Es una tarea algo escabrosa y enquistada a lo largo de mucho tiempo , pero las CCAA han gastado mas de lo que se podian permitir , basandose en un modelo economico del ladrillo como base ..Se han cargado de funcionarios que no tienen productividad ni mision especifica , practivamente estan en "EL LIMBO BUROCRATICO " y llevan a cargo tareas que incurren en duplicidades con las del Gobierno Central y eso tiene que acabar y ser valientes en las decisiones ..
Estoy diciendo que se unifiquen ayuntamientos de menos de 5.000 hab, no es normal que Castilla la Mancha tenga más ayuntamientos que Reino Unido o que en un pueblo de 200 hab haya 5 concejales que cobran sueldo. Con esto nos ahorraríamos 15.000 millones de euros al año.
Una vez hecho y todos los ayuntamientos puedan prestar servicios mínimos, las funciones de las diputaciones no existen por lo que se pueden suprimir. Con esto nos ahorraríamos 1.500 millones de euros al año.
Lo siguiente es hacer un presupuesto cero en el que se apliquen las prácticas de las tres mejores CCAA (tal y como se hace en la UE) en las que se eliminen todas las fundaciones públicas y las redes clientelares superfluas. Con esto ahorraríamos 25.000 millones de euros al año.
Además de esto, Navarra y País Vasco tienen que pagar los mismo impuestos que los demás. No es de recibo que las dos CCAA con mayor renta per cápita de España paguen menos impuestos. Con esto recaudaríamos entre 5.000 y 6.000 millones de euros al año.
Como ves, con esto ya me he comido el déficit de España. Pero, ¿por qué no se hace? como ya he dicho antes, por intereses partidistas y enchufistas ya que prefieren cargarse el Estado del bienestar antes que el chiringuito que se han montado.
Sólo UPyD ha tenido el valor de proponerlo y en vez de rebatirle con argumentos racionales se le tacha de populista y demagogo.
Miremos por el bien general y dejemos de lado la competencia partidista para jugar en equipo
LA NATURALEZA DE ESTE BLOG , ES FORMAR UN FORO DE OPINION EN LA QUE TIENE CABIDA TODO AQUEL QUE PONGA ARGUMENTOS Y NO SE SALGA DEL TEMA PROPUESTO ..NO SE TRATA DE IR CONTRA NADA NI CONTRA NADIE Y SOLO ME MUEVE EL AFAN Y LA INQUIETUD DE AYUDAR O RESOLVER PROBLEMAS QUE TENEMOS EN NUESTRA VIDA DIARIA Y QUE CON VUESTRO APOYO PODEMOS APORTAR NUESTRO GRANITO DE COLABORACION
martes, 20 de marzo de 2012
ESPERO QUE LAS INSTITUCIONES PUBLICAS DECLAREN TODO LO QUE DEBEN A PYMES Y AUTONOMOS
La crisis actual es una crisis de sobreendeudamiento de empresas, familias y Administraciones Públicas. El proceso de desapalancamiento o desendeudamiento de toda la economía es inevitable. Esta afirmación contrasta con el reiterado mensaje de que sin crédito a las empresas no hay crecimiento económico posible.
Las empresas no financieras españolas presentan un endeudamiento del 138% del PIB. ¿Para qué necesitan más crédito las empresas? Muy sencillo, para evitar que empresas en beneficios acaben cerrando. La mayoría de las empresas no cobran al contado, existiendo un decalaje entre la venta de sus productos y/o servicios y el cobro de dicha venta. Adicionalmente, para fabricar un producto u ofrecer un servicio, la empresa ha de pagar a sus proveedores, incluyendo sus propios empleados, antes de cobrar sus ventas, y además ha de ingresar el IVA correspondiente aunque no lo haya cobrado.
Cuanto mayor sea el desfase temporal entre el pago a los propios proveedores y el cobro de las ventas realizadas, mayor será la necesidad de financiación de la empresa. Una empresa puede presentar una cuenta de resultados muy boyante tras haber vendido muchos millones de euros, pero si el periodo de cobro es mucho más largo de lo previsto acabará cerrando, aunque contablemente muestre un magnífico beneficio. De las 300.000 empresas que han cerrado desde el comienzo de la crisis, un elevado número lo han hecho ante la demora del cobro de sus facturas, principalmente de la administración pública. La demora en el pago de las facturas provoca un impago en cadena desde el vendedor final impagado a toda la cadena de suministradores.
Así, cuando las empresas reclaman acceso al “crédito” lo que realmente están solicitando es poder financiar sus necesidades operativas de fondos. Ante la imposibilidad matemática de incremento del crédito por parte del sector bancario, son loables todas las medidas encaminadas a reducir las necesidades de financiación de las empresas.
En este sentido, el establecimiento de un sistema para el pago de las facturas pendientes a las empresas proveedoras de ayuntamientos y CC.AA. es una magnífica noticia para la economía y el mantenimiento del empleo. La aceleración de los pagos de entidades públicas, aun a costa de sufrir una injusta quita, permitirá un efecto multiplicador. Lo mismo que el impago a una empresa genera impagos en cadena, el cobro de las facturas pendientes permite, a su vez, múltiples pagos a lo largo de la cadena de proveedores, dinamizando la economía.
La materialización del anuncio realizado en el discurso de investidura de no obligar a las empresas a ingresar el IVA hasta que no se cobre la factura y la posibilidad de compensar derechos cobro y obligaciones de pago con las distintas administraciones a través de una especie de cuenta corriente con las administraciones también mejorarían la delicada situación financiera de las empresas.
Ante la ausencia de crédito bancario, bienvenidas sean todas las medidas que logren reducir las necesidades de financiación de las empresas, que a la postre son las que crearán los necesitados puestos de trabajo. Por fin alguna buena noticia que comentar.
Las empresas no financieras españolas presentan un endeudamiento del 138% del PIB. ¿Para qué necesitan más crédito las empresas? Muy sencillo, para evitar que empresas en beneficios acaben cerrando. La mayoría de las empresas no cobran al contado, existiendo un decalaje entre la venta de sus productos y/o servicios y el cobro de dicha venta. Adicionalmente, para fabricar un producto u ofrecer un servicio, la empresa ha de pagar a sus proveedores, incluyendo sus propios empleados, antes de cobrar sus ventas, y además ha de ingresar el IVA correspondiente aunque no lo haya cobrado.
Cuanto mayor sea el desfase temporal entre el pago a los propios proveedores y el cobro de las ventas realizadas, mayor será la necesidad de financiación de la empresa. Una empresa puede presentar una cuenta de resultados muy boyante tras haber vendido muchos millones de euros, pero si el periodo de cobro es mucho más largo de lo previsto acabará cerrando, aunque contablemente muestre un magnífico beneficio. De las 300.000 empresas que han cerrado desde el comienzo de la crisis, un elevado número lo han hecho ante la demora del cobro de sus facturas, principalmente de la administración pública. La demora en el pago de las facturas provoca un impago en cadena desde el vendedor final impagado a toda la cadena de suministradores.
Así, cuando las empresas reclaman acceso al “crédito” lo que realmente están solicitando es poder financiar sus necesidades operativas de fondos. Ante la imposibilidad matemática de incremento del crédito por parte del sector bancario, son loables todas las medidas encaminadas a reducir las necesidades de financiación de las empresas.
En este sentido, el establecimiento de un sistema para el pago de las facturas pendientes a las empresas proveedoras de ayuntamientos y CC.AA. es una magnífica noticia para la economía y el mantenimiento del empleo. La aceleración de los pagos de entidades públicas, aun a costa de sufrir una injusta quita, permitirá un efecto multiplicador. Lo mismo que el impago a una empresa genera impagos en cadena, el cobro de las facturas pendientes permite, a su vez, múltiples pagos a lo largo de la cadena de proveedores, dinamizando la economía.
La materialización del anuncio realizado en el discurso de investidura de no obligar a las empresas a ingresar el IVA hasta que no se cobre la factura y la posibilidad de compensar derechos cobro y obligaciones de pago con las distintas administraciones a través de una especie de cuenta corriente con las administraciones también mejorarían la delicada situación financiera de las empresas.
Ante la ausencia de crédito bancario, bienvenidas sean todas las medidas que logren reducir las necesidades de financiación de las empresas, que a la postre son las que crearán los necesitados puestos de trabajo. Por fin alguna buena noticia que comentar.
domingo, 18 de marzo de 2012
LA IMBECILIDAD DE LOS NACIONALISMOS Y SU COALICION CON LA IZQUIERDA MAS CASPOSA
Anteayer hemos conocido que el Consejo de Ministros ha dado luz verde al plan de prospecciones petrolíferas de Repsol en aguas canarias. Y hemos comprobado con sorpresa cómo desde Coalición Canaria y desde el PSOE se manifestaba la oposición a la eventual construcción de esos pozos que podrían llegar a proporcionar, de confirmarse la existencia de las cantidades de petróleo previstas, el 10% de nuestras necesidades de crudo.
Teniendo en cuenta que 3 de cada 10 canarios vive en estos momentos por debajo del umbral de la pobreza y que Canarias es una de las regiones españoles con mayor tasa de paro, resulta particularmente llamativo que algunos políticos canarios se opongan a tratar de aprovechar la riqueza que nuestras aguas territoriales contienen, máxime si tenemos en cuenta que Marruecos ya está efectuando prospecciones en la misma zona, al otro lado de la raya divisoria de las aguas.
¿Qué motivos podría tener un dirigente político para intentar que los ciudadanos a los que representa no puedan aprovecharse de las riquezas de las que nuestro país vecino pretende, por supuesto, aprovecharse?
No es la primera vez que la excusa ecologista se utiliza en España para garantizar nuestra pobreza perpetua. A finales de la década de los 70 y principios de los 80, se desató en España una furibunda campaña de los ecologistas, pero también de la banda terrorista ETA, en contra de la energía nuclear, campaña que permitió al gobierno socialista de Felipe González acabar con el programa de desarrollo de nuevas centrales nucleares e incluso paralizar la construcción de centrales nucleares cuyas obras ya se habían iniciado. ¿Cuál fue el resultado? Pues hubo dos consecuencias: (1) que los españoles perdimos cerca de 5.000 millones de euros, que continuamos aún hoy en día pagando a plazos a las empresas eléctricas por la paralización de las obras de aquellas centrales, y (2) que además ahora le tenemos que comprar a Francia esa energía nuclear que nosotros renunciamos en su día a producir. ¿Qué intereses defendían los ecologistas y ETA cuando desataron su campaña contra el desarrollo del sector de la energía nuclear en nuestro país? Desde luego, los de España no.
Tuvimos oportunidad de ver el mismo tipo de jugada con el Plan Hidrológico Nacional, plan que hubiera permitido llevar al sur de España una sexta parte de esa agua que se tira al mar por la desembocadura del Ebro. El Partido Socialista, los nacionalistas catalanes y las organizaciones ecologistas volvieron de nuevo a jugar en contra de los intereses económicos de nuestro país, agitando la calle contra aquel Plan Hidrológico, y la llegada de Zapatero al poder tras el 11-M significó la paralización de aquel plan de aprovechamiento de la riqueza hídrica. ¿Cuál fue el resultado? Pues (1) que perdimos el dinero que Europa ya había asignado para financiar las obras del Plan Hidrológico, (2) que las zonas secas de Aragón continúan estando igual de secas y (3) que seguimos tirando al mar un agua que, de llevarse a los invernaderos del sur de España, permitiría obtener entre 4.000 y 18.000 millones de euros anuales en productos agrícolas. Nos vimos obligados a renunciar a la creación de ingentes riquezas agrícolas, para alborozo de nuestros vecinos del norte y del sur. ¿Qué intereses defendían esos ecologistas, esos nacionalistas catalanes y ese Partido Socialista que se encargaron, con su oposición al Plan Hidrológico, de seguir manteniéndonos en la miseria? Desde luego, los de España no.
Ahora, volvemos a ver el mismo patrón de actuación después de la decisión del gobierno central de autorizar las prospecciones petrolíferas en Canarias, prospecciones que el gobierno de Aznar ya había autorizado en 2001 y que fueron paralizadas por el Tribunal Supremo un día antes de los atentados del 11-M, proporcionando a Marruecos una ventaja de varios años en la explotación de esos mismos yacimientos. El Partido Socialista, Coalición Canaria, organizaciones de extrema izquierda y grupos ecologistas se han apresurado a alzar la voz para advertirnos de su radical oposición a que los españoles podamos ganar dinero con un petróleo que nos pertenece. La excusa es lo de menos: ecologismo, defensa del turismo, ... Lo importante es hacer que, una vez más, España continúe regalando riqueza a las naciones vecinas, mientras los españoles pueblan las colas del paro y los comedores de Cáritas.
¿Es simple estupidez la que lleva a determinados grupos políticos y organizaciones sociales a trabajar una y otra vez en pro de nuestra miseria, en lugar de contribuir a nuestro enriquecimiento?
¿A qué intereses sirve esa parte de nuestra clase política que se dedica sistemáticamente, desde hace treinta años, a intentar mantenernos en la pobreza? Desde luego, a los de España no.
Teniendo en cuenta que 3 de cada 10 canarios vive en estos momentos por debajo del umbral de la pobreza y que Canarias es una de las regiones españoles con mayor tasa de paro, resulta particularmente llamativo que algunos políticos canarios se opongan a tratar de aprovechar la riqueza que nuestras aguas territoriales contienen, máxime si tenemos en cuenta que Marruecos ya está efectuando prospecciones en la misma zona, al otro lado de la raya divisoria de las aguas.
¿Qué motivos podría tener un dirigente político para intentar que los ciudadanos a los que representa no puedan aprovecharse de las riquezas de las que nuestro país vecino pretende, por supuesto, aprovecharse?
No es la primera vez que la excusa ecologista se utiliza en España para garantizar nuestra pobreza perpetua. A finales de la década de los 70 y principios de los 80, se desató en España una furibunda campaña de los ecologistas, pero también de la banda terrorista ETA, en contra de la energía nuclear, campaña que permitió al gobierno socialista de Felipe González acabar con el programa de desarrollo de nuevas centrales nucleares e incluso paralizar la construcción de centrales nucleares cuyas obras ya se habían iniciado. ¿Cuál fue el resultado? Pues hubo dos consecuencias: (1) que los españoles perdimos cerca de 5.000 millones de euros, que continuamos aún hoy en día pagando a plazos a las empresas eléctricas por la paralización de las obras de aquellas centrales, y (2) que además ahora le tenemos que comprar a Francia esa energía nuclear que nosotros renunciamos en su día a producir. ¿Qué intereses defendían los ecologistas y ETA cuando desataron su campaña contra el desarrollo del sector de la energía nuclear en nuestro país? Desde luego, los de España no.
Tuvimos oportunidad de ver el mismo tipo de jugada con el Plan Hidrológico Nacional, plan que hubiera permitido llevar al sur de España una sexta parte de esa agua que se tira al mar por la desembocadura del Ebro. El Partido Socialista, los nacionalistas catalanes y las organizaciones ecologistas volvieron de nuevo a jugar en contra de los intereses económicos de nuestro país, agitando la calle contra aquel Plan Hidrológico, y la llegada de Zapatero al poder tras el 11-M significó la paralización de aquel plan de aprovechamiento de la riqueza hídrica. ¿Cuál fue el resultado? Pues (1) que perdimos el dinero que Europa ya había asignado para financiar las obras del Plan Hidrológico, (2) que las zonas secas de Aragón continúan estando igual de secas y (3) que seguimos tirando al mar un agua que, de llevarse a los invernaderos del sur de España, permitiría obtener entre 4.000 y 18.000 millones de euros anuales en productos agrícolas. Nos vimos obligados a renunciar a la creación de ingentes riquezas agrícolas, para alborozo de nuestros vecinos del norte y del sur. ¿Qué intereses defendían esos ecologistas, esos nacionalistas catalanes y ese Partido Socialista que se encargaron, con su oposición al Plan Hidrológico, de seguir manteniéndonos en la miseria? Desde luego, los de España no.
Ahora, volvemos a ver el mismo patrón de actuación después de la decisión del gobierno central de autorizar las prospecciones petrolíferas en Canarias, prospecciones que el gobierno de Aznar ya había autorizado en 2001 y que fueron paralizadas por el Tribunal Supremo un día antes de los atentados del 11-M, proporcionando a Marruecos una ventaja de varios años en la explotación de esos mismos yacimientos. El Partido Socialista, Coalición Canaria, organizaciones de extrema izquierda y grupos ecologistas se han apresurado a alzar la voz para advertirnos de su radical oposición a que los españoles podamos ganar dinero con un petróleo que nos pertenece. La excusa es lo de menos: ecologismo, defensa del turismo, ... Lo importante es hacer que, una vez más, España continúe regalando riqueza a las naciones vecinas, mientras los españoles pueblan las colas del paro y los comedores de Cáritas.
¿Es simple estupidez la que lleva a determinados grupos políticos y organizaciones sociales a trabajar una y otra vez en pro de nuestra miseria, en lugar de contribuir a nuestro enriquecimiento?
¿A qué intereses sirve esa parte de nuestra clase política que se dedica sistemáticamente, desde hace treinta años, a intentar mantenernos en la pobreza? Desde luego, a los de España no.
LO PEOR DE CASARSE , ES TENER QUE DESCASARTE ..FLIPAS
Se tiende a confundir familia con matrimonio.Se da por sentado que el principal causante de las rupturas de pareja, si no el único responsable, es el varón, y que la mujer es la parte más vulnerable. Se da por supuesto que las mujeres son madres abnegadas, dispuestas a sacrificios y renuncias miles para lograr el bienestar de sus hijos y procurar lo mejor para la convivencia con su marido y sus hijos, y que esa heroica entrega debe ser compensada si el matrimonio se rompe.
Cada día es vez mayor criminalización de la paternidad. Si un padre divorciado tiene la feliz ocurrencia de pretender ejercer de padre tras el divorcio, continuar educando a sus hijos, seguir dándoles amor y cuidados, aquello que se denomina Custodia Compartida, será considerado sospechoso de perversidades miles, será mirado con lupa y deberá superar una interminable carrera de obstáculos (empezando por la oposición generalmente de la madre de sus hijos, y/o del ministerio fiscal) e incluso será acusado de maltratador y de que con el pretexto de la Custodia Compartida, lo único a lo que aspira es a seguir “victimizando” a su ex mujer y a sus hijos.
Si por el contrario, que suele ser lo más normal, a un padre se le disuade de seguir participando en la educación y el cuidado de sus hijos, se le expulsa de la vida cotidiana de los menores, y “no ofrece resistencia” de clase alguna frente al actual sistema legal, se le tachará de egoísta, perverso, mal padre… y si además se le condena –cosa frecuente- a una situación de miseria, hasta el extremo de convertirse en un mendigo o un indigente, y ni siquiera poder abonar la pensión de manutención de los hijos habidos durante el matrimonio, será severamente castigado hasta extremos inconcebibles y con extrema crueldad.
Por supuesto, si una mujer adopta una actitud claramente obstruccionista, encaminada a boicotear las estancias y la comunicación entre los hijos y el padre, y la familia extensa del padre, gozará de una casi total impunidad e inmunidad, o será tratada con absoluta benevolencia por parte del sistema judicial.
El poder de los juzgados de familia es casi ilimitado, la Constitución Española de 1978 no existe en los procesos por disputas domésticas. Si un padre comparece ante los juzgados, da igual que no haya cometido delito alguno, de inmediato verá sus movimientos, costumbres y hábitos personales, relaciones con amigos, con familiares, compañeros de trabajo, contacto con sus hijos, sometidos a investigación y controlados por parte del tribunal y considerados como dudosos, sospechosos no se sabe de qué…
E incluso, sin causa justificada, el tribunal podrá someter a tutela y vigilancia los encuentros que tenga con sus hijos en los llamados “puntos de encuentro familiar” (ilegales, por cierto), lugares en los que el padre y los hijos serán observados, escuchados y en los que, incluso, se elaborarán informes que serán determinantes para las futuras estancias y comunicaciones con sus hijos. Medidas todas ellas absolutamente ilegales.
También es posible que sean obligados a pasar un examen de los llamados Equipos Técnicos Psicosociales (Equipos “fantasmas” de los que nadie sabe nada, o no quiere saber, y respecto de los que no existe norma legal que los cree, los regule, y en los que no existe ninguna clase de protocolo) sin garantías legales de clase alguna.
A partir de entonces, el padre no tiene ni voz ni voto sobre dónde residirán sus hijos en adelante, el colegio al que acudan, la formación moral o religiosa que reciban, su salud, sus visitas al médico… Se le privará de información del centro de estudios de sus hijos, o del centro de salud, cuando lo solicite. E incluso se le indicará a qué lugares, o servicios religiosos, o espectáculos, podrá asistir con sus hijos en el tiempo de estancias que le otorguen, o lo que denominan “visitas” (recuérdese que en España solamente tienen “regímenes de visitas” los presos y los hijos de padres separados…).
Por supuesto, no podrá pedir cuentas respecto del destino que la madre le dé al dinero que entregue, supuestamente para los alimentos, la manutención de sus hijos. Se ha de entender que la madre es quien tiene el buen criterio, sabe lo que mejor conviene para los menores y debe ser la que administre en exclusiva.
La presunción de culpabilidad también estará presente cuando la mujer alegue que ha habido violencia doméstica, maltrato psíquico, e incluso abuso de menores, en el proceso en el que se dilucide la guarda y custodia de los hijos, y las disputas por causa del patrimonio acumulado durante la convivencia marital. El tribunal decidirá restringir el contacto del padre con sus hijos, dictará órdenes de alejamiento, en la mayor parte de los casos sin evidencias o indicios de ninguna clase.
Nunca ha habido situaciones comparables, salvo que nos traslademos en el tiempo a las prácticas del “Santo Oficio de la Inquisición”, o en tiempos más cercanos, en el régimen de apartheid sudafricano.
Es por todo ello que un día tan señalado es el más indicado para recordar a quienes en España tienen capacidad de decidir (Gobierno, Parlamento, Jueces) la urgente necesidad de derogar las leyes sexistas basadas en la ideología de género, y la reforma de la ley del divorcio.
Si consideramos que el objetivo de las normas legales debe ser el evitar “problemas”, solucionarlos, o disuadir a la gente para que “no se meta en líos”; a la primera conclusión que se llega cuando uno observa la “teoría y la práctica” respecto del divorcio en España es que la legislación está impregnada de un profundísimo cinismo.
El denominado derecho de familia en España fomenta la confrontación y empuja al litigio:El Código Civil, desde la reforma del año 2005 dice lo siguiente: “Se acordará el ejercicio compartido de la guarda y custodia de los hijos cuando así lo soliciten los padres en la propuesta de convenio regulador o cuando ambos lleguen a este acuerdo en el transcurso del procedimiento”.
¿Alguien en su sano juicio puede pensar que dos personas “que se llevan mal” y que están en proceso de ruptura matrimonial, pueden estar dispuestas a llegar a acuerdos?
Desgraciadamente, sea por negligencia de los legisladores, sea por su ineptitud, o incluso puestos a malpensar por “maldad”, en España la legislación de divorcio premia al progenitor obstruccionista, al menos generoso, en las disputas por la guardia y custodia de los hijos menores.
Como la práctica cotidiana en los juzgados españoles es adjudicar (e imponer) la custodia de los hijos a las madres, la legislación vigente la invita a no colaborar, a sabiendas de que tiene anticipadamente ganado cualquier pleito de divorcio, y que su actitud de no colaboración será premiada con la custodia exclusiva y excluyente, que lleva aparejado el uso y disfrute del que hasta entonces era el domicilio conyugal/familiar…
La actual Ley de Divorcio fomenta la confrontación y promueve el repudio (solamente de la mujer hacia el hombre, a la inversa es impensable) tal es así que, generalmente son en más del 70% de los casos las mujeres quienes toman la iniciativa de presentar la demanda de divorcio, pues para ellas es “un buen negocio”. Y como consecuencia, al hombre le corresponderá: abandonar el domicilio familiar con “lo puesto”; ver a sus hijos dos fines de semana y cuatro tardes al mes; pagar las pensiones “parasitarias” que se le impongan, sin posibilidad alguna de controlar su utilización posterior; y en caso de existir préstamo hipotecario, seguir pagándolo mientras la vivienda familiar podrá ser disfrutada solamente por su “ex”, tal vez, en compañía de un nuevo compañero.
Pese a que cada día que pasa es mayor el número de instituciones autonómicas, provinciales y locales que se pronuncian a favor de la custodia compartida como opción preferente. A pesar de que desde hace ya muchos años todos los estudios de opinión demuestran que la custodia compartida cuenta con el apoyo de la mayoría de la población adulta española (83% por ciento según la encuesta Gallup de 2005 y la de DYM de 2010) los profesionales de la política defiende con especial entusiasmo los intereses del lobby feminista contra el sentir unánime de la sociedad.
El panorama se oscurece aún más cuando Ley de Divorcio se utiliza conjuntamente con la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, cualquier mujer sin escrúpulos puede expulsar a su marido de casa (previo paso por el calabozo) mediante una denuncia de malos tratos, físicos o psíquicos.
La actual legislación de divorcio, unida a la normativa relativa a la violencia sobre la mujer, que castiga más severamente a los varones, inmerso todo ello en un entorno social que considera victima a la mujer y victimario al varón, son el perfecto caldo de cultivo para la denuncia falsa, que, de la noche a la mañana, convierte a la mujer en la única beneficiaria de las rupturas de pareja. Ni que decir tiene que la perversa situación que venimos describiendo, va acompañada de otros premios, como acceso a puestos de trabajo, vivienda, percepción de salarios sociales, prestaciones y subsidios por desempleo, permisos de residencia para extranjeras, cursos de formación, etc. destinados a supuestas maltratadas. Las denuncias falsas están poderosamente alentadas e incentivadas, en detrimento de las mujeres que realmente están en situación de riesgo, y que realmente merecen protección.
El vigente régimen de separación y divorcio, con su dinámica de parte ganadora/parte perdedora, es el mejor caldo de cultivo para toda clase de abusos y, en particular, para el más eficaz de ellos a nivel judicial: las falsas denuncias.
El vigente régimen de separación y divorcio, de efectos devastadores para muchos hombres, ha aumentado de forma escalofriante las tasas de suicidio masculinas, y las formas más extremas de violencia doméstica.
Es por todo ello que somos muchos, los hombres y mujeres que exigimos un divorcio más justo y equitativo en el que no haya ni ganadores ni perdedores, sino igualdad de derechos y deberes para ambos progenitores en la crianza y la educación de los hijos.
Cada día es vez mayor criminalización de la paternidad. Si un padre divorciado tiene la feliz ocurrencia de pretender ejercer de padre tras el divorcio, continuar educando a sus hijos, seguir dándoles amor y cuidados, aquello que se denomina Custodia Compartida, será considerado sospechoso de perversidades miles, será mirado con lupa y deberá superar una interminable carrera de obstáculos (empezando por la oposición generalmente de la madre de sus hijos, y/o del ministerio fiscal) e incluso será acusado de maltratador y de que con el pretexto de la Custodia Compartida, lo único a lo que aspira es a seguir “victimizando” a su ex mujer y a sus hijos.
Si por el contrario, que suele ser lo más normal, a un padre se le disuade de seguir participando en la educación y el cuidado de sus hijos, se le expulsa de la vida cotidiana de los menores, y “no ofrece resistencia” de clase alguna frente al actual sistema legal, se le tachará de egoísta, perverso, mal padre… y si además se le condena –cosa frecuente- a una situación de miseria, hasta el extremo de convertirse en un mendigo o un indigente, y ni siquiera poder abonar la pensión de manutención de los hijos habidos durante el matrimonio, será severamente castigado hasta extremos inconcebibles y con extrema crueldad.
Por supuesto, si una mujer adopta una actitud claramente obstruccionista, encaminada a boicotear las estancias y la comunicación entre los hijos y el padre, y la familia extensa del padre, gozará de una casi total impunidad e inmunidad, o será tratada con absoluta benevolencia por parte del sistema judicial.
El poder de los juzgados de familia es casi ilimitado, la Constitución Española de 1978 no existe en los procesos por disputas domésticas. Si un padre comparece ante los juzgados, da igual que no haya cometido delito alguno, de inmediato verá sus movimientos, costumbres y hábitos personales, relaciones con amigos, con familiares, compañeros de trabajo, contacto con sus hijos, sometidos a investigación y controlados por parte del tribunal y considerados como dudosos, sospechosos no se sabe de qué…
E incluso, sin causa justificada, el tribunal podrá someter a tutela y vigilancia los encuentros que tenga con sus hijos en los llamados “puntos de encuentro familiar” (ilegales, por cierto), lugares en los que el padre y los hijos serán observados, escuchados y en los que, incluso, se elaborarán informes que serán determinantes para las futuras estancias y comunicaciones con sus hijos. Medidas todas ellas absolutamente ilegales.
También es posible que sean obligados a pasar un examen de los llamados Equipos Técnicos Psicosociales (Equipos “fantasmas” de los que nadie sabe nada, o no quiere saber, y respecto de los que no existe norma legal que los cree, los regule, y en los que no existe ninguna clase de protocolo) sin garantías legales de clase alguna.
A partir de entonces, el padre no tiene ni voz ni voto sobre dónde residirán sus hijos en adelante, el colegio al que acudan, la formación moral o religiosa que reciban, su salud, sus visitas al médico… Se le privará de información del centro de estudios de sus hijos, o del centro de salud, cuando lo solicite. E incluso se le indicará a qué lugares, o servicios religiosos, o espectáculos, podrá asistir con sus hijos en el tiempo de estancias que le otorguen, o lo que denominan “visitas” (recuérdese que en España solamente tienen “regímenes de visitas” los presos y los hijos de padres separados…).
Por supuesto, no podrá pedir cuentas respecto del destino que la madre le dé al dinero que entregue, supuestamente para los alimentos, la manutención de sus hijos. Se ha de entender que la madre es quien tiene el buen criterio, sabe lo que mejor conviene para los menores y debe ser la que administre en exclusiva.
La presunción de culpabilidad también estará presente cuando la mujer alegue que ha habido violencia doméstica, maltrato psíquico, e incluso abuso de menores, en el proceso en el que se dilucide la guarda y custodia de los hijos, y las disputas por causa del patrimonio acumulado durante la convivencia marital. El tribunal decidirá restringir el contacto del padre con sus hijos, dictará órdenes de alejamiento, en la mayor parte de los casos sin evidencias o indicios de ninguna clase.
Nunca ha habido situaciones comparables, salvo que nos traslademos en el tiempo a las prácticas del “Santo Oficio de la Inquisición”, o en tiempos más cercanos, en el régimen de apartheid sudafricano.
Es por todo ello que un día tan señalado es el más indicado para recordar a quienes en España tienen capacidad de decidir (Gobierno, Parlamento, Jueces) la urgente necesidad de derogar las leyes sexistas basadas en la ideología de género, y la reforma de la ley del divorcio.
Si consideramos que el objetivo de las normas legales debe ser el evitar “problemas”, solucionarlos, o disuadir a la gente para que “no se meta en líos”; a la primera conclusión que se llega cuando uno observa la “teoría y la práctica” respecto del divorcio en España es que la legislación está impregnada de un profundísimo cinismo.
El denominado derecho de familia en España fomenta la confrontación y empuja al litigio:El Código Civil, desde la reforma del año 2005 dice lo siguiente: “Se acordará el ejercicio compartido de la guarda y custodia de los hijos cuando así lo soliciten los padres en la propuesta de convenio regulador o cuando ambos lleguen a este acuerdo en el transcurso del procedimiento”.
¿Alguien en su sano juicio puede pensar que dos personas “que se llevan mal” y que están en proceso de ruptura matrimonial, pueden estar dispuestas a llegar a acuerdos?
Desgraciadamente, sea por negligencia de los legisladores, sea por su ineptitud, o incluso puestos a malpensar por “maldad”, en España la legislación de divorcio premia al progenitor obstruccionista, al menos generoso, en las disputas por la guardia y custodia de los hijos menores.
Como la práctica cotidiana en los juzgados españoles es adjudicar (e imponer) la custodia de los hijos a las madres, la legislación vigente la invita a no colaborar, a sabiendas de que tiene anticipadamente ganado cualquier pleito de divorcio, y que su actitud de no colaboración será premiada con la custodia exclusiva y excluyente, que lleva aparejado el uso y disfrute del que hasta entonces era el domicilio conyugal/familiar…
La actual Ley de Divorcio fomenta la confrontación y promueve el repudio (solamente de la mujer hacia el hombre, a la inversa es impensable) tal es así que, generalmente son en más del 70% de los casos las mujeres quienes toman la iniciativa de presentar la demanda de divorcio, pues para ellas es “un buen negocio”. Y como consecuencia, al hombre le corresponderá: abandonar el domicilio familiar con “lo puesto”; ver a sus hijos dos fines de semana y cuatro tardes al mes; pagar las pensiones “parasitarias” que se le impongan, sin posibilidad alguna de controlar su utilización posterior; y en caso de existir préstamo hipotecario, seguir pagándolo mientras la vivienda familiar podrá ser disfrutada solamente por su “ex”, tal vez, en compañía de un nuevo compañero.
Pese a que cada día que pasa es mayor el número de instituciones autonómicas, provinciales y locales que se pronuncian a favor de la custodia compartida como opción preferente. A pesar de que desde hace ya muchos años todos los estudios de opinión demuestran que la custodia compartida cuenta con el apoyo de la mayoría de la población adulta española (83% por ciento según la encuesta Gallup de 2005 y la de DYM de 2010) los profesionales de la política defiende con especial entusiasmo los intereses del lobby feminista contra el sentir unánime de la sociedad.
El panorama se oscurece aún más cuando Ley de Divorcio se utiliza conjuntamente con la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, cualquier mujer sin escrúpulos puede expulsar a su marido de casa (previo paso por el calabozo) mediante una denuncia de malos tratos, físicos o psíquicos.
La actual legislación de divorcio, unida a la normativa relativa a la violencia sobre la mujer, que castiga más severamente a los varones, inmerso todo ello en un entorno social que considera victima a la mujer y victimario al varón, son el perfecto caldo de cultivo para la denuncia falsa, que, de la noche a la mañana, convierte a la mujer en la única beneficiaria de las rupturas de pareja. Ni que decir tiene que la perversa situación que venimos describiendo, va acompañada de otros premios, como acceso a puestos de trabajo, vivienda, percepción de salarios sociales, prestaciones y subsidios por desempleo, permisos de residencia para extranjeras, cursos de formación, etc. destinados a supuestas maltratadas. Las denuncias falsas están poderosamente alentadas e incentivadas, en detrimento de las mujeres que realmente están en situación de riesgo, y que realmente merecen protección.
El vigente régimen de separación y divorcio, con su dinámica de parte ganadora/parte perdedora, es el mejor caldo de cultivo para toda clase de abusos y, en particular, para el más eficaz de ellos a nivel judicial: las falsas denuncias.
El vigente régimen de separación y divorcio, de efectos devastadores para muchos hombres, ha aumentado de forma escalofriante las tasas de suicidio masculinas, y las formas más extremas de violencia doméstica.
Es por todo ello que somos muchos, los hombres y mujeres que exigimos un divorcio más justo y equitativo en el que no haya ni ganadores ni perdedores, sino igualdad de derechos y deberes para ambos progenitores en la crianza y la educación de los hijos.
sábado, 17 de marzo de 2012
EL PARADO NO VE LA LUZ NI QUERIENDO
A diario vemos las noticias donde se habla del paro como meras cifras. Pero debemos tener en cuenta que no son cifras, que son personas, familias enteras con sus hijos, gente de bien, mayoritariamente pagadora de sus deudas de forma impoluta hasta que todos se quedan en el paro. Precisamente por ser gente de bien y honrados, no recurren al robo para dar de comer a sus hijos o pagar a los bancos, en agradecimiento a su fidelidad más bien les acaban embargando sus viviendas y en algunos casos, después de pasar esos amargos tragos, al no tener ya un hogar estable, los servicios sociales les quitan a sus hijos por estar desatendidos. Ese es el sistema que hemos creado y en el que seguimos intentando permanecer con ajustes, medidas y reformas.
En medio de todas esas tragedias continuamos creando un cuerpo de parados de lujo, probablemente España sea el país que tiene a los parados mejor cualificados del mundo. Tenemos médicos para llenar hospitales sin parar, ingenieros, arquitectos, abogados, millones de expertos con experiencia de años en diversos oficios. Estos parados son sacados de la estadística a golpe de curso de reciclaje, para que aprendan un trabajo nuevo, como si hubiese demanda de algún tipo de trabajo. En realidad lo que aprenden en esos cursos es para realizar un trabajo en el que ya hay una lista de espera con candidatos con carrera, master y remaster y además doce años de experiencia, por lo que el curso de reciclado rara vez le ofrecerá un empleo. Queda claro que esos cursos del INEM son para rebajar estadísticas de parados y no para rebajar parados en sí. Podemos sumar a los 5.000.000 de parados a todos aquellos que los son y no están incluidos por estar en cursos de formación, también a las personas que se quedaron en paro en 2008 y 2009 que ya no renuevan sus demandas porque han agotado los subsidios y han causado baja. Si además le añadimos autónomos y pequeños comerciantes que han cerrado y como no van a percibir subsidio no acuden al INEM, la cifra real de parados puede rondar los 7.000.000 como mínimo.
Mientras tanto la economía sumergida se va convirtiendo en una forma de sobrevivir para muchos que ven impotentes como el nivel de la superficie cada día está más alto y como, aunque pretendan estar legales resulta imposible. ¿Por qué? Muy sencillo, no hay crédito privado para montar una empresa o una tienda y sobre todo ¿quién se atreve con este panorama?, al menos esa es la argumentación recurrente. Yo añadiría otra menos correcta políticamente, pero posiblemente más real y en consecuencia molesta: el emprendedor es asesinado (formativamente hablando) de un disparo al corazón cuando la inmensa mayoría de los cursos de reciclaje que ofrecen las administraciones públicas son para formarse y trabajar para terceros, y muy pocos son útiles para aprender a desarrollar una PYME o simplemente gestionar en el mercado comercial una profesión en la que ya se tiene experiencia por los empleos anteriores.
Después, por si le quedan ganas de seguir emprendiendo, la otra parte de la administración dispara de nuevo sobre el emprendedor (ahora en sentido burocrático) para que se lo piense con calma y no sea tan atrevido. Por ejemplo, un parado que proceda de la construcción y decida montar su propio negocio sin necesitar grandes inversiones en locales, oficinas y demás, si quiere ponerse por su cuenta tendrá que darse de alta como autónomo y comenzar a pagar una cuota mensual demasiado grande para alguien que viene de meses en el paro y empieza de cero. Sumamos a ello el IAE, el IRPF y el IVA que va a soportar y que difícilmente se deducirá en su integridad o en una parte significativa. Con este panorama, un fontanero que trabajase para una empresa vinculada a la construcción de las que cerraron y que ahora esté en el paro, difícilmente se animará a salir del subsidio y una vez agotado el mismo, trabajará de forma sumergida si no lo ha hecho ya mientras lo cobraba.
Negociar las mejores indemnizaciones para los despidos de trabajadores es como negociar los mejores entierros y ataúdes para los enfermos en lugar de procurar mejores medicinas que repongan su salud. La mejor indemnización para un trabajador es que tras perder un trabajo encuentre otro rápidamente. La mejor manera de crear empleo para una empresa es no convertirla en un premio de lotería para un trabajador despedido. Si resulta más barato presentar concurso y mandar a los trabajadores a FOGASA que ajustar la plantilla y seguir produciendo, seguiremos cayendo al vacío.
El entendimiento entre trabajadores es obligatorio y el trabajador debe aceptar que una empresa requiere invertir y arriesgar, y que contrata empleados cuando los necesita y los contrata en la medida que los necesita. Los empresarios deben aceptar que ninguna empresa crece sin contar con el esfuerzo de los empleados, que deben ser pagados de forma justa, digna y sagradamente puntual. La mayor parte de los parados proceden de PYMES pequeñas o muy pequeñas en las que la diferencia entre empresario y trabajador era que uno aceptaba riesgos en espera de beneficios y los otros renunciaban a riesgos a cambio de seguridad, finalmente ninguno consiguió lo que esperaba. Mientras que sigamos tratando a los sindicatos como a partidos políticos pero sin estar sometidos al pueblo en general como hacen cada cuatro años los partidos políticos, nos seguirán colocando en la mente la idea de que todas las empresas son como la SEAT o Astilleros y que los empleados deben ser obsesos del contrato fijo y de la indemnización más que del empleo permanente y abundante
En medio de todas esas tragedias continuamos creando un cuerpo de parados de lujo, probablemente España sea el país que tiene a los parados mejor cualificados del mundo. Tenemos médicos para llenar hospitales sin parar, ingenieros, arquitectos, abogados, millones de expertos con experiencia de años en diversos oficios. Estos parados son sacados de la estadística a golpe de curso de reciclaje, para que aprendan un trabajo nuevo, como si hubiese demanda de algún tipo de trabajo. En realidad lo que aprenden en esos cursos es para realizar un trabajo en el que ya hay una lista de espera con candidatos con carrera, master y remaster y además doce años de experiencia, por lo que el curso de reciclado rara vez le ofrecerá un empleo. Queda claro que esos cursos del INEM son para rebajar estadísticas de parados y no para rebajar parados en sí. Podemos sumar a los 5.000.000 de parados a todos aquellos que los son y no están incluidos por estar en cursos de formación, también a las personas que se quedaron en paro en 2008 y 2009 que ya no renuevan sus demandas porque han agotado los subsidios y han causado baja. Si además le añadimos autónomos y pequeños comerciantes que han cerrado y como no van a percibir subsidio no acuden al INEM, la cifra real de parados puede rondar los 7.000.000 como mínimo.
Mientras tanto la economía sumergida se va convirtiendo en una forma de sobrevivir para muchos que ven impotentes como el nivel de la superficie cada día está más alto y como, aunque pretendan estar legales resulta imposible. ¿Por qué? Muy sencillo, no hay crédito privado para montar una empresa o una tienda y sobre todo ¿quién se atreve con este panorama?, al menos esa es la argumentación recurrente. Yo añadiría otra menos correcta políticamente, pero posiblemente más real y en consecuencia molesta: el emprendedor es asesinado (formativamente hablando) de un disparo al corazón cuando la inmensa mayoría de los cursos de reciclaje que ofrecen las administraciones públicas son para formarse y trabajar para terceros, y muy pocos son útiles para aprender a desarrollar una PYME o simplemente gestionar en el mercado comercial una profesión en la que ya se tiene experiencia por los empleos anteriores.
Después, por si le quedan ganas de seguir emprendiendo, la otra parte de la administración dispara de nuevo sobre el emprendedor (ahora en sentido burocrático) para que se lo piense con calma y no sea tan atrevido. Por ejemplo, un parado que proceda de la construcción y decida montar su propio negocio sin necesitar grandes inversiones en locales, oficinas y demás, si quiere ponerse por su cuenta tendrá que darse de alta como autónomo y comenzar a pagar una cuota mensual demasiado grande para alguien que viene de meses en el paro y empieza de cero. Sumamos a ello el IAE, el IRPF y el IVA que va a soportar y que difícilmente se deducirá en su integridad o en una parte significativa. Con este panorama, un fontanero que trabajase para una empresa vinculada a la construcción de las que cerraron y que ahora esté en el paro, difícilmente se animará a salir del subsidio y una vez agotado el mismo, trabajará de forma sumergida si no lo ha hecho ya mientras lo cobraba.
Negociar las mejores indemnizaciones para los despidos de trabajadores es como negociar los mejores entierros y ataúdes para los enfermos en lugar de procurar mejores medicinas que repongan su salud. La mejor indemnización para un trabajador es que tras perder un trabajo encuentre otro rápidamente. La mejor manera de crear empleo para una empresa es no convertirla en un premio de lotería para un trabajador despedido. Si resulta más barato presentar concurso y mandar a los trabajadores a FOGASA que ajustar la plantilla y seguir produciendo, seguiremos cayendo al vacío.
El entendimiento entre trabajadores es obligatorio y el trabajador debe aceptar que una empresa requiere invertir y arriesgar, y que contrata empleados cuando los necesita y los contrata en la medida que los necesita. Los empresarios deben aceptar que ninguna empresa crece sin contar con el esfuerzo de los empleados, que deben ser pagados de forma justa, digna y sagradamente puntual. La mayor parte de los parados proceden de PYMES pequeñas o muy pequeñas en las que la diferencia entre empresario y trabajador era que uno aceptaba riesgos en espera de beneficios y los otros renunciaban a riesgos a cambio de seguridad, finalmente ninguno consiguió lo que esperaba. Mientras que sigamos tratando a los sindicatos como a partidos políticos pero sin estar sometidos al pueblo en general como hacen cada cuatro años los partidos políticos, nos seguirán colocando en la mente la idea de que todas las empresas son como la SEAT o Astilleros y que los empleados deben ser obsesos del contrato fijo y de la indemnización más que del empleo permanente y abundante
UNA MAS DE BANCOS ..VAYA TELA
Para nadie es un secreto que la Banca está haciendo el negocio del siglo, aun cuando los resultados sean según su particular criterio bajos en esta primera fase. La Banca se está beneficiando de un dinero barato que después coloca invirtiendo en deuda o en préstamos a alto interés. Así, un dinero que debiera ir a las empresas y familias para reactivar la economía acaba siendo desviado hacia el gran negocio de base especulativa. Dinero que están recibiendo al 1% y que ellos colocan en créditos que van del 5% al 17% porque una vez que el metálico está en la caja es difícil diferenciar.
La voracidad bancaria es increíble y ha encontrado la bicoca de ser la administradora del dinero público que proviene del Instituto de Crédito Oficial, haciendo negocio con el dinero de todos los españoles merced a concesiones que recuerdan a las viejas concesiones fiscales del rey a los nobles en los tiempos del feudalismo.
Puestos a inventar “productos” parce ser que al viento de la decisión del gobierno de acabar con la morosidad de la administración pública, que también está asfixiando la economía, a través del Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores, los bancos han encontrado una nueva fuente de negocio comprando masivamente la deuda a los proveedores y pagándolas de inmediato con un descuento global del 8% al 10%, lo que sumarían al 5% de interés que tendrán que pagar las administraciones por los créditos con los que pagarán esas deudas, parte de las cuales habrán comprado los bancos con descuentos. Y por si fuera poco, para participar en la iniciativa del gobierno, la Banca podrá hacerse con más fondos de los librados por el BCE a bajísimo interés, que podrán seguir utilizando para hacer negocio con los vaivenes de la deuda. Y todo ello pagado por el contribuyente.
No va a ser suficiente porque el siguiente sacrificio que exigirán las vestales bancarias serán las compensaciones para aceptar la “moratoria” hipotecaria para las familias que no pueden pagar por efecto de la crisis. Un modelo que tal y como se ha planteado está lejos de su objetivo y más parece un sistema pergeñado para que los bancos continúen ganando dinero e incrementando su cuenta de beneficio esquivando los enojosos e impopulares desahucios y tratando de reducir la presión existente a favor de la necesaria dación en pago. Una banca que acumula un parque de viviendas impresionante, pero que prefiere no poner en circulación mediante fórmulas de alquiler-venta porque, a la larga, serán una garantía para la captura de nuevos clientes esclavos de su propia red de préstamos.
Sorprenden estos hechos cuando uno de los problemas de la economía española es la estrangulación del crédito para empresas y familias. Sorprende -o quizás no tanto- que el gobierno no incluya entra las posibles opciones el desarrollo de una banca pública y la gestión por parte de la misma de los créditos ICO lo que daría veracidad al papel social que debe tener el crédito. Pero ya se sabe que función social y capital son términos que hoy por hoy casan mal en el lenguaje de los demiurgos del mercado y sus sayones bancarios.
La voracidad bancaria es increíble y ha encontrado la bicoca de ser la administradora del dinero público que proviene del Instituto de Crédito Oficial, haciendo negocio con el dinero de todos los españoles merced a concesiones que recuerdan a las viejas concesiones fiscales del rey a los nobles en los tiempos del feudalismo.
Puestos a inventar “productos” parce ser que al viento de la decisión del gobierno de acabar con la morosidad de la administración pública, que también está asfixiando la economía, a través del Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores, los bancos han encontrado una nueva fuente de negocio comprando masivamente la deuda a los proveedores y pagándolas de inmediato con un descuento global del 8% al 10%, lo que sumarían al 5% de interés que tendrán que pagar las administraciones por los créditos con los que pagarán esas deudas, parte de las cuales habrán comprado los bancos con descuentos. Y por si fuera poco, para participar en la iniciativa del gobierno, la Banca podrá hacerse con más fondos de los librados por el BCE a bajísimo interés, que podrán seguir utilizando para hacer negocio con los vaivenes de la deuda. Y todo ello pagado por el contribuyente.
No va a ser suficiente porque el siguiente sacrificio que exigirán las vestales bancarias serán las compensaciones para aceptar la “moratoria” hipotecaria para las familias que no pueden pagar por efecto de la crisis. Un modelo que tal y como se ha planteado está lejos de su objetivo y más parece un sistema pergeñado para que los bancos continúen ganando dinero e incrementando su cuenta de beneficio esquivando los enojosos e impopulares desahucios y tratando de reducir la presión existente a favor de la necesaria dación en pago. Una banca que acumula un parque de viviendas impresionante, pero que prefiere no poner en circulación mediante fórmulas de alquiler-venta porque, a la larga, serán una garantía para la captura de nuevos clientes esclavos de su propia red de préstamos.
Sorprenden estos hechos cuando uno de los problemas de la economía española es la estrangulación del crédito para empresas y familias. Sorprende -o quizás no tanto- que el gobierno no incluya entra las posibles opciones el desarrollo de una banca pública y la gestión por parte de la misma de los créditos ICO lo que daría veracidad al papel social que debe tener el crédito. Pero ya se sabe que función social y capital son términos que hoy por hoy casan mal en el lenguaje de los demiurgos del mercado y sus sayones bancarios.
viernes, 16 de marzo de 2012
LAS COSAS DEL ISLAM Y DEL NACIONALISMO CATALAN
Hoy Europa se enfrenta al mismo enemigo pero sin capacidad de respuesta visible. Las instituciones políticas y económicas velan para que todos se atengan al papel de cobayas. Ya que nunca podrían vencernos por el valor de sus soldados ni por su superioridad en algún campo de la creación humana, lo están consiguiendo en los paritorios. Nadie se atreve a denunciar que el invierno demográfico promovido por las feministas y la izquierda está sojuzgando a Europa. El tema de la fertilidad islámica es un tabú que nadie se atreve a desafiar. Si lo intentas, vas derecho ante un tribunal acusado de racismo y xenofobia. En Cataluña sólo Anglada habla de ese asunto.
Ninguna ley liberticida podrá nunca desmentir que precisamente gracias a esa extraordinaria fertilidad, en los años 70 y 80 los chiítas lograron imponerse en Beirut y destronar a la mayoría cristiano-maronita. Basta recordar aquello que Bumedián (que destituyó a Ben Bella con un golpe de Estado tres años después de la independencia de Argelia) dijo en 1974 ante la Asamblea de las Naciones Unidas: “Un día millones de hombres abandonarán el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irrumpirán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria”. Pues sí. En la Europa que arde en llamas se ha reproducido la enfermedad que el siglo pasado convirtió en fascistas incluso a los italianos no fascistas, en nazis incluso a los alemanes no nazis y en bolcheviques a los rusos no bolcheviques. Y que ahora convierte en traidores incluso a los que no querrían serlo: el miedo.
El País Vasco es otro caso paradigmático de la rendición europea gracias a esas fórmulas políticas por la que tantos crimenes cometieron todos esos canallas sabinistas. Cien años jodiéndonos con el cuento de la raza vasca y de una pasada aceptan sin rechistar que en Bilbao nazcan ya más mohameds que goicocheas. Que los españolicen es pecado. Tanto que hasta los curas trabucaires y carlistones incitaban a los jóvenes a unirse a ETA. Que los islamicen es ahora lo bueno, progre y moderno.
Tampoco esos partiditos de falsos santurrones católicos parecen querer enterarse. Van de la mano de esos obispos postconciliares que son tan traidores como los políticos. En Melilla lleva gastado Caritas millones de euros en alimentar, vestir y socorrer sanitariamente a miles de musulmanes y la Iglesia no ha logrado una sóla conversión en 30 años. Confieso con toda humildad que no acabo de entender a la Iglesia de Roma. Salvo para inducir a su grey a que vote a la derecha liberal, los prelados no parecen tener frío ni calor, no parece que nunca les duela nada. Ni siquiera ahora que las iglesias de media Europa se están quedando vacías y transformando en mezquitas. Hay zonas del mundo cristiano que están al borde de la muerte porque les falta el reflejo del dolor, el reflejo de “¿qué pasa”? En medio de tantas desgracias como se han amontonado en pocos años, el Vaticano continúa su tarea con manifiesta impasibilidad. Si vinieran los marcianos, también seguirían haciendo lo mismo.
Europa está al borde de la muerte porque ha sido disuadida con amenazas y con mucha ideología relativista a que se acepte sin rechistar lo que unos pocos nos proponen en nombre de la igualdad, el progresismo, el mundialismo, el antirracismo, el homosexualismo, el feminismo, el laicismo, el liberalismo de uno y de otro signo ideológico… Hay muy pocas voces que nos hablen de que lo que está en juego es un enfrentamiento entre dos contrarios, entre dos eras, que no admite compasión cristiana porque la compasión cristiana es una debilidad que favorece a los que quieren destruirnos. Se trata de un choque entre dos mentalidades. Es un enfrentamiento entre la civilización y el atraso, entre lo civilizado y lo primitivo, entre la barbarie y la racionalidad, entre Descartes y el imán de Lérida. Se trata de un choque entre aquellos que tratan a las mujeres como bestias, y aquellos que las tratan como seres humanos. Lo que vemos hoy no es un choque de civilizaciones. Las civilizaciones no chocan, sino compiten. Lo que vemos hoy es la lucha de unos pocos por la supervivencia de muchos.
Los musulmanes y los ideólogos de la masonería fueron los primeros que comenzaron a usar esta expresión. Los musulmanes son los que comenzaron el choque de civilizaciones. El profeta del islam dijo: “Se me ordenó la lucha del pueblo hasta que crean en Alá y Su Mensajero”. Cuando los musulmanes dividieron a la gente entre musulmanes y no musulmanes, y llamaron a combatir a los otros hasta creer en lo que ellos creen, comenzaron este enfrentamiento y comenzaron esta guerra.
Si las intenciones de la casta europea no fueran tan oblicuas deberían exigir a los musulmanes que, si quieren vivir en nuestra tierra junto a nosotros, deben empezar por reexaminar sus libros islámicos y programas de estudio, que están llenos de llamadas de takfir (apostasía) para luchar a muerte contra los infieles. Eso vale especialmente para Cataluña, donde el nacionalismo ha sido el instrumento del que se han servido los arquitectos del nuevo orden para diseñar una Europa que algunos, tozudamente y a contrapelo de la corrección política, nos negamos a aceptar.
Ninguna ley liberticida podrá nunca desmentir que precisamente gracias a esa extraordinaria fertilidad, en los años 70 y 80 los chiítas lograron imponerse en Beirut y destronar a la mayoría cristiano-maronita. Basta recordar aquello que Bumedián (que destituyó a Ben Bella con un golpe de Estado tres años después de la independencia de Argelia) dijo en 1974 ante la Asamblea de las Naciones Unidas: “Un día millones de hombres abandonarán el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irrumpirán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria”. Pues sí. En la Europa que arde en llamas se ha reproducido la enfermedad que el siglo pasado convirtió en fascistas incluso a los italianos no fascistas, en nazis incluso a los alemanes no nazis y en bolcheviques a los rusos no bolcheviques. Y que ahora convierte en traidores incluso a los que no querrían serlo: el miedo.
El País Vasco es otro caso paradigmático de la rendición europea gracias a esas fórmulas políticas por la que tantos crimenes cometieron todos esos canallas sabinistas. Cien años jodiéndonos con el cuento de la raza vasca y de una pasada aceptan sin rechistar que en Bilbao nazcan ya más mohameds que goicocheas. Que los españolicen es pecado. Tanto que hasta los curas trabucaires y carlistones incitaban a los jóvenes a unirse a ETA. Que los islamicen es ahora lo bueno, progre y moderno.
Tampoco esos partiditos de falsos santurrones católicos parecen querer enterarse. Van de la mano de esos obispos postconciliares que son tan traidores como los políticos. En Melilla lleva gastado Caritas millones de euros en alimentar, vestir y socorrer sanitariamente a miles de musulmanes y la Iglesia no ha logrado una sóla conversión en 30 años. Confieso con toda humildad que no acabo de entender a la Iglesia de Roma. Salvo para inducir a su grey a que vote a la derecha liberal, los prelados no parecen tener frío ni calor, no parece que nunca les duela nada. Ni siquiera ahora que las iglesias de media Europa se están quedando vacías y transformando en mezquitas. Hay zonas del mundo cristiano que están al borde de la muerte porque les falta el reflejo del dolor, el reflejo de “¿qué pasa”? En medio de tantas desgracias como se han amontonado en pocos años, el Vaticano continúa su tarea con manifiesta impasibilidad. Si vinieran los marcianos, también seguirían haciendo lo mismo.
Europa está al borde de la muerte porque ha sido disuadida con amenazas y con mucha ideología relativista a que se acepte sin rechistar lo que unos pocos nos proponen en nombre de la igualdad, el progresismo, el mundialismo, el antirracismo, el homosexualismo, el feminismo, el laicismo, el liberalismo de uno y de otro signo ideológico… Hay muy pocas voces que nos hablen de que lo que está en juego es un enfrentamiento entre dos contrarios, entre dos eras, que no admite compasión cristiana porque la compasión cristiana es una debilidad que favorece a los que quieren destruirnos. Se trata de un choque entre dos mentalidades. Es un enfrentamiento entre la civilización y el atraso, entre lo civilizado y lo primitivo, entre la barbarie y la racionalidad, entre Descartes y el imán de Lérida. Se trata de un choque entre aquellos que tratan a las mujeres como bestias, y aquellos que las tratan como seres humanos. Lo que vemos hoy no es un choque de civilizaciones. Las civilizaciones no chocan, sino compiten. Lo que vemos hoy es la lucha de unos pocos por la supervivencia de muchos.
Los musulmanes y los ideólogos de la masonería fueron los primeros que comenzaron a usar esta expresión. Los musulmanes son los que comenzaron el choque de civilizaciones. El profeta del islam dijo: “Se me ordenó la lucha del pueblo hasta que crean en Alá y Su Mensajero”. Cuando los musulmanes dividieron a la gente entre musulmanes y no musulmanes, y llamaron a combatir a los otros hasta creer en lo que ellos creen, comenzaron este enfrentamiento y comenzaron esta guerra.
Si las intenciones de la casta europea no fueran tan oblicuas deberían exigir a los musulmanes que, si quieren vivir en nuestra tierra junto a nosotros, deben empezar por reexaminar sus libros islámicos y programas de estudio, que están llenos de llamadas de takfir (apostasía) para luchar a muerte contra los infieles. Eso vale especialmente para Cataluña, donde el nacionalismo ha sido el instrumento del que se han servido los arquitectos del nuevo orden para diseñar una Europa que algunos, tozudamente y a contrapelo de la corrección política, nos negamos a aceptar.
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