como financieras europeas,
cooptar a la clase política tanto a nivel europeo como estatal y ponerla al
servicio de un proyecto de rentabilización de los capitales en el cual la clase
trabajadora no tiene nada más que cosas que perder. Si no entendemos que la
Europa del euro no es nuestra Europa, no podremos enfrentarnos adecuadamente a
esta crisis. Plantear que hay que rescatar a Europa y rescatar al euro, y
olvidarnos de eso, es echarnos piedras sobre nuestro tejado.
En segundo lugar, la crisis del euro no es una crisis financiera, lo que no
quita para que tenga una dimensión financiera. La crisis del euro es una crisis
que estaba inserta en el código genético del euro desde su aparición. El euro se
diseñó desde una perspectiva neoliberal y orientada exclusivamente a ese proceso
de rentabilización de los capitales a nivel europeo. Las políticas de ajuste
permanente que se articularon en el proceso de convergencia hasta llegar a
Maastricht como las políticas que se han mantenido desde entonces; los errores
de diseño en el euro con la ausencia de una estructura fiscal de redistribución
de la renta que permita repartir la renta y la riqueza desde las zonas en las
que se genera y acumula hacia las zonas en las que se producen situaciones de
recesión y crisis; la ausencia de cualquier mecanismo de solidaridad más allá de
la Política Agraria Común para permitir que las vacas europeas vivan mejor que
los niños latinoamericanos o africanos; las asimetrías estructurales que se han
producido, que existían y que en ningún caso se han reducido, sino que se han
agravado, y que como consecuencia de esta crisis se están intensificando. Todo
ello sólo puede hacernos llegar a la conclusión de que el euro es proyecto
fallido; pero que, además, no es nuestro proyecto ni algo que tengamos que
defender desde ningún punto de vista.
¿Qué opciones hay frente al futuro? Las opciones frente al futuro dependen de
la comprensión de cuáles son las dimensiones y la naturaleza de la crisis, por
un lado; y por otro lado, de valorar la viabilidad del proyecto europeo tal y
como lo conocemos. Si mañana cambia el código genético de todos los alemanes,
incluida su Canciller, me comeré todas y cada una de las palabras que voy a
decir a continuación, pero como creo que esa mutación genética no va a ocurrir,
la viabilidad de la pertenencia al euro para los países periféricos es
prácticamente nula. Es decir, la viabilidad del euro, si no se restringe única y
exclusivamente a los países centrales, estaría puesta en cuestión. Es decir, el
euro, tal y como lo conocemos ahora, es una moneda que va hacia el colapso. Y
por eso digo que, probablemente, si no tratamos de articular respuestas desde
esa perspectiva del colapso de la Unión Europea a medio o largo plazo, lo que
nos encontraremos es que éste nos pasará por encima.
Sobre la naturaleza de la crisis, muy rápidamente, porque yo creo que todos y
todas, más o menos, estamos al tanto. La crisis europea no es una crisis
financiera. Es una crisis derivada de las diferencias acumuladas de
competitividad entre el núcleo y la periferia; entre un núcleo que ha aumentado
sus niveles de productividad, que ha mantenido unas tasas bajas de inflación y
que ha emprendido unos procesos de ajuste y de moderación salarial; y una
periferia que ha mantenido unos diferenciales de inflación positivos con
respecto al núcleo -es decir, ha visto cómo sus precios han crecido más-;
también ha visto cómo los salarios de la clase trabajadora han crecido más,
entre otras cosas, porque partían de unos niveles inferiores; y, por lo tanto,
esto ha dado lugar a unos déficit en la balanza por cuenta corriente que
explican, junto a la crisis bancaria, la dimensión financiera posterior de la
crisis.
Esas diferencias en las productividades han beneficiado esencialmente a
Alemania. Alemania ha sido la principal beneficiaria de que exista una moneda
única. ¿Por qué? Porque cuando existían esas diferencias de competitividad entre
las economías, pero cada una tenía su propia moneda, los Estados podían devaluar
sus monedas para reducir los déficit de competitividad. Desde el momento en que
se crea una moneda única, con un tipo de cambio fijo e inalterable entre las
distintas economías, los países no pueden recurrir a la devaluación para reducir
los déficit de competitividad entre sus economías. Y vemos cómo eso se traduce
en dos situaciones enfrentadas: por una parte, acumulación de superávit por
cuenta corriente en los países centrales; y, por otra, déficit por cuenta
corriente en los países de la periferia.
Para mantener esa situación de desequilibrio en las balanzas por cuenta
corriente a su favor, ¿qué hizo Alemania? Básicamente, sustituir superávit
comercial por deuda externa. Es decir, vendía a los países de la periferia y, al
mismo tiempo, financiaba el endeudamiento de los países de la periferia para que
le compraran el excedente comercial. ¿Por qué? Porque Alemania ha sido
tradicionalmente, por motivos demográficos, sociológicos y de distinta
naturaleza, un país con una insuficiente demanda interna. Y lo que ha hecho a lo
largo de todo el proceso del euro es sustituir esencialmente demanda externa de
los países periféricos y del resto del mundo por demanda interna.
Su política ha sido la de mantener niveles de demanda al interior muy bajos,
incrementando la presión salarial sobre los trabajadores, y sustituirla por la
demanda que realizaba el resto del mundo, especialmente los países periféricos.
Como esos países periféricos necesitaban de inyecciones de recursos financieros
para poder financiar la falta de ahorro de sus economías, lo que ha hecho
Alemania es, básicamente, fomentar el endeudamiento de los países periféricos.
De manera que la crisis, tal y como la encontramos en estos momentos, tiene dos
dimensiones difícilmente reconciliables: una es el problema de la deuda. Pero
especialmente para el caso español y de la mayor parte de los países
periféricos, es un problema de deuda privada. Que, parcialmente, ha sido
socializada, porque se ha socializado la deuda de los bancos, pero la deuda de
los particulares sigue viva e intacta. Y que no se puede solucionar si no se
reestructura. Es decir, si no hay una quita, una moratoria y una
reestructuración de los plazos de pago de la deuda. Esa sería la expresión
financiera del problema.
La otra dimensión de la crisis son las diferencias en la competitividad.
Diferencias en la competitividad entre las economías centrales y las economías
periféricas que no están disminuyendo sino que se están ampliando. Lo que nos
encontramos es que el proceso de ajuste para salvar al capital financiero e
industrial, tanto a nivel europeo como estatal, se está haciendo a costa del
ajuste salarial y de la presión sobre los trabajadores, con repercusiones sobre
los niveles de productividad de los mismos.
Frente a ello, ¿qué se está haciendo? Políticas de ajuste y austeridad que no
pueden funcionar bajo ningún concepto por razones evidentes.
Primero, porque inducen a sustituir demanda interna por demanda externa a
todos los países. Es decir, deprimen el consumo, la inversión y el gasto público
a nivel interno y lo tratan de sustituir por exportaciones hacia el resto del
mundo de nuestros productos. Y eso se hace, esencialmente, por la vía de la
deflación salarial. Es decir, reduciendo el coste del trabajo. Pero se hace
promoviendo esa política para todos los países simultáneamente -y ahora veremos
a qué niveles- y, al mismo tiempo, en un contexto de economía global en
recesión. Es decir, es una política pro-cíclica: induce a las economías hacia la
crisis en un contexto de crisis económica global. Por lo tanto, es una política
que no tiene ningún sentido. Además, impone el ajuste sobre cada vez más
economías.
El ajuste duro sobre los "cerditos" (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y
España) supone en estos momentos el 37% del PIB comunitario. Si a eso se le une
el ajuste moderado que se está llevando a cabo en Francia, con la reciente
rebaja de los 30 mil millones de euros, el ajuste afecta ya al 57% del PIB de la
eurozona. Y si a eso se le suma los ajustes moderados sobre Bélgica y sobre los
Países Bajos, el ajuste llega al 66% del PIB comunitario. Es decir, se está
imponiendo políticas de recesión, de contracción, de profundización en la
crisis, a casi dos tercios de la eurozona. Con lo cual, la posibilidad de que
esos dos tercios salgan a flote como consecuencia de la demanda externa que haga
el otro tercio, es prácticamente nula.
Y además las políticas de ajuste tienen repercusiones sobre los diferenciales
de productividad. Las políticas de ajuste lo que hacen es frenar el crecimiento.
Al frenar el crecimiento, afectan a los rendimientos del sector industrial,
fundamentalmente. Eso, debido a las rigideces técnicas que impiden que haya un
ajuste paralelo entre el empleo y la producción -es decir, la producción suele
caer más rápidamente de lo que lo hace el empleo- provoca el deterioro de la
productividad, el deterioro de los beneficios, la caída en la inversión e
incentiva la caída en la producción. Con lo cual, volvemos a deteriorar lo que
debería servir para sanar la causa última de la crisis en Europa: los
diferenciales de competitividad entre las distintas economías.
Pero además, hay otra cuestión de fondo mucho más grave. Y es que, utilizando
sólo las relaciones macroeconómicas básicas sobre las que todo el mundo coincide
nos encontramos con que el proyecto europeo es inviable con Alemania dentro. Sin
Alemania, la cosa pudiera cambiar.
Tenemos que partir de la premisa, como hemos señalado, de que la eurozona es
un diseño fallido, un diseño que estaba mal desde su propio origen. Y, en estos
momentos, estamos asistiendo al conflicto entre las élites europeas, que ven
cómo su proyecto se está desmoronando y no terminan de entender cómo y por qué y
cómo y a través de qué vías podrían solucionarlo de forma que las soluciones le
permitieran mantener su posición de poder a lo largo del tiempo. Y, por otro
lado, la lógica económica elemental. Se trata de un conflicto difícilmente
resoluble y que ha ilustrado muy bien Luis Alonso.
Hemos pasado de una situación que parecía que era un juego de suma cero al
interior de la Unión Europea, donde lo que unos ganaban era a costa de lo que
otros perdían y era, hasta cierto punto, asimilable por todos, a una situación
que se llama juego de suma negativa, es decir, donde cada una de las partes cree
que está peor de lo que estaría si no estuviera en el euro. Los del núcleo,
porque creen que han financiado la orgía inmobiliaria y el bienestar de los
países periféricos, que, al parecer, no nos correspondía; y los periféricos,
porque creemos que los países centrales nos están imponiendo políticas de
austeridad que están acabando con el empleo, con los derechos sociales y con las
perspectivas de futuro de nuestra generación y de las generaciones futuras.
El problema es básicamente Alemania. No porque le tenga especial aversión a
los alemanes, sino por su estructura productiva. Una estructura productiva que
está basada esencialmente en la debilidad crónica de la demanda interna: una
economía que ahorra mucho más de lo que consume; y que ha orientado sus aparatos
productivos hacia la exportación, a sustituir demanda interna por demanda
externa. Para eso, Alemania, después de la reunificación alemana, necesitaba un
contexto de tipos de cambio fijos inamovibles, y la expresión más cerrada y
perfecto de ello era construir una moneda única.
Eso ha dado lugar a que los países centrales, con Alemania a la cabeza, hayan
conseguido una situación de superávit en la balanza por cuenta corriente que se
ha canalizado en forma de flujos financieros hacia los países periféricos.
Revertir esa situación significaría que Alemania aceptara que los países
periféricos empezaran a exportar más hacia los países centrales, cosa que es
altamente improbable. Si todo su esfuerzo productivo desde la Agenda 2010 de
Schröder de principios del siglo XXI ha estado orientada a reestructurar su
economía en ese sentido, parece muy poco probable que a estas alturas sea
políticamente aceptable a nivel interno que puedan revertir esa situación para
aceptar déficit en la balanza por cuenta corriente. Entre otras cosas, porque se
enfrentarían a la debilidad de la demanda interna y a debilidad de la demanda
externa; es decir, aceptar eso significaría que Alemania aceptaría incrementar
sus niveles de desempleo e incrementar sus niveles de inflación. De hecho,
Alemania, durante estos doce, quince años ha hecho todo lo posible por llegar a
esta situación. Por llegar a reforzar su superávit en la balanza por cuenta
corriente. Difícilmente va a permitir que eso se revierta, entre otras cosas
porque para ello sería necesario, por ejemplo, que su inflación fuera mayor que
la de los países periféricos. Algo que, por otra parte, no es fácil de conseguir
en unas sociedades que tienen mayor aversión a la inflación que las sociedades
periféricas y en unas economías periféricas donde la inflación es
estructuralmente más alta que la inflación del centro. Por otro lado, debería
aceptar pérdidas de competitividad por la vía de mantener mayores incrementos de
los costes laborales, de los salarios de los trabajadores. Cuando lo que se está
promoviendo con las políticas de ajuste es, precisamente, lo contrario:
deflación salarial en los países periféricos manteniendo, más o menos
constantes, los niveles salariales en sus países. Además, hay que considerar que
no se puede cambiar una estructura productiva que está orientada a la
exportación por una estructura productiva orientada a la economía interna de la
noche a la mañana.
El colapso es inevitable, por cuestiones de relaciones económicas básicas. A
lo que nos vamos enfrentando es a que el nivel de la deuda pública es
actualmente insostenible para los países periféricos. España (ya no hablo de
Grecia y Portugal) es un país insolvente, en quiebra: no puede conseguir ni un
superávit comercial ni un superávit fiscal que permita hacer frente al
crecimiento del pago de la deuda en los próximos años. Es decir, frente a lo que
se nos viene, en algún momento, y eso lo sabe todo el mundo, se va a tener que
plantear que la deuda española es impagable, que no hay forma de pagarla. Cuánto
tiempo tardemos en aceptar esa situación o cuánto tiempo tardemos en entender
que lo que se está produciendo a través de los procesos de ajuste es una
extracción de los excedentes desde la periferia hacia el centro para llegar a un
momento en el que, cuando no haya más de dónde extraer, reconocer que la deuda
es impagable, cuando ya lo es ahora, en estos momentos, es a lo que se tiene que
enfrentar actualmente la izquierda.
La izquierda no sólo se tiene que enfrentar a eso, a cuándo vamos a
reestructurar la deuda, sino también a cómo conseguimos, y aquí viene la parte
más delicada, que no se produzcan, por catastróficas, o que se produzcan en
beneficio de la clase trabajadora alguna de las posibles soluciones que hay en
el horizonte.
¿Cuáles son las posibles soluciones que hay en el horizonte?
Una, la mejor solución: la mutación genética de todos los alemanes, que
hiciera que, de repente, no tuvieran aversión a la inflación, sino que les
pareciera bien que los precios crecieran y/o que aceptaran unos niveles de
desempleo más altos de los que tienen en estos momentos.
Dos, el colapso de la eurozona. Es decir, la posibilidad de que, en algún
momento, más allá de Grecia, que representa un porcentaje muy pequeño del PIB,
España declare que la deuda no se puede pagar. En ese momento, si hay que
proceder a la reestructuración de la deuda, los inversores internacionales en
cuyas manos estamos, dirán: si no se puede pagar la deuda de España,
probablemente tampoco se puede pagar la deuda de Italia, probablemente tampoco
se puede pagar la deuda de Portugal, probablemente tampoco se puede pagar la
deuda de Francia. Es decir, el euro colapsará como consecuencia de que los
inversores dejarán de financiar las deudas de los distintos estados. Ese es el
horizonte más probable.
La tercera posibilidad es también algo altamente improbable: la monetización
de la deuda por parte del Banco Central Europeo, sin ninguna condición. No lo
que pretenden hacer ahora: te compro deuda en el mercado secundario, siempre y
cuando te sometas a un ajuste para provocar una deflación interna, que te
permita, improbablemente, llegar a sustituir demanda interna por demanda
externa. El que el Banco Central Europeo, los alemanes o los países centrales
acepten financiar mediante la monetización de la deuda, vía Banco Central
Europeo, sin ningún tipo de condiciones, los niveles de deuda acumulados en los
países periféricos, es también, como digo, altamente improbable.
Por eso, el euro, desde mi humilde perspectiva, y desde el pesimismo
intelectual, está condenado a colapsar. ¿En cuánto tiempo? Eso es lo que yo no
me atrevo a anticipar. De manera que, o nos salimos del euro, preparando
anticipadamente la salida, sin pasar del euro a las futuras pesetas de la noche
a la mañana. Sino pensando en mecanismos posibles para ir preparando una salida
no traumática del euro: básicamente, anticipo uno, introduciendo una moneda
paralela exclusivamente de circulación nacional. O lo que puede ocurrir es que
el colapso nos pille como siempre, mirando para otro lado
LA NATURALEZA DE ESTE BLOG , ES FORMAR UN FORO DE OPINION EN LA QUE TIENE CABIDA TODO AQUEL QUE PONGA ARGUMENTOS Y NO SE SALGA DEL TEMA PROPUESTO ..NO SE TRATA DE IR CONTRA NADA NI CONTRA NADIE Y SOLO ME MUEVE EL AFAN Y LA INQUIETUD DE AYUDAR O RESOLVER PROBLEMAS QUE TENEMOS EN NUESTRA VIDA DIARIA Y QUE CON VUESTRO APOYO PODEMOS APORTAR NUESTRO GRANITO DE COLABORACION
domingo, 30 de septiembre de 2012
miércoles, 26 de septiembre de 2012
LOS INDEPENDENTISTAS NOS ESTAN METIENDO A LOS QUE NO LO SOMOS EN UN BUEN FREGADO
Buena se habrá montado en las catervas de
nazimbéciles de toda Cataluña. El señorito Mas ha reculado una vez pasada la
erección de la Diada y ahora va soltando por los rincones que el no es
independentista. Vaya por Dios. Los empresarios con los que se reunió hace unos
días se quedarían tranquilos de no ver peligrar sus intereses en el Resto de
España, pero los miles de nazimbéciles que ya se veían paseando su pasaporte
catalufo por todos los aeropuertos del Mundo estaran ahora pensando que hacer.
España es un hueso duro de roer y Mas se ha pillado los dedos. Tan bien y tan a
fondo que va ocurrencia, tras ocurrencia, intentando encarrilar lo que de mala
manera ha desbocado al hipotecar la región catalana en cerca de cincuenta mil
millones de euros. No sabemos ya a ciencia cierta si quiere un Estado sin
nación, una nación sin territorio, un territorio sin estado, una república
islámica asociada a los paises no alineados o simplemente no tiene ni idea del
pastelón en que se está metiendo.
Estado Libre Asociado.
La última ocurrencia del Honorable es meter a
Cataluña en una tesitura equivalente a la de Puerto Rico. Sería algo así cómo
pillar todo de España sin devolver nada. Es lo ideal, tienes Ejército, dinerito,
subvenciones y prebendas sin pagar un duro. Si desde Madrid te reclaman algo,
pues nada, les dices que tu eres un Estado Libre y que la responsabilidad es de
España hacía Cataluña y no al revés. Obviamente España podría buscar la misma
contraprestación en Cataluña que Estados Unidos en Puerto Rico y establecer
poligonos de tiro para el ejército y zonas de maniobras navales para la Armada.
En el fondo, ellos contraen la carga de la defensa de ese territorio. ¿Qué menos
que lo conozcan a fondo antes de enfangarse por alguién que se mea en ellos a
diario? Mas se está comiendo el solito el marrón de haber usado cómo arma
política la palabra Independencia. Máxime porque sus votantes son nacionalistas
moderados que no la contemplan y todos los que sí la desean o son de izquierdas,
comunistas, antisistema o simplemente gente que va a hacer daño, mucho
daño.
Es una suerte de Camisas Pardas desbocadas que,
desde luego, sólo van a seguir a un Líder que los conduzca a la Tierra
prometida, a esa Cataluña independiente en que Mohammed es cada vez el nombre
más común, la iglesia independentista tendrá las horas contadas en el momento en
que se problame la república (ignorantes) y cualquier opción pasa por una
república islámica que, desde luego, no es lo que quiere la Unión Europea. No
obstante, siempre existe la opción portuguesa, la unión de dos Pueblos que
puedan asomar la nariz sobre sus intereses de ultramar y establecer una
verdadera commonwealth en contraprestación al regalo de una Cataluña
sobreendeudada a una Europa que la desea cómo elemento desestabilizador de
España, para tenerla calladita, controladita y con su soberanía intervenida.
Catalaluña está en la línea de fuego y el Pueblo Español debería empezar a verla
cómo una mosca cojonera que ni se va ni se viene, donde muy pocos nazimbéciles
están haciendole la pascua a buenos y enraizados españoles.
Fuera de la Ley.
De hecho, según voy leyendo por foros y
páginas, hay ya militares que hablan sin pudor de lo que el Ejército debería
hacer en un hecho que no se producirá jamás. La intervención militar catalana es
otra utopía porque ellos mismos no quieren independizarse. Para muestra, un
botón. Mas está muy tocado con el hecho de convocar elecciones porque, lo único
que tendría que hacer Madrid, es bloquear los fondos a Cataluña y que la
Generalidad empiece a deber nóminas y ya está. Un veinticinco por ciento de la
capa laboral depende de la Generalidad. Imaginénse a los mismos Mozos de Cuadra
que iban tan campantes con su cochecito patrulla y su estelada en la ventanilla
de atrás el día de la Diada sin cobrar un par de meses sus dos mil cuatrocientos
euros. La verdad es que mucho no podrían hacer, salvo coger una rabieta y
ciscarse en los difuntos del Honorable, pues la misma Generalidad es tan
paranoíca que tiene una policía tan sumamente poco preparada que, para ser Mozo,
sólo hay que hablar con cierta soltura el catalán.
Es así, eso es el sistema estatal catalán. Un
pozo negro que absorve dinero para crear, por una parte, una rede clientelar en
todas las asociaciones cómo Omniúm, por otro lado, un sistema que está creando
una enorme red estatal con medios afines, delegaciones diplomáticas y una serie
de departamentos que, en un país serio serían tomadas en serio, pero que en el
nuestro, simplemente es motivo de risa, cómo toda la porquería de sistema
autonómico, para la comunidad internacional. Mas no me parece inteligente ni
solvente cómo político y simplemente está haciendo todo lo que no hay que hacer
en una situación de crisis con quien te tiene que sacar las castañas del
fuego.Declararse, por una rabieta, fuera de la Ley no es lo mejor que se supone
que tiene que hacer el presidente de una comunidad autónoma que es, a la vez, el
representante de España ante Cataluña y de Cataluña ante España, que ha jurado
su cargo ante el jefe del Estado y que encima se supone que debe atender a las
necesidades básicas del pueblo catalán y no sólo a su inviable
independencia.
Estado Libre Asociado en la República
Federal Española.
El gran problema que
tienen los españolistas en Cataluña es no tener un proyecto político en el que
votar masivamente para contrarrestar al independentismo. El sucialismo es, ora
españolista, ora catalinasta, ora estercolista según le sople el aire, el PP,
supraacomplejado está muy lejos de ser una fuerza política coherente, Cs y PxC
no sugieren confianza, el primero porque es el proyecto, muy fallido, de un niño
de papá y el segundo porque pretende hacer política antiinmigración en una
comunidad virtualmente islámica. Los demás partidos pivotan entre la inutilidad
y el patetismo ante una posible coalición ERC-CiU-SI, que no es que no sea
invencible, es que es un bloque catalanista en toda regla con el que es difícil
combatir sin un líder no secesionista con cierto carisma. Habrá que confiar
mientras en las manifestaciones que pondran el broche a la Fiesta Nacional
Española del Doce de Octubre y que convocan Grupos en Facebook cómo Catalans que no volen la independència, Manifestación contra la independencia, 12 de octubre 2012,
Catalunya
NO Nacionalista, 1.000.000 de personas en contra de la Independencia de
Cataluña,
martes, 25 de septiembre de 2012
NO SE QUE PUÑETAS HACEMOS EN LA ZONA EURO
La causa real de la crisis financiera: la alianza entre la banca alemana y la
banca española fue determinante para la producción del comportamiento
especulativo de esta última, siendo ello una de las causas más importantes de la
crisis financiera en Europa.
La gran debilidad del argumento neoliberal, que asume que el mayor problema de la economía española es el déficit y la deuda pública del Estado español, es que los datos, fácilmente accesibles, muestran su insostenibilidad. Cuando la crisis empezó en España, el Estado español no tenía déficit. Antes al contrario, tenía un superávit, mayor, por cierto, que el que tenía el Estado alemán.
En 2007, el superávit del Estado español era equivalente a 1,9% del PIB, más de seis veces superior al alemán, 0,3% del PIB. Y un tanto parecido ocurría con la deuda pública, que representaba en España un 27% del PIB, casi la mitad de la deuda pública alemana, 50% del PIB.
Tener un superávit muy superior y una deuda pública muy inferior a la de Alemania no nos sirvió de nada. No nos protegió de la crisis. ¿Cómo puede, entonces, decirse ahora que la mayor causa de la crisis es el elevado déficit y la deuda excesiva, cuando tener déficit cero y deuda pública baja no evitó que tuviéramos la crisis que tenemos, con más de un 23% de la fuerza laboral en paro?
Hay que fijarse en cuáles son las voces más estridentes en defensa de tal explicación de la crisis. Y entre tales voces aquellos que tienen un lugar prominente son el BANCO CENTRAL EUROPEO y LA BANCA ALEMANA, y el BANCO DE ESPAÑA y LA BANCA ESPAÑOLA, que son en realidad LOS QUE CREARON PRECISAMENTE LA CRISIS.
En realidad, LA BANCA ALEMANA JUGÓ UN PAPEL CLAVE EN LA GÉNESIS DE LA CRISIS Y EN SU DESARROLLO. Según The Bank for International Settlements (BIS) (Junio 2010), la banca alemana prestó 109.000 millones de euros a la banca española, con los cuales ésta, en alianza con el sector inmobiliario, invirtió masivamente, no en la economía productiva del país, sino en la economía más especulativa posible, creando la BURBUJA INMOBILIARIA que, al explotar, provocó la enorme crisis y el enorme problema de la DEUDA PRIVADA de España, que alcanzó dimensiones astronómicas (227% del PIB).
La banca alemana consiguió Enormes Beneficios, beneficios que, por cierto, no invirtió en Alemania para estimular la demanda doméstica alemana, incrementando los salarios y la protección social de Alemania.
los grandes beneficios que Alemania consiguió de su actividad especulativa en España (y en otros países periféricos de la Eurozona, como Grecia y Portugal), los utilizó para acumular más y más euros, convirtiéndose en la mayor fuente de euros en Europa. El euro le ha ido pero que muy bien a la banca alemana.
Y de ahí derivan las políticas de austeridad, cuyo único objetivo es que se pague a los bancos alemanes (y franceses) la deuda tanto privada como pública que tienen. La mal llamada ayuda de la Unión Europea y del FMI a los países periféricos es ayuda para que paguen a los bancos alemanes y franceses primordialmente.
La gran debilidad del argumento neoliberal, que asume que el mayor problema de la economía española es el déficit y la deuda pública del Estado español, es que los datos, fácilmente accesibles, muestran su insostenibilidad. Cuando la crisis empezó en España, el Estado español no tenía déficit. Antes al contrario, tenía un superávit, mayor, por cierto, que el que tenía el Estado alemán.
En 2007, el superávit del Estado español era equivalente a 1,9% del PIB, más de seis veces superior al alemán, 0,3% del PIB. Y un tanto parecido ocurría con la deuda pública, que representaba en España un 27% del PIB, casi la mitad de la deuda pública alemana, 50% del PIB.
Tener un superávit muy superior y una deuda pública muy inferior a la de Alemania no nos sirvió de nada. No nos protegió de la crisis. ¿Cómo puede, entonces, decirse ahora que la mayor causa de la crisis es el elevado déficit y la deuda excesiva, cuando tener déficit cero y deuda pública baja no evitó que tuviéramos la crisis que tenemos, con más de un 23% de la fuerza laboral en paro?
Hay que fijarse en cuáles son las voces más estridentes en defensa de tal explicación de la crisis. Y entre tales voces aquellos que tienen un lugar prominente son el BANCO CENTRAL EUROPEO y LA BANCA ALEMANA, y el BANCO DE ESPAÑA y LA BANCA ESPAÑOLA, que son en realidad LOS QUE CREARON PRECISAMENTE LA CRISIS.
En realidad, LA BANCA ALEMANA JUGÓ UN PAPEL CLAVE EN LA GÉNESIS DE LA CRISIS Y EN SU DESARROLLO. Según The Bank for International Settlements (BIS) (Junio 2010), la banca alemana prestó 109.000 millones de euros a la banca española, con los cuales ésta, en alianza con el sector inmobiliario, invirtió masivamente, no en la economía productiva del país, sino en la economía más especulativa posible, creando la BURBUJA INMOBILIARIA que, al explotar, provocó la enorme crisis y el enorme problema de la DEUDA PRIVADA de España, que alcanzó dimensiones astronómicas (227% del PIB).
La banca alemana consiguió Enormes Beneficios, beneficios que, por cierto, no invirtió en Alemania para estimular la demanda doméstica alemana, incrementando los salarios y la protección social de Alemania.
los grandes beneficios que Alemania consiguió de su actividad especulativa en España (y en otros países periféricos de la Eurozona, como Grecia y Portugal), los utilizó para acumular más y más euros, convirtiéndose en la mayor fuente de euros en Europa. El euro le ha ido pero que muy bien a la banca alemana.
Y de ahí derivan las políticas de austeridad, cuyo único objetivo es que se pague a los bancos alemanes (y franceses) la deuda tanto privada como pública que tienen. La mal llamada ayuda de la Unión Europea y del FMI a los países periféricos es ayuda para que paguen a los bancos alemanes y franceses primordialmente.
lunes, 24 de septiembre de 2012
EL ESTADO DE BIENESTAR QUE NOS ESPERA , ESTA LLENO DE LUCES Y SOMBRAS
Se ha llegado al final de un modelo. El actual sistema o modelo de sociedad, el
llamado Estado de Bienestar, está llegando a su fin tal y como lo conocemos. La
presunción de este sistema de "protección social" es la de asumir la
responsabilidad del bienestar social y económico de los ciudadanos mediante un
conjunto de prestaciones en beneficio de los trabajadores y de sus familiares
que tienen por objeto elevar su nivel de vida económico, social, cultural e
integral.
Pues bien, esta pretensión se ha demostrado totalmente inviable.
¿Por qué? Sencillamente por la dimensión del desequilibrio entre ingresos y gastos públicos. Desequilibrio que, por cierto, arrastramos desde hace décadas, pero que desde el 2007-2008 se ha manifestado como inasumible.
Desde 2007 estamos claramente en déficit, que es el faltante en que incurre el Estado al intervenir mediante gasto público en la actividad económica. Es decir, es el resultado negativo de la diferencia entre gastos e ingresos. El déficit de 2008 a 2011 es de unos 352.000 millones de euros. Sólo en 2011 el desequilibrio fue de 91.350 millones euros, lo que supone un déficit del 8,5%. En 2011 los gastos superaron a los ingresos en un 24,20% (¡en 2009 fue un 32%!).
Claro está, este déficit se ha intentado cubrir con deuda. Los gastos se tienen que pagar y no se ingresa lo suficiente. En 2011 la deuda era de 734.961 millones de euros, es decir, un 68,50% del PIB. Esta semana se han conocido datos del 2012: la deuda es de 804.388 millones de euros, es decir, ¡el 75,9% del PIB!
Estos datos vienen a significar que el actual Sistema del Bienestar se ha basado exclusivamente en el crédito y la deuda y no en la riqueza creada por el país. Por pura lógica es insostenible, se ha llegado a un límite físico. Por cierto, que este crédito lo han ofrecido los malvados mercados, de lo contrario ya habríamos quebrado hace bastante tiempo...
Dicho esto, ¿es la gran deuda española el punto más preocupante? No. El principal problema de la economía española es que está en permanente déficit, es decir, no puede ingresar más que lo que gasta. Esto, simple y llanamente, significa que no somos solventes. No podremos devolver las deudas que contraemos. Es decir, estamos técnicamente quebrados. Ahora mismo no podríamos hacer frente a los pagos de nuestros pasivos con nuestros activos. Esto es algo que parecen no entender premios Nobel como Krugman y Stiglitz, que continúan queriendo resolver un problema de deuda con más gasto, más deuda y más monetizaciones. No tiene ninguna lógica salvo para keynesianos y demás escuelas de pensamiento que son incapaces de comprender el ciclo económico.
La deuda es una consecuencia del déficit, y es el déficit lo que puede causar el impago de la deuda. Hay países que pueden estar mucho más endeudados que España, pero sin embargo su capacidad de pago es mucho mayor porque siguen creando riqueza, por lo que el riesgo de invertir en ese país es menor. Pongamos un ejemplo. ¿Qué es más preocupante, que Emilio Botín tenga una deuda de 1 millón de euros o que yo tenga una deuda de 50.000 euritos? Pues eso, está claro. No es tanto la deuda, sino la capacidad de pago de la misma. En el caso de España la capacidad de pago actual es nula.
Es evidente que en algún momento los ingresos deberán ser superiores a los gastos. En caso contrario nos dirigimos rápidamente al colapso.
Hay dos vías para eliminar el déficit: la vía del ajuste por ingresos o la vía del ajuste por el gasto. No cabe ninguna duda de que el gobierno de Rajoy ha intentado centrarse en aumentar los ingresos mediante la subida masiva y espectacular de todos los impuestos. Ha sido un auténtico y doloroso fracaso. No solamente no ha recaudado lo que se proponía, sino que además la recaudación no ha hecho más que caer (más de un 10% este año el IVA). Es comprensible: los impuestos se comen la renta de los ciudadanos y los beneficios de las empresas, a la vez que impide el desapalancamiento. La consecuencia es que parte de la producción se destruye (cierran empresas) y otra parte de la producción se sumerge y pasa a ser mercado negro, por lo que cada vez se recauda menos.
Al gobierno se le llena la boca hablando de recortes, pero lo único que ha hecho ha sido subir impuestos. No ha recortado en absoluto el gasto, sólo ha recortado el poder adquisitivo del sector privado y, de esta forma, la posibilidad de salir de la crisis. Austeridad no significa subir impuestos, sino bajar el gasto. Además, ¿cómo se va a reducir el déficit subiendo el IVA si éste representa el 5,5% del PIB español? Seamos serios...
Ya no debe quedar duda de que hay que incidir en los gastos, disminuyéndolos.
Pues bien, ¿qué es lo que hace que el Estado esté quebrado? Respuesta: lo que llamamos gasto social, la llamada "protección social". El gasto social en los Presupuestos Generales del Estado para 2012 es del 56% del presupuesto total. Dentro de esta partida, las pensiones significan el 66% del gasto social y el 37% del presupuesto total. Las prestaciones por desempleo, otras prestaciones y fomento del empleo significan el 27% del gasto social y el 15% del presupuesto total. Por tanto, las pensiones más las prestaciones y servicios al desempleo suman el 46% del gasto estatal para 2012.
Lo que hace que el Estado esté quebrado no son los coches oficiales (0,3% del gasto), la justicia (0,5%), el ejército y la defensa (2%), la educación (0,7%) ni la sanidad (1,2%). Todo esto hay que reformarlo y recortarlo, claro está, pero es evidente que no es lo que provoca estar en una posición deficitaria sistemática.
La causa son las siguientes partidas, que juntas suman el 55% del gasto: las pensiones, desempleo, fomento del empleo, otras prestaciones económicas, servicios sociales y promoción social, acceso a la vivienda y gestión y administración de la seguridad social. Es decir, el Estado del Bienestar en sí mismo es lo que nos lleva al abismo y a la quiebra más absoluta. El sistema actual está listo para sentencia. No se genera riqueza para pagar estos servicios.
Y aquí no hay ni trampa ni cartón, se pongan los estatistas como se pongan. Rajoy mintió cuando dijo que subir el IVA era la única medida que se podía tomar. Se debe disminuir el gasto y está claro cuáles son las partidas a recortar. Y los gobernantes lo empiezan a tener claro. Hace poco De Guindos insinuó que si la economía española no crecía en el corto plazo, sería imposible mantener las prestaciones de pensiones y desempleo. ¡Touché!
Repetimos: forzosamente tiene que haber recortes para ajustar por la vía del gasto en las partidas que hemos comentado. La alternativa es quebrar, impagar las deudas a los acreedores, ser expulsados del euro, tener una divisa hiperdevaluada, no poder financiarse en los mercados en varias décadas y, evidentemente, no poder tener "protección social" de ningún tipo. Dicho de otra manera: o es el fin del Estado de Bienestar o es el fin de España
Pues bien, esta pretensión se ha demostrado totalmente inviable.
¿Por qué? Sencillamente por la dimensión del desequilibrio entre ingresos y gastos públicos. Desequilibrio que, por cierto, arrastramos desde hace décadas, pero que desde el 2007-2008 se ha manifestado como inasumible.
Desde 2007 estamos claramente en déficit, que es el faltante en que incurre el Estado al intervenir mediante gasto público en la actividad económica. Es decir, es el resultado negativo de la diferencia entre gastos e ingresos. El déficit de 2008 a 2011 es de unos 352.000 millones de euros. Sólo en 2011 el desequilibrio fue de 91.350 millones euros, lo que supone un déficit del 8,5%. En 2011 los gastos superaron a los ingresos en un 24,20% (¡en 2009 fue un 32%!).
Claro está, este déficit se ha intentado cubrir con deuda. Los gastos se tienen que pagar y no se ingresa lo suficiente. En 2011 la deuda era de 734.961 millones de euros, es decir, un 68,50% del PIB. Esta semana se han conocido datos del 2012: la deuda es de 804.388 millones de euros, es decir, ¡el 75,9% del PIB!
Estos datos vienen a significar que el actual Sistema del Bienestar se ha basado exclusivamente en el crédito y la deuda y no en la riqueza creada por el país. Por pura lógica es insostenible, se ha llegado a un límite físico. Por cierto, que este crédito lo han ofrecido los malvados mercados, de lo contrario ya habríamos quebrado hace bastante tiempo...
Dicho esto, ¿es la gran deuda española el punto más preocupante? No. El principal problema de la economía española es que está en permanente déficit, es decir, no puede ingresar más que lo que gasta. Esto, simple y llanamente, significa que no somos solventes. No podremos devolver las deudas que contraemos. Es decir, estamos técnicamente quebrados. Ahora mismo no podríamos hacer frente a los pagos de nuestros pasivos con nuestros activos. Esto es algo que parecen no entender premios Nobel como Krugman y Stiglitz, que continúan queriendo resolver un problema de deuda con más gasto, más deuda y más monetizaciones. No tiene ninguna lógica salvo para keynesianos y demás escuelas de pensamiento que son incapaces de comprender el ciclo económico.
La deuda es una consecuencia del déficit, y es el déficit lo que puede causar el impago de la deuda. Hay países que pueden estar mucho más endeudados que España, pero sin embargo su capacidad de pago es mucho mayor porque siguen creando riqueza, por lo que el riesgo de invertir en ese país es menor. Pongamos un ejemplo. ¿Qué es más preocupante, que Emilio Botín tenga una deuda de 1 millón de euros o que yo tenga una deuda de 50.000 euritos? Pues eso, está claro. No es tanto la deuda, sino la capacidad de pago de la misma. En el caso de España la capacidad de pago actual es nula.
Es evidente que en algún momento los ingresos deberán ser superiores a los gastos. En caso contrario nos dirigimos rápidamente al colapso.
Hay dos vías para eliminar el déficit: la vía del ajuste por ingresos o la vía del ajuste por el gasto. No cabe ninguna duda de que el gobierno de Rajoy ha intentado centrarse en aumentar los ingresos mediante la subida masiva y espectacular de todos los impuestos. Ha sido un auténtico y doloroso fracaso. No solamente no ha recaudado lo que se proponía, sino que además la recaudación no ha hecho más que caer (más de un 10% este año el IVA). Es comprensible: los impuestos se comen la renta de los ciudadanos y los beneficios de las empresas, a la vez que impide el desapalancamiento. La consecuencia es que parte de la producción se destruye (cierran empresas) y otra parte de la producción se sumerge y pasa a ser mercado negro, por lo que cada vez se recauda menos.
Al gobierno se le llena la boca hablando de recortes, pero lo único que ha hecho ha sido subir impuestos. No ha recortado en absoluto el gasto, sólo ha recortado el poder adquisitivo del sector privado y, de esta forma, la posibilidad de salir de la crisis. Austeridad no significa subir impuestos, sino bajar el gasto. Además, ¿cómo se va a reducir el déficit subiendo el IVA si éste representa el 5,5% del PIB español? Seamos serios...
Ya no debe quedar duda de que hay que incidir en los gastos, disminuyéndolos.
Pues bien, ¿qué es lo que hace que el Estado esté quebrado? Respuesta: lo que llamamos gasto social, la llamada "protección social". El gasto social en los Presupuestos Generales del Estado para 2012 es del 56% del presupuesto total. Dentro de esta partida, las pensiones significan el 66% del gasto social y el 37% del presupuesto total. Las prestaciones por desempleo, otras prestaciones y fomento del empleo significan el 27% del gasto social y el 15% del presupuesto total. Por tanto, las pensiones más las prestaciones y servicios al desempleo suman el 46% del gasto estatal para 2012.
Lo que hace que el Estado esté quebrado no son los coches oficiales (0,3% del gasto), la justicia (0,5%), el ejército y la defensa (2%), la educación (0,7%) ni la sanidad (1,2%). Todo esto hay que reformarlo y recortarlo, claro está, pero es evidente que no es lo que provoca estar en una posición deficitaria sistemática.
La causa son las siguientes partidas, que juntas suman el 55% del gasto: las pensiones, desempleo, fomento del empleo, otras prestaciones económicas, servicios sociales y promoción social, acceso a la vivienda y gestión y administración de la seguridad social. Es decir, el Estado del Bienestar en sí mismo es lo que nos lleva al abismo y a la quiebra más absoluta. El sistema actual está listo para sentencia. No se genera riqueza para pagar estos servicios.
Y aquí no hay ni trampa ni cartón, se pongan los estatistas como se pongan. Rajoy mintió cuando dijo que subir el IVA era la única medida que se podía tomar. Se debe disminuir el gasto y está claro cuáles son las partidas a recortar. Y los gobernantes lo empiezan a tener claro. Hace poco De Guindos insinuó que si la economía española no crecía en el corto plazo, sería imposible mantener las prestaciones de pensiones y desempleo. ¡Touché!
Repetimos: forzosamente tiene que haber recortes para ajustar por la vía del gasto en las partidas que hemos comentado. La alternativa es quebrar, impagar las deudas a los acreedores, ser expulsados del euro, tener una divisa hiperdevaluada, no poder financiarse en los mercados en varias décadas y, evidentemente, no poder tener "protección social" de ningún tipo. Dicho de otra manera: o es el fin del Estado de Bienestar o es el fin de España
ASI LES QUEDARIA LA PELICULA A LOS QUE INDEPENDIZARAN DE ESPAÑA
Los dirigentes que dicen promover la independencia de distintas regiones de España (Cataluña, País Vasco, Galicia, pero también Asturias, Islas Canarias, etc.), suelen hacerlo desde un plano verbal (declaraciones, discursos, mítines), a lo que se suma, de cuando en cuando, alguna manifestación.
La nula concreción de los proyectos de independencia hace dudar de la seriedad de los mismos y de los auténticos intereses de gran parte de la dirigencia implicada. Por eso, tal vez, la independencia sea sólo un recurso de marketing político, o una forma de fortalecer la posición negociadora frente al poder central.
Sea cual fuere el verdadero propósito de estos dirigentes, sería bueno alertar de lo que realmente significaría la independencia a quienes, en su buena fe, se ven seducidos por posibilidad de que su comunidad autónoma se transforme en un estado separado de España. Para ello sugiero la aprobación de una ley en el Congreso que detalle el eventual camino a la independencia, la reacción de España y las consecuencias prácticas de todo ello.
El proyecto de ley, entre otros aspectos, debería decir que:
Puede pensarse que aprobar una ley de estas características allanaría el camino a los separatistas. Por el contrario, creo que serviría para debilitar al independentismo como proyecto político y reducir la incertidumbre que ellos generan: al tener claras las costosas consecuencias de una secesión, serían muchos los ciudadanos que abandonarían la idea. Al dejar de ser políticamente “rentable”, el separatismo podría quedar reducido a una alternativa marginal.
La nula concreción de los proyectos de independencia hace dudar de la seriedad de los mismos y de los auténticos intereses de gran parte de la dirigencia implicada. Por eso, tal vez, la independencia sea sólo un recurso de marketing político, o una forma de fortalecer la posición negociadora frente al poder central.
Sea cual fuere el verdadero propósito de estos dirigentes, sería bueno alertar de lo que realmente significaría la independencia a quienes, en su buena fe, se ven seducidos por posibilidad de que su comunidad autónoma se transforme en un estado separado de España. Para ello sugiero la aprobación de una ley en el Congreso que detalle el eventual camino a la independencia, la reacción de España y las consecuencias prácticas de todo ello.
El proyecto de ley, entre otros aspectos, debería decir que:
- La independencia de cualquier región de España deberá ser aprobada en referéndum por al menos el 75% de los empadronados en esa región.
- De aprobarse la independencia, el nuevo estado quedaría fuera de la Unión Europea y todas sus instituciones, así como también de todos los organismos internacionales en los que participa España (OTAN, FMI, etc.), que no asumirá, ni siquiera temporalmente, la representación del nuevo estado. España se reserva el derecho a bloquear la incorporación del nuevo estado a los organismos internacionales de los cuales forma parte.
- El nuevo estado no podrá utilizar el euro como moneda.
- Los ciudadanos del nuevo estado mantendrán durante seis meses la ciudadanía española, tiempo durante el cual deberán ratificarla o renunciar a la misma en favor de la ciudadanía del nuevo estado. La ciudadanía española será incompatible con la ciudadanía del nuevo estado.
- Quienes renuncien a la ciudadanía española no podrán acceder al territorio español ni europeo hasta tanto no se establezcan consulados y se determinen los requisitos de visado.
- Quienes renuncien a la ciudadanía española perderán el derecho a percibir cualquier pago del Estado Español del que estuvieren disfrutando (seguridad social, desempleo, becas, dependencia, etc.). Las aportaciones que hayan realizado a la Seguridad Social no darán derecho a prestación alguna hasta tanto no se alcance un acuerdo sobre el particular con el nuevo estado.
- La región que se independice perderá todo derecho en el Fondo de Garantía de Depósitos, Consorcio de Compensación de Seguros y similares.
- El nuevo estado asumirá como propia una parte de la deuda pública total de España equivalente a no menos que su participación en el PIB español.
- La región independizada deberá devolver a la Unión Europea los dineros recibidos con fondos de cohesión, estructurales y otros.
- Las ventas desde el nuevo estado a España estarán gravadas con los aranceles determinados por la Unión Europea, sin preferencia alguna respecto de las importaciones desde terceros países.
- Las empresas con sede social en la región que se independice que quieran seguir operando en España deberán establecer una nueva sede social en territorio español en no más de 90 días.
- Las empresas del nuevo estado deberán devolver las ayudas que hayan recibido del Estado Español durante los cinco años anteriores a la independencia; las deudas que se mantengan con el FROB serán exigibles de inmediato.
- Todos los funcionarios del Estado Español con plaza en la región que se independice tendrán derecho a que se les ofrezca una nueva plaza en territorio español. De no aceptarla en un plazo de 90 días, perderán su condición de funcionario.
- Los deportistas del nuevo estado que hayan formado parte de selecciones nacionales españolas podrán seguir formando parte de las mismas si ratifican su condición de ciudadanos españoles.
- Los equipos deportivos del nuevo estado no podrán participar en las competiciones de nivel nacional de España (Liga de Fútbol Profesional, Federación Española de Baloncesto, etc.).
Puede pensarse que aprobar una ley de estas características allanaría el camino a los separatistas. Por el contrario, creo que serviría para debilitar al independentismo como proyecto político y reducir la incertidumbre que ellos generan: al tener claras las costosas consecuencias de una secesión, serían muchos los ciudadanos que abandonarían la idea. Al dejar de ser políticamente “rentable”, el separatismo podría quedar reducido a una alternativa marginal.
lunes, 17 de septiembre de 2012
SINDICATOS ..CUANTO OS QUIERO
Lo más suave que puedo deciros, “adalides del sindicalismo democrático”, es que sois los más falsos e hipócritas individuos que ha parido este país. Que os lucráis de la miseria ajena, de aquellos que enviáis al paro a través de los ERE’s, que tan píngües beneficios os aportan.
Vosotros falsarios, que durante más de siete años habéis estado callados y comprados por subvenciones a montón de los Gobiernos Socialistas y que con el dinero de los españoles habéis lucido relojes millonarios y cruceros que los demás no podemos ni soñar. Que después de pagar transportes, bocadillos y cervecitas, hacéis el papel de represntantes de la “clase obrera”, cuando no habéis dado un palo al agua en los días de vuestras miserables e improductivas vidas de aprovechados.
Vosotros sois la escoria social que destroza y lastra este país en connivencia con el poder político que os ampara, subvenciona y ayuda, y al que chantajeáis a cambio de una paz social, cuando gobiernan los vuestros.
Vosotros no representáis más que la miseria moral y rastrera del paniaguado, del chulo y bocazas matón barriobajero. Vosotros lastráis al páis y su economía, al igual que los casi 500.000 cargos públicos que los gobiernos lamentables de este país soporta y nos tiene en la ruina más absoluta.
Vosotros que vendéis humos y se os llena de boca de derechos, cuando no cumplís ni con la mínima obligación de los principios sindicalistas. Sois una vergüenza para cualquier persona honrada que trabaja y lucha por su país, al cual vosotros exprimís y saqueáis a diario.
Vosotros manipuladores propagandístas que engañáis por la ignorancia que sembráis por doquier, por el odio que esparcís hacia todo lo que no sea vuestro chollo y mamandurria, de la subvención. No tendríais cabida ni en una empresa de recogida de basuras, pues no sabéis lo que es el trabajo. Por no pasar, no pararíais ni el peródo de pruebas.
Vosotros sois los responsables e inductores de la vagancia, de la improductividad, del engaño y la falacia, vostros corrompéis todo lo que tocáis y destruís lo que otros con mucho esfuerzo construyen. Sois las cigarras que envidian a las hormigas y reclaman sus ahorros.
Y como vosotros, que tanto gritáis y tanto ruido hacéis en las calles, amparados en la masa borreguil, los que os mantienen a costa del esfuerzo de todos, seamos no no seamos simpatizantes, la clase política que os riega de millones sin que aportéis absolutamente nada productivo de valor añadido.
No nos permitís la iniciativa privada, la odiáis, pues ello supondría perder vuestras lucrativas subvenciones, vuestros chantajes, vuestras mentiras. No representaríais a nadie sin subvenciones, no hacéis más que estorbar al desarrollo del país junto a la caterba política que nos asfixia.
Seguís viviendo en el XIX, pero sin el honor del trabajo y la defensa del obrero ante el explotador. Ahora los explotadores sois vostros, pandilla de vagos, vividores del sudor de los demás, vendedores falsarios, aprovechados jugadores de ventaja.
Mientras en este país no exista una clase política digna, unos sindicatos libres, una sociedad con iniciativa no sujeta a pagar peajes políticos, no podremos salir adelante. Todo el montaje político, social, sindical, es un coladero de amiguismo y estómagos agradecidos. Y claro, así nos va.
Vosotros falsarios, que durante más de siete años habéis estado callados y comprados por subvenciones a montón de los Gobiernos Socialistas y que con el dinero de los españoles habéis lucido relojes millonarios y cruceros que los demás no podemos ni soñar. Que después de pagar transportes, bocadillos y cervecitas, hacéis el papel de represntantes de la “clase obrera”, cuando no habéis dado un palo al agua en los días de vuestras miserables e improductivas vidas de aprovechados.
Vosotros sois la escoria social que destroza y lastra este país en connivencia con el poder político que os ampara, subvenciona y ayuda, y al que chantajeáis a cambio de una paz social, cuando gobiernan los vuestros.
Vosotros no representáis más que la miseria moral y rastrera del paniaguado, del chulo y bocazas matón barriobajero. Vosotros lastráis al páis y su economía, al igual que los casi 500.000 cargos públicos que los gobiernos lamentables de este país soporta y nos tiene en la ruina más absoluta.
Vosotros que vendéis humos y se os llena de boca de derechos, cuando no cumplís ni con la mínima obligación de los principios sindicalistas. Sois una vergüenza para cualquier persona honrada que trabaja y lucha por su país, al cual vosotros exprimís y saqueáis a diario.
Vosotros manipuladores propagandístas que engañáis por la ignorancia que sembráis por doquier, por el odio que esparcís hacia todo lo que no sea vuestro chollo y mamandurria, de la subvención. No tendríais cabida ni en una empresa de recogida de basuras, pues no sabéis lo que es el trabajo. Por no pasar, no pararíais ni el peródo de pruebas.
Vosotros sois los responsables e inductores de la vagancia, de la improductividad, del engaño y la falacia, vostros corrompéis todo lo que tocáis y destruís lo que otros con mucho esfuerzo construyen. Sois las cigarras que envidian a las hormigas y reclaman sus ahorros.
Y como vosotros, que tanto gritáis y tanto ruido hacéis en las calles, amparados en la masa borreguil, los que os mantienen a costa del esfuerzo de todos, seamos no no seamos simpatizantes, la clase política que os riega de millones sin que aportéis absolutamente nada productivo de valor añadido.
No nos permitís la iniciativa privada, la odiáis, pues ello supondría perder vuestras lucrativas subvenciones, vuestros chantajes, vuestras mentiras. No representaríais a nadie sin subvenciones, no hacéis más que estorbar al desarrollo del país junto a la caterba política que nos asfixia.
Seguís viviendo en el XIX, pero sin el honor del trabajo y la defensa del obrero ante el explotador. Ahora los explotadores sois vostros, pandilla de vagos, vividores del sudor de los demás, vendedores falsarios, aprovechados jugadores de ventaja.
Mientras en este país no exista una clase política digna, unos sindicatos libres, una sociedad con iniciativa no sujeta a pagar peajes políticos, no podremos salir adelante. Todo el montaje político, social, sindical, es un coladero de amiguismo y estómagos agradecidos. Y claro, así nos va.
martes, 4 de septiembre de 2012
ALEMANIA SIGUE SIENDO EL GALLO DEL CORRAL ¿HASTA CUANDO?
La crisis es compleja, pero no es inexplicable... tenemos que aprender de todo lo que está pasando, ¿saldremos? pues claro, pero veremos algo distinto a lo que hemos conocido... en septiembre llegarán nuevas medidas en Europa, muy importantes para enfocar el problema de la crisis provocada por un modo de hacer las cosas que ya no sirve..-. ¿culpables? no los hay, así se creció, pero ya no vale, quedó atrás ¿Soluciones? 1) coordinar países europeos, 2) reestructurar toda la deuda, 3) eliminar ineficiencias...
Ahora...(por qué la solución debe ser coordinada)
Primera parte: lo que tiene que quedar claro es que el euro no está en peligro, para nada, además, es una moneda bien saneada, no hace falta que enseñe los números del tipo de cambio... también, el área euro tiene unos niveles de deuda y déficit muy inferiores a las que presentan economías punteras como las de EEUU, UK o Japón... por otra parte, a nadie le interesa que el euro desaparezca, hay razones simples que lo demuestran, y otras de peso que van a ir podiendo comprobar más adelante, por ejemplo, el euro está más alto que el dolar, es un paraguas para las principales empresas, corporaciones exportadoras de Europa... y... porque los países periféricos tienen que pagar la deuda que contrajeron (para poder crecer hace unos años, en el antiguo modelo que se va) con los bancos alemanes... Otra cosa que tiene que estar clara es que el sistema financiero está muy mal, en el caso de Europa, ante un modelo agotado, muchos países deben la tira al sistema financiero alemán y francés, y el sistema financiero alemán y francés está endeudado porque le deben (y también prestaron en sus respectivos países) y no tiene de donde sacar... por eso hay una gran campaña informativa de miedos por parte de la cúpula de poder europea (sostenida por sus políticos y las grandes corporaciones mediáticas -siete grupos controlan el 70% de la información mundial, entre ellos el grupo Bertelsmann, alemán-...) , desde Bruselas y con mucha influencia de Alemania, mejor dicho, del Bundesbank, porque lo que quieren es cobrar lo que le deben, porque si no esto no va (por eso, ahora, el principal problema que tiene Europa es la deuda y para solucionar este problema hace falta cooperar)... Pero a la gente hay que tenerla controlada y ¿cómo se hace esto? pues metiendo el miedo en el cuerpo a la sociedad diciendo: ¡el euro va a desaparecer!, ¡que esto se rompe! cuando no es cierto, a nadie le interesa y sería un desastre, ciencia ficción... que quede claro, al primero que no le interesa que los países periféricos se vayan del euro es a la propia Alemania, porque si no, no cobra lo que le deben...
Segunda parte: en estos momentos el Banco Central Europeo, BCE, no es un banco central de los de toda la vida (parece que a partir se septiembre esto va a cambiar), que imprime dinero y compra deuda protegiendo a los estados de los especuladores de los mercados financieros... y me explico, se supone que cuando los intereses de la deuda suben, un banco central imprime dinero y compra deuda pública para que los intereses bajen... Quien marca los intereses de la deuda pública es el banco central y no los mercados financieros, como mucha gente cree, en este sentido, el Banco Central Europeo no hace esto, de momento, me imagino que con la unión bancaria y fiscal esto cambiará (septiembre), de momento, sobre todo los países periféricos de Europa vuelan como pajaritos asustados y perdidos en medio de la noche... AHORA, en la zona euro, no hay un banco central que compre deuda pública (porque hasta ahora no se puede, tal vez en septiembre esto cambie)... De momento, lo único que hace el BCE es prestar dinero a los bancos del área euro a un interés muy bajo, ¿1%?, y estos compran la deuda pública de su país a un interés mucho más alto, ¿6%, 7%? (como pasa en España e Italia, etc...) aquí está el negocio del año, y que quede claro, todo esto está controlado por el BCE, que goza de gran influencia del lobby Bundesbank, que quiere cobrar... que le paguen lo que le deben (el problemón de Europa es la deuda, por eso llegarán las quitas, no hay otra, porque casi nadie puede pagar, mientras tanto, a exprimir el limón y a meter la motosierra en el sector público -en España el problema no es la deuda pública sino la privada- de los estados porque, ¿sabes? las deudas hay que pagarlas)...
Tercera parte: ¿Cómo hemos llegado aquí? una de las condiciones que se le impone a Alemania para que se integre de nuevo como nación tras la caída del muro de Berlín, es que entre en el euro... Alemania aceptó, pero bajo dos condiciones, 1º, el BCE estaría bajo una enorme influencia del Bundesbank, y 2º, tendría que haber un pacto de estabilidad donde los estados se comprometieran a mantener un déficit presupuestario del 3% del PIB, ahora es el 0%... Lo que pasa es que esto está poniendo a Europa en una situación muy complicada y el control del déficit se está haciendo a costa de motosierra en el sector público... ¿Consecuencias de todo esto? los estados no están protegidos frente a los mercados financieros...
Un paréntesis: la burbuja inmobiliaria fue gracias al crédito alemán y francés, (y norteamericano), donde sus bancos hicieron el negociazo, este era el modelo de crecimiento que se agota, era a base de deuda, no obstante, cuando los productos tóxicos de USA se mezclan con los alemanes (globalización), Alemania se asusta y corta el grifo del crédito a países como por ejemplo España, ahí es cuando colapsa la burbuja inmobiliaria y, ahora, toda la pasta que le prestaron a España hay que pagarla... ah! lo del rescate/s que puedan venir de los 100.000 euros y de más a España, Portugal, Grecia, Irlanda..., esto no es más que para pagar la deuda de los países con otros. Y esto no me lo invento yo, lo dice el mismo consejero de Angela Merkel en un periódico alemán, el señor Berger...
Y... cuarta parte (cosas): hay un gran movimiento de capitales hacia Alemania... lo de las dos velocidades, pues zonas centrales de Europa que tiran, y las otras ahí están, bien sea como Berlín frente a Hamburgo, Cataluña frente a Bretaña, Huelva frente a Bilbao,... vamos hacia la Europa de los clusters, más unión en europa, y con zonas regionales potentes (clusters) Alemania y la periferia, tal vez ¿colonias de Alemania?... yo creo que no... cada uno que lo vea como quiera, lo que está claro es que la unidad es más positiva que salirse, y para reactivar la economía hay que hacerlo en conjunto, cooperando, porque todas las partes de Europa dependen las unas de las otras para salir, creo que esto ha quedado claro ¿y la democracia?, a ver, esto es muy relativo, vamos hacia un mayor control... ¡que los estados han perdido soberanía!, pues sí, y les digo la fecha exacta: el 3 de febrero de 2012 en Bruselas tras imponer un déficit estructural del 0,5 por ciento de cara al 2020 a todos los países de la zona euro(¿y alguien nos preguntó algo?...). Mientras tanto, el sistema financiero y la gran patronal están consiguiendo lo que quieren, que es bajar salarios (¿para ganar competitividad?: mentira) y protección social... mientras tanto el sector exportador de los países periféricos no puede competir con Alemania porque no puede devaluar su moneda... ¿y la imagen salvadora de Alemania? pues no es del todo cierta, hay un gran flujo de capitales que se está yendo hacia Alemania (los miedos también vienen muy bien para esto)...
De manera proporcional España) (27%) paga más dinero que Alemania(29%) al Fondo de Cohesión de Europa (proporcionalmente)... El pacto fiscal no permite que los estados tengan un déficit público... Si se suma el PIB de España, Francia e Italia, verán que es mayor que el alemán, pero la estructura de poder de los países periféricos teme enfrentarse a Alemania, no quieren salir del euro, no quieren presionar para aumentar la capacidad negociadora de los países periféricos... en contra de lo que se dice, lo que menos quiere Alemania es que los países se vayan del euro, porque si no los alemanes no cobran... todo lo que dicen sobre la posible expulsión de Grecia... todo esto es falso, el euro está muy seguro y goza de buena salud y, por lo tanto, nadie lo va a abandorar porque no interesa...
La crisis es compleja, pero no es inexplicable... empezamos tras la segunda guerra mundial, y los humanos, bajo la mentalidad del ir a más, pensábamos que los recursos eran ilimitados(cosa que ahora está claro que no es así) y lo que había que hacer era fomentar el consumo para reactivar la economía tras la depresión de los años 30 (tras un modelo que se fue, al igual que este que se va), y si es en masa mejor, más pasta, que todos consuman, no era ni bueno, no malo, es lo que había porque había que reactivar la economía y crecer... y si no había dinero se lo prestamos, ¿quienes? pues los bancos, no obstante, a finales de los 80 y principios de los 90 el modelo parecía agotarse, la capacidad de consumo iba a menos, sin embargo, la solución fue abrir la mano y darle caña a la máquina del crédito para fomentar el consumo y hacer que el crecimiento se reactivase, llegaron las tarjetas de crédito y así crecimos... a base de aumentar el crédito, es decir, deuda... no obstante, la capacidad de endeudamiento se agotó, muchos productor financieros ya eran humo y el grifo del cual se nutría el crecimiento se cerro, la precrisis empezó en el 2007...
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EPITAFIO
-1º: la gente trabajadora es la gran víctima de todo lo que está pasando, entre otras cosas porque el nuevo modelo donde la eficiencia será la norma y la escasez lo habitual, nos deja un panorama desolador donde la oferta de trabajo va a superar a la demanda... y es que el modelo de consumo masivo se acaba, entre otras cuestiones porque los recursos no son ilimitados... Pecamos de hablar de Alemania en sí, en conjunto, pero la clase trabajadora de Alemania también está sufriendo las consecuencias de la crisis (en Alemania hay 7,5 millones de personas cobrando una subvención del Estado de 300, 400 euros y que están atentos a que les llamen por teléfono para que vayan a recoger hojas al parque...)
-Y 2º: el catedrático de economía de la Universidad Pompeu Fabra, Vicenç Navarro cuenta que hace unos años hubo un debate muy interesante entre el excanciller alemán Schroder, muy cercano a la cúputa de poder bancario de Alemania y al sector exportador, y su ministro de finanzas Oscar Lafontaine... Lafontaine decía que el crecimiento de Alemania debía estar basado en la demanda doméstica y por lo tanto se deberían subir los salarios y el gasto público (esto hubiera sido lo mejor que le hubiera pasado a las clases populares de Alemania y de los países periféricos de Europa, porque para ello se requiere demanda)... pero el debate lo ganó el sector financiero y exportador, y es que la producción alemana debía estar centrada en el capital, en el dinero por el dinero... y no en el trabajo, de ahí que la clase popular alemana es víctima... es la estructura del poder de Alemania la que gobierna Europa con un coste muy fuerte para las clases trabajadoras de Alemania y los países periféricos, señaló Navarro...
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