domingo, 27 de enero de 2013

HACIA UNA COMPETITIVIDAD MAYOR , PERO EUROPA ENVEJECE Y ESE ES EL PROBLEMA

Todo el mundo está de acuerdo. Esta crisis tiene tal dimensión y está gangrenando de tal manera el tejido social e institucional que urge encontrar una salida como sea. Pero, como no es cosa de lanzarnos precipitadamente por la escalera de incendios para acabar en un callejón sin salida, hay que pensar a más largo plazo y tener una visión estratégica de hacia dónde nos dirigimos. No solo salir por salir.
En Europa estamos aplicando la receta alemana. En parte porque Alemania es la primera economía del continente y su principal locomotora, pero también porque es el modelo de éxito que los demás querrían copiar. Hace unos años aplicó una serie de reformas que, según dicen, han situado su economía en una posición envidiable. Sus empresas son muy competitivas, exportan cada vez más y gracias a eso su PIB sigue creciendo. La conclusión, pues, parece obvia: los demás tendríamos que hacer reformas similares para ser competitivos, exportar más de lo que importamos, vendiendo productos de alta tecnología para que nuestras empresas puedan pagar sueldos altos que permitan financiar el Estado de Bienestar. El objetivo, por tanto, es que Europa se haga alemana. ¿Es realista esto?
Para empezar, la mayoría de las exportaciones de los países europeos se dirigen hacia los otros países de la Unión Europea. Esto ya plantea un primer problema, porque no es posible que todos vendamos a nuestros vecinos más de lo que les compramos. Si unos, como Alemania, son exportadores netos es porque otros somos importadores. El éxito de Alemania se basa en el “fracaso” de otros. Y este círculo vicioso solo puede romperse si los europeos pudiésemos reorientar la mayoría de nuestras exportaciones hacia el resto del mundo. En realidad hacia China, India, Rusia, Brasil y alguno más, ya que son los países que tienen suficiente tamaño en sus economías, junto con ritmos elevados de crecimiento, como para necesitar comprar la cantidad de productos y servicios que Europa necesitaría exportar. 
Veamos, por ejemplo, el caso de China. Es evidente que están decididos a producir por sí mismos los bienes de alta tecnología que, hasta hace poco, parecían reservados a los países más desarrollados. Y casi con toda seguridad no pasará mucho tiempo para que nos los vendan a nosotros a precios inferiores a los nuestros, forzándonos de paso a que los bajemos. En algunos sectores esto ya es una realidad. Desde luego es probable que, en los años venideros, los países emergentes hagan crecer mucho el volumen del comercio mundial y, con ello, favorezcan un cierto crecimiento de las exportaciones europeas. Pero es muy discutible que, en la dura competencia que caracteriza la globalización del comercio, Europa pueda consolidar en el futuro un saldo, entre sus exportaciones e importaciones a estos países, tan favorable como para que podamos seguir manteniendo nuestro alto nivel de vida.
A las dificultades de Europa para seguir creciendo a base de aumentar la superioridad competitiva de sus productos en el mercado mundial, se añade otro problema más peliagudo: su deterioro demográfico.
Los grandes países europeos están envejeciendo y perdiendo población. En España hemos pasado de una edad media de 33 años en 1975 a 42 en 2010, y se estima que entre 2010 y 2020 el número de personas con edades entre los 25 y 35 años se irá reduciendo cada año un 3%, en promedio, frente al año anterior. Para tener el mismo número de personas, por debajo de los 34 años, que había en España en 1977, necesitaríamos más de 9 millones de residentes adicionales. Eso equivale al 60% de la población actual en esas edades. Con un cálculo similar en Alemania tendrían que “añadir” unos 20 millones de personas con menos de 40 años. Y es que, en la mayor parte de Europa, ya estamos en un 30-40% por debajo de la tasa de reemplazo de la población.
Como, además, la esperanza de vida al nacer sigue creciendo, la población europea es cada vez más vieja. En España, en 1975 solo un 10,4% de la población tenía 65 años o más, mientras que a finales de 2010 ese porcentaje ya es del 17% (se acercaría al 19% sin los inmigrantes). En Alemania e Italia ese porcentaje supera ya el 20%.
Por eso en Europa lo vamos a tener muy difícil para mantener unas pensiones y una sanidad al alcance de todos. El sistema público de pensiones, como todos sabemos, está diseñado de forma “piramidal”: el trabajador actual paga la pensión del jubilado actual, no la suya propia. Hacen falta, por tanto, más trabajadores que jubilados para que esto se sostenga. ¡Pues ahí lo llevamos crudo! Si en 1970 había casi 6 personas en edad de trabajar por cada jubilado, en 2011 son 3 y pico. Eso hace que el gasto se dispare por las pensiones. Pero es que, además, también se dispara el gasto en atención sanitaria. Se estima que un español con menos de 65 años requiere un gasto medio anual de 2.192 euros por este concepto; entre 65 y 79 años requiere 8.570, y entre 80 y 94 años, 14.966 euros.
Con estas perspectivas demográficas va a ser muy difícil sostener esto en el futuro. Mediante las recetas económicas habituales solo se ve una opción: que los trabajadores europeos ganen sueldos tan elevados que puedan pagar muchos más impuestos, de tal manera que, aunque sean menos los que trabajen, la recaudación fiscal sea suficiente para que se puedan seguir financiando las pensiones y la sanidad de los, cada vez más, jubilados. Sin embargo, ya hemos visto que eso solo sería posible si les ganásemos por goleada a los chinos y demás emergentes en la batalla de la competitividad y de las exportaciones. Cosa que no parece muy realista.
Por tanto, la burbuja más peligrosa que tiene ante sí Europa es la de la insostenibilidad de su Estado de Bienestar. Frente a ello, todo el mundo coincide en que hay que llevar a cabo las reformas necesarias para ganar competitividad y exportar mucho más. También es evidente que hay que fomentar en serio la natalidad y atraer a muchos más inmigrantes; aunque, inexplicablemente, de eso se habla mucho menos. Además, parece inevitable que habrá que recortar los gastos de nuestro Estado de Bienestar hasta los niveles que podamos financiar en el futuro.
Suponiendo que hemos sido capaces de hacer bien estos deberes, hay quienes creen que el problema estaría resuelto. Otros, en cambio, creemos que aún así habrá amplios sectores de la población europea cuyos niveles adquisitivos disminuirán significativamente. Es difícil saber quiénes acertarán en sus pronósticos pero, en cualquier caso, lo más razonable es que ante esta perspectiva todos empezáramos a pensar qué cosas debemos cambiar para que esos sectores de la sociedad, quizás la mayoría, sientan que sus vidas son atractivas y merecen la pena ser vividas, aún con bastante menos dinero que ahora.
Quizás haya llegado el momento de reflexionar en serio sobre cómo reducir la excesiva dependencia que tenemos del crecimiento económico y en cómo potenciar otros valores más ligados a eso que, de un modo inevitablemente impreciso y subjetivo, asociamos con la felicidad.    

sábado, 26 de enero de 2013

EL DERECHO AL TRABAJO ...ESE BIEN TAN PRECIADO COMO ESCASO

Desgraciadamente es una realidad que los trabajos de antaño en los que habia una gran estabilidad, son cosas del pasado. Ahora bien, si no se empieza a ofrecer una cierta estabilidad a los trabajadores, esto no tiene salida.

Si un trabajador no tiene la posibilidad de que en algún momento pueda tener estabilidad laboral, iremos al camino de siempre. Si un trabajador no tiene estabilidad laboral, no consumirá ya que mirara mucho los gastos, motivado por contratos de mierdas ofrecidos por lo peor, que son las ETT, de días, semanas o pocos meses, temiendo poder quedarse tras finalizar su contrato x tiempo en el paro. Si no se consume, la economía no avanza, las tiendas y superficies no venden, si no venden no ganan o al menos no ganan lo que quieren, si no ganan lo pagan los trabajadores con recortes de sueldo, de pagas, mas horas de trabajo gratis y al final, despidos. Si hay mas despidos, hay menos cotizantes y mas prestaciones por desempleo, si hay menos cotizantes, menos dinero en las arcas y si hay menos dinero en las arcas, menos dinero para pagar a los pensionistas (entre otras cosas) y si los pensionistas no tienen dinero pues menos consumo y sin los pensionistas tienen menos dinero, los trabajadores ganan una mierda y el paro aumenta entre otras cosas por que no hay consumo…pues lo dicho al comienzo. Esto en el terreno economico – laboral

En lo personal, si un trabajador no tiene la posibilidad de en algún momento encontrar una estabilidad laboral, ya se puede olvidar de comprar casa y en algunos casos con los sueldos de mierda y si no se tiene pareja con la que puede unir esfuerzos, incluso de alquileres en muchos casos. Por lo tanto, ese trabajador no puede pensar ni en casa ni en coche (nuevo, al menos), por lo tanto ni mejora el mercado inmobiliario, sin mencionar los derivados como cementeras, saneamientos y demas (despidos) ni mejora la ventas en la automoción con todo lo que eso conlleva (mas despidos). A esto se le une que si un trabajador no tiene estabilidad y no puede pensar en una casa, el tema de buscar una familia es un sueño en muchos casos en estos tiempos, los gastos y las pocas ayudas no cuadran las cuentas, si no hay familias no hay aumento de la natalidad salvo los inmigrantes, que tienen todo gratis.

Los trabajos basura de las ETT son una lacra y si estas y los trabajos de 8 horas por 600- 700 euros en plan Lituania van a ser las soluciones, nada va a cambiar, sobre todo ahora, que mucha gente ha aprendido la lección en cuanto a gastarse el dinero según le entraba en la cuenta, es lo único bueno que se puede sacar de todo esto, que la gente a aprendido. La gente va a mirar mas el consumo y si solo hay contratos de pocos días o pocas semanas, el consumo no va a mejorar si la gente tiene dos dedos de frente para ahorrar y evitar gastos absurdos (que los hay) y no piensa que todo se lo arreglara cofidis para las vacaciones, esa tele que me gusta etc.

Y luego que salga toda la prensa comparando los impuestos y demas de España con los otros países, todo menos los sueldos, que eso no lo comparan, no.

jueves, 24 de enero de 2013

LA ESPECULACION ES QUIEN MANDA EN EL MUNDO Y UN 1% MANEJAN TODO

Los mismos economistas, los mismos gurú y santones del mundo financiero, los mismos reputados Organismos e Instituciones internacionales, las mismas Agencias de Riesgo, que hasta mediados del año 2007 vaticinaban y auguraban un crecimiento envidiable de la economía, que ni vieron venir la crisis, ni acertaron en sus vaticinios y es más con su exceso de optimismo, su falta de profesionalidad y su ineptitud, cuando no vergonzante dependencia clientelil, potenciaron la magnitud del desastre, hoy son quienes, sin ningún tipo de rubor auguran y vaticinan todo lo contrario, y es más, en el caso de las Agencias de Riesgo, se atreven a valorar y censurar actuaciones de Gobiernos e Instituciones.


¿Por qué ahora vamos a creer en ellos? Deberían haber pedido perdón y en el mejor de los supuestos haber buscado responsabilidades, depurándolas al máximo.


Solo valen sus consejos a los de siempre, a quienes con su cerril e intransigente visión política, su insolidaridad y avaricia son capaces de todo antes que ceder un mínimo de privilegios, oligárquicamente obtenidos y cruentamente en muchos casos defendidos.


Son los mismos causantes del problema, una mínima parte de la población, un escaso uno por ciento de la población del planeta, que poseen, generación en generación, del capital y los medios de producción, quienes hoy, vuelven a presentarse como solución a los problemas por ellos creados, utilizando y movilizando todos los medios a su alcance, muy poderosos por cierto, desde centros de opinión, medios de comunicación y partidos políticos, desde los que inciden electoralmente sobre estratos bastantes amplios de la ciudadanía, aprovechándose de su buena fe.


Pero decíamos que vamos a centrarnos en nuestro tiempo para intentar aportar soluciones e ideas a futuro, y vamos a hacerlo:


Partimos de una premisa que creemos poco cuestionable. Vivimos en un mundo globalizado en todas sus facetas, ninguna aldea se puede aislar de su dependencia global, por tanto los problemas y soluciones, en mayor o menos medida nos conciernen a todos y lamentablemente no vemos que nadie pueda escapar a esto por sí solo.


Ante un mundo que cambia, la primera reacción suele ser anclarse al pasado, aferrarse a formulas antes probadas y este es el primer error de partida; surgen voces, con mejores o peores intenciones de llamada para atrás.


Las llamadas al nacionalismo a ultranza, al proteccionismo, al cierre de fronteras, a buscar culpabilidad en el otro, el que viene a cambiar mi forma de vida, en definitiva la vuelta al populismo de fácil calado en una población cada vez mas amedrentada, intenta convencernos en volver al pasado para arreglar el futuro.


Habíamos dicho antes que curiosamente los Imperios que en el mundo han sido, con pocas excepciones (como por ejemplo el Romano) han durado una centuria, y si analizamos la historia, siempre en su último tercio se fueron marcando grietas que anunciaban su periodo de decadencia y sustitución.


Ante dichos síntomas, también resalta una curiosidad, nunca optaron por intentar pactar y compartir, simplemente aguantaron hasta caer.


Debiéramos todos aprender de ello, pues la humanidad no parece querer incidir en soluciones violentas, aunque a veces resulte difícil de entender observando nuestro entorno y las tensas relaciones a lo largo y ancho del orbe. Pero hemos dicho que queremos intentar avanzar en el camino de nuevas opciones y vamos allá.


Para todos debe ser una obviedad que la ultima locomotora económica del mundo moderno, hasta nuestros días, ha sido EE.UU. El problema es que, además y en función de ello, tenía que ser gendarme y juez.


Ello viene, históricamente, minando y lastrando su capacidad financiera de forma cada vez más apremiante.


Es normal por eso, que hubiera una especie de acuerdo tácito de orden internacional en cuanto a que su moneda, el dólar, fuese y sea el patrón de referencia.


Pero claro, ya que la actividad bélica hay que financiarla, con todo lo que ello comporta, entre otras y como la parte más triste y cruel la de pérdidas humanas, que menos que hacer la vista gorda al real valor de su moneda.


Se calcula que la cantidad de dólares falsos nunca bajó del 25 % sobre el circulante en cada momento. Si añadimos los cuantiosos gastos militares y aeroespaciales, no nos será difícil comprender que el déficit lleve años superando récord; para el año 2010, los más optimistas, calculaban 1,56 billones de dólares (10,60 % del PIB), la realidad superó el 13 % del PIB.


Y saben cómo se logra cuadrar el círculo para aguantar año tras año, pues es fácil, la vieja fórmula pero al revés. Siendo la moneda de referencia y cambio no debo devaluar, tengo que demostrar fortaleza, bueno pues le doy a la maquinilla y arreglado.


Al fin y al cabo es la teoría del helicóptero de Keynes con la variante de lanzarlos sobre todo el mundo en vez de sobre Nueva York. No se nota y quien lo note que me pida explicaciones que le diré, de acuerdo, pero a partir de ahora pon tu también guardias y pólvora.

miércoles, 23 de enero de 2013

LOS PARTIDOS POLITICOS Y SUS PACTOS INTERESADOS

Hasta que los partidos políticos no rindan cuentas "reales" a la sociedad, mediante los mecanismos existentes, no habrá transparencia y seguirán apareciendo casos de corrupción por doquier, pero las cuentas no han de venir explicadas por los mismos que las hacen ¿Verdad que no?. Yo puedo maquillar mi balance anual para que cuadre al dedillo y hacienda no me investigue ¿Les suena ésta práctica?...Si hombre, es tan común que a veces forma parte de la vida misma. Es difícil hacerlo cuando el que ha de rendir cuentas al fisco sólo cuenta con una nómina, pero en cuanto hablamos de personas que tienen actividades profesionales por cuenta propia, por ejemplo, vienen los problemas para los señores Inspectores de Hacienda. Funcionarios que, actualmente, no dan abasto ante tanto defraudador. Hace unos años se reformó la antigua ley que regulaba la actividad de los partidos políticos y se aprueba la actual Ley de Partidos (2002), con el consenso de los que ahora no quieren que se apruebe una Ley de Transparencia o se vuelva a "retocar" la citada Ley...Está claro que cuando interesan determinadas cosas sus Señorías se ponen de acuerdo ipso facto, vid. por ejemplo, la reforma que se hizo en 2002, en aquel tiempo interesaba ilegalizar a los abertzales...Con la Constitución ocurrió tres cuartos de los mismo, se reformó el Artículo 13 para permitir que los extranjeros pudiesen votar en las elecciones, ¿se puede ser más oportunista?. Y hace unos meses se reforma, también, la Constitución para establecer el límite de déficit del estado...Estos son sólo unos ejemplos de cómo los "pactos de estado" funcionan a la perfección si el objeto a debatir es de interés para el gobierno, la oposición y el resto de partidos...Ahora bien, ¿Reformas profundidad la Constitución o de otras leyes?...No, no, no...¡virgencita que me quede como estoy!. ¿Saben ustedes lo que si hacen muy bien nuestros dirigentes?...Querellarse. Es que la vulneración del derecho al honor está a la orden del día y sus señorías son muy honorables....¡vaya que sí!.