.Me gustaría saber, si España tuviese un conclicto armado, pongamos con Marruecos, ¿la juventud española acudiría en masa a alistarse en el ejercito, o pasarían del tema como hacen con todo? Digo la juventud, porque con 40 años ya no se está, por lo general (salvo que te hayas molestado en mantenerte en forma), en condiciones físicas como para ser soldado. Me temo que esperarían a que sacasen algún juego de la wii o de la 360 con el juego de guerra de esos que hay muchos para “entrar en combate”, siempre como “soldado de élite”, o piloto o algo así que “mole”.
En muchas culturas, la mayoría, existen “ritos de madurez”, puntos de inflexión que delimitan la vida del niño y del adulto, de tal manera que cuando se supera el rito, ya eres un joven adulto con todas sus consecuencias. En esta sociedad, donde ya una persona joven no puede desarrollar normalmente una vida de adulto (formar una pareja estable, tener una vivienda, hijos), la “mili” sí cumplía esa función en los hombres: al volver de la mili, ya solo te quedaba empezar a comportarte como un adulto, sin escusas ni periodos de espera, si que se permitan los errores que se le permitían al chaval de antes. Y la mili también cumplía la función de eliminar ese egoismo del adolescente, que cree que el mundo gira alrededor de sus absurdos problemas, y empezar a preocuparse más de los demás como forma de procurarse su propio bien (si a la unidad le va bien, a él le va bien; porque si a le unidad le va mal, a él le irá mal). Y además se aprendían cuatro tonterías que sería importante tenerlas aprendidas si un día tienes que volver rápidamente a formar parte del ejercito. Hoy todo eso a desaparecido, los jovenes ya no sienten la necesidad de cuidar de los demás para procurar el bien común. No se entiende que para procurar que no maten a tu familia y destruyan tu hogar, a veces hay que ir muy lejos a hacer cosas incomprensibles, hacer un cortafuegos para que el fuego nunca se aproxime a tu casa. Es una lástima, un país sin un sentimiento del deber de defenderla de los enemigos externos o internos intrínseco, llega a donde estamos: docenas frentes que destruyen el país, y casi nadie manteniendo la bandera en alto, no sea que le llamen facha, o aún peor: español. Solo cuenta en interés propio, y a lo demás que le den.
Lo de los extranjeros en el ejercito ya es que es de risa, por no decir otra cosa. Alguien que de verdad se haya planteado para qué sirve un ejercito, ha de darse cuenta de que esa función no se puede cumplir con soldados “mercenarios” de otro país. Hay sacrificios que no se pueden pagar con dinero. Y estos solo están por dinero (y la nacionalidad, que es lo mismo). El día que tengan que “dar la vida” ¿lo van a hacer por su paga? Por jodidos nos podemos dar. El 10% del ejercito está compuesto por más que posibles desertores.
Hace mucho que en España se ha perdido la idea de la “necesidad de defender la patria”, aunque solo sea una generalización de “proteger lo tuyo”. Total, no tienes familia, no tienes vivienda (o es del banco), no tienes trabajo (o estás a punto de perderlo, sabes que tu “jefe” te vendería por medio plato de lentejas), ¿qué coño vas a defender? ¿vas a ir tras una bandera porque te lo diga un político? ¿cuando nadie de tu alrededor lo va dejar todo atrás para ir a la defensa de la causa común? ¿cuando ni siquiera tu familia te va apoyar o comprender?
Para defender España, no. Para ir tras de un grupo de chavales millonarios que se pasan el día pegando patadas a un balón y haciendo anuncios, para eso sí que vamos donde haga falta, derrochamos lo que no tenemos, gritamos, nos peleamos con gente que no conocemos, y vestimos “el uniforme” y las pinturas “de camuflaje”. Circo (porque pan ya no), mientras los bárbaros nos cercan.
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