viernes, 6 de junio de 2014

PELIGROSOS POPULISMO

Hace años que se viene observando la deriva de los países de Europa. Tras la brutal crisis económica nos hemos dado cuenta de que, realmente, la política y la economía nos afectan directamente, a diario, en cualquier faceta de nuestra "insignificante" vida. ¿Es tarde para retroceder o pronto para avanzar?, me pregunto a la luz de los resultados de las elecciones europeas.
Es tarde para que los políticos restituyan hasta el último céntimo robado. Es tarde para que los encargados de las financieras adopten medidas beneficiosas para los ciudadanos y menos para sus propios bolsillos. Es tarde para que cambiemos determinados hábitos sociales y vitales. Es tarde para la sociedad civil que desaprovechó oportunidades una y otra vez, alegando que, por ejemplo, nuestros votos no valían para nada. ¿Cómo es que ahora, muchos de los que pasaban de votar, han dado su voto a Podemos y celebran la victoria de Pablo Iglesias?, y eso que estamos hablando de unas europeas y muchos sabemos la importancia que se concede a éste tipo de comicios.
Pero, yo digo, es pronto para rectificar y exigir, unidos y sin complejos, responsabilidades a quien corresponda, que bien sabemos quienes son. Es pronto para no permitir que los populistas ganen terreno a la legalidad que tanto trabajo y tiempo nos ha costado conseguir. Los resultados obtenidos por partidos políticos nacidos al albur de la crisis no debe de ser más que un aviso, un toque de atención para todos: políticos y ciudadanos. No queremos populistas salvapatrias que pongan en peligro nuestras libertades colectivas. No debemos perder de vista la historia de Europa y la factura que nos ha pasado el auge de los populismos.
Para terminar: las dos grandes coaliciones que se formarán en la Unión Europea han de ser las que más conciencia tomen sobre el peligro de partidos extremistas (sean de izquierda o de derecha). Si tienen miedo de los mercados, de los lobbys, de las agencias de calificación, etc., deberían de tener más miedo de lo que puede pasar si continúan creciendo los populismos.

EL BUEN TRABAJO

Por parte del Gobierno o de las grandes empresas (esas que nunca han padecido los rigores de la crisis) se nos viene diciendo que estamos saliendo del túnel, que España empieza a recuperarse y a crear empleo. ¿Son palabras populistas/populares o son noticias ciertas?. Dicen por ahí que a Montoro le gusta o tiene predilección por hacer labores de maquillaje, tal vez su profesión frustrada sea la de esteticista. Bueno, bromas a parte, creo que todos conocemos o tenemos a nuestro alrededor a familiares, amigos o conocidos que están desempleados desde hace mucho tiempo, que han agotado sus prestaciones y que cada día, currículum bajo el brazo, se patean ciudades y pueblos buscando trabajo, sea de lo que sea.
EJEMPLOS:
**Un Ingeniero de Caminos, le ofrecen un contrato de un año en Guinea Ecuatorial, si no acepta...a la calle. Tiene mujer y dos hijos pequeños ¿Qué hace?. Acepta y allá que se va.
**Un Diplomado en Relaciones Laborales, le contratan en una de esas Cajas de Ahorros a las que todos hemos contribuido a "rescatar". Le pagarán menos de mil euros por un trabajo de 8 horas, con sólo una hora para desayuno y comida. El trabajo que realizará es el mismo que hasta hace quince días hacía otra persona y por el que cobraba casi tres mil euros más seis pagas extraordinarias, a la misma que han pre-jubilado (con 52 años).
**Un empleado de fábrica, de una multinacional que todos conocemos. Su contrato es de risa: le llaman a diario, pero el truco está en que ha de ir a firmar, cada día, por seis horas de trabajo. Ha de estar disponible para cuando la empresa lo requiera. Las horas las pagan a cinco euros.
**Una abogada a la que le ofrecen un contrato en un bufete de Madrid, cuando llega al puesto se da cuenta de las condiciones: es la recepcionista del despacho y cobra ochocientos euros. Ha de pagar alquiler de piso y manutención ¿Cuánto le queda después de hacer esos pagos?.
**Un parado que es llamado por el Inem para que realice un curso de formación en un Hotel (cadena hotelera de las más conocidas y rentables de España), le ofrecen hacer el curso: desde las 8 de la mañana a las 5 de la tarde. No cobra un euro. A los dos meses le dan un "premio": irse a Menorca con una mierda de contrato de formación (el muchacho tiene 45 años) aún no sabe ni lo que cobrará, ya que el jefe le "amenaza" con que ha de ganarse el puesto.
Todos éstos ejemplos son reales y los trabajadores a los que cito están "agradecidos" y contentos porque han tenido la oportunidad de trabajar. Las palabras que más oigo: "...Bueno, si cobro X es mejor que nada, es lo que hay, me tengo que conformar...".
¿Esto no puede hacernos reflexionar respecto de las buenas noticias sobre el desempleo que tanto pregona el Gobierno?.
Vamos hacia la ESCLAVITUD y ¡¡¡agradecidos!!!.

martes, 18 de marzo de 2014

LO QUE NOS ESPERA DE LA GESTION DE LA U.E.

Pero sí que tiene sentido la pasividad de la Unión Europea frente a la inmigración europea, es más, está fomentada por ella.
El otro día me vino a la cabeza la expresión “andar de la ceca a la meca” y eso es exactamente lo que está pasando en Europa. Estamos como pollos sin cabeza, de aquí para allí sin un rumbo y sin una motivación,(al menos la generalidad de los ciudadanos de a pie), porque nuestros líderes se vendieron hace tiempo a los petrodólares de los países árabes y al libre comercio. Las palabras patria, patriotismo no significan demasiado para mucha gente y aquellos que las emplean son tildados inevitablemente de fascistas, xenófobos o racistas. Ya solamente importa el dinero y el sálvese quien pueda.
Resulta que la Unión Europea surge en los 50 bajo la forma de la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero), curiosamente bajo la dirección de Francia y Alemania, que (bonita coincidencia) son los que cortan hoy también el bacalao en la Unión Europea. Después se paso a la CEE (Comunidad Económica Europea), también en los 50, que pasó a fusionarse en 1965 con la CECA.
Con todo esto lo que quiero recalcar es que la Unión Europea, surgida exclusivamente con fines económicos, ha pasado a convertirse en un monstruo que gobierna los destinos y directrices de los países miembros con un único fin: “la libre circulación de personas y mercancías”. ¿No era eso lo que nos dijeron?
Me recuerda a los tiempos del absolutismo en los que se decía: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Se supone que las normativas europeas se deberían hacer para el bien de los europeos, pero todos sabemos que esto no es así. Lo que se pretende es dotar de más derechos a los extranjeros que a los autóctonos y fomentar la entrada de inmigrantes para conseguir un doble objetivo: abaratar los sueldos y destruir los nacionalismos, los sentimientos de pertenencia nacional que volverían a levantar unas fronteras incómodas para el libre comercio en Europa que desfavorecería a grandes empresas, a la banca y a todo el status quo político y financiero.
En nuestro país tenemos un buen ejemplo de la cleptocracia reinante entre nuestros gobernantes, de la corrupción y de la incompetencia judicial. Esto es extrapolable también al resto de la Unión Europea en mayor o menor medida. Todo esto sucede porque los políticos no se preocupan por sus ciudadanos sino por enriquecerse y sacar todo lo que puedan del ellos, que son los que en última instancia sufragan los impuestos (los que tienen suerte de trabajar y poder hacerlo, claro).
Todo esto hace que, unido al sometimiento de la Unión Europea al dictado de los países islámicos (no es de extrañar que Cataluña, donde el predominio de musulmanes es cada vez mayor, el Barça lleva el patrocinio de Qatar Foundation en sus camisetas. No es de extrañar tampoco que se le llame también Qataruña en lugar de Cataluña), cada vez veamos más inmigración musulmana, más mezquitas, más fundamentalismo, más atentados, más carnicerías halal, mayor presencia e influencia del islamismo en nuestros países, que sólo puede llevar a un nuevo enfrentamiento con el islam como el que vimos en nuestro país desde el 711, porque el islam busca el sometimiento y está frontalmente enfrentado a la democracia.
En fin, parece que la expresión “andar de la ceca a la meca” adquiere un nuevo significado, ya que partiendo de la Comunidad Ecónomica del Carbón y del Acero hemos tomado un camino que nos acerca inexorablemente a la Meca de la mano de la Unión Europea, que hará que aproximadamente para finales de este siglo (si no antes) Europa no sea nunca más Europa sino Eurabia. Seremos parte del califato universal y nuestros descendientes agacharán las corvas cinco veces al día para practicar el salat

miércoles, 5 de marzo de 2014

ASI ES COMO VEO EL TEMA

PROPUESTAS SERIAS PARA PERSONAS CON CEREBRO EN FUNCIONAMIENTO
¿Qué es una utopía?
Una utopía no es algo imposible. Es algo que no se ha hecho aún.
Lo que hoy tenemos, antes fue utopía. 

Aunque creemos que este sistema económico está montado para la explotación de la mayoría, para que viva de lujo una minoría y crear un entramado legal y normativo que impida la condena de conductas corruptas y justifique el estado de cosas al que asistimos, es posible – se puede- tomar una serie de medidas directas, viables y sencillas, para que su crisis no lleve a la mayoría a una situación desesperada.
SUBIR LAS PENSIONES CON EL IPC: Según el Gobierno, subir sólo el 1% para las superiores a 1.000 €/mes y el 2% para las de menos importe ha ahorrado al Estado 2.000 MM de € para 2013.
Suprimir la deducción por aportaciones a Planes de Pensiones Privados le supondría al Estado recaudar 2.200 MM € más en 2013. Al contribuyente ahorrar hoy en su IRPF no impedirá que pague mañana al vencer el Plan, puesto que la exención del 40% desapareció desde enero de 2006. A las Entidades Financieras sin embargo les supone una hermosa entrada de liquidez.
MANTENER EL SISTEMA PÚBLICO DE LA SEGURIDAD SOCIAL: Según el Gobierno vuelve a estar en “jaque” su pervivencia; ya que 2012 será el primer ejercicio en el que presentará déficit (Menos cotizaciones que pensiones). Esto justificó ya la ampliación de los años para el cálculo de la Pensión (en 2013 serán ya 16 años y se ampliará hasta llegar a 25), así como el retraso en la edad de Jubilación (en 2013 serán ya más de 65 años los necesarios para jubilarse, según periodo cotizado).
Si en España se cotizara (como es lo general en la UE) por todo el Salario percibido, es decir se suprimiera el máximo de cotización que en 2012 ha sido de 39.148,91€/año, la Seguridad Social percibiría por cotizaciones comunes en torno a 5.000 MM de €/año más. Para 2013 el tope será de 41.108,40.
Son aproximadamente 1 millón de personas las que en España ganan más que este tope de 41.108,40 € y, por ese mayor importe que ganan, no cotiza por ello ni el trabajador su 4,7%, ni el empresario su 23,6%. La inmensa mayoría de estos Salarios contienen Retribuciones Extra Convenio, con lo que el incremento del coste por cotización para el empresario se compensaría con una reducción en estas partidas salariales NO REGULADAS.
RECAUDAR MÁS: Según el Gobierno mayor Imposición Directa ahuyentaría al Capital, por lo que apuestan por los Impuestos Indirectos (IVA por ejemplo). Pero una cosa es el Tipo Nominal Impositivo que para España es del 30% para Grandes Empresas y del 25% para Pymes y otro muy distinto el Tipo real que acaban pagando. Así, mientras los Grupos Consolidados españoles en 2010 tenían una Imposición Nominal de 12.146 MM €, acabaron tributando tan sólo 6.100 MM. En 2011 la liquidación final ha sido aún menor.
Si en España se suprimiera la posibilidad de que cualquier Empresa por declararse integrada en un Grupo Consolidado (facturación de más de 1.000 MM/año), pudiera acogerse a la ventaja de reducir su tipo al 15%, cada gran Empresa pagaría su Impuesto de Sociedades con el Tipo Nominal correspondiente del 30% y, por tanto, se duplicaría la recaudación.
Si en España se suprimiera la figura de las SICAV (Sociedades de Inversión Colectiva que para su constitución tienen como condición disponer de un Patrimonio de 2,4 MM € y mínimo de 100 personas integrándolo), que cotizan al 1% y agrupan hoy un valor patrimonial de unos 26.000 MM, se incrementaría la recaudación Estatal en un mínimo de 1.000 MM €/año.
Si hubiera igualdad en la fiscalidad que se aplica a las Rentas del Capital (intereses, dividendos, plusvalías) con las Rentas Salariales, la recaudación se incrementaría en 4 puntos. Además, las Rentas del Capital de generación inferior al año, debieran tener una imposición mayor; ya que no es lo mismo el interés por depositar dinero, que el dinero ganado en la especulación financiera.
APLICAR EL IMPUESTO DE PATRIMONIO: El Gobierno de Zapatero suprimió este impuesto estatal en el periodo 2008-2010, bajo el argumento de que resultaba un doble gravamen, en la generación de las ganancias (IRPF) y luego en su aplicación (Patrimonio). El Gobierno de Rajoy, lo rehabilitó al llegar al poder, pero dejando libertad de aplicación a cada Autonomía y elevando el mínimo exento de 110.000€ a 700.000€ y el valor exento de la Vivienda habitual a 300.000 €. Es decir, las Autonomía que lo quieren cobrar sólo puede ser a partir de un Patrimonio de 1 Millón de € y se paga entre un 0,2% y un 2,5% como máximo.
Si en España se aplicara el Impuesto de Patrimonio como en 2007 en todo el Estado, es decir, a partir de 110.000 € de valor y con la exención de 300.000 € por Vivienda, tributarían un millón de ciudadanos y se recaudarían 2.112 MM € más al año.
PERSEGUIR EL FRAUDE FISCAL: El Gobierno dice que es mejor una Amnistía que regularice el Fraude que una persecución más punitiva. Así, dicen, han aflorado 1.200 MM €.
Si en España, aunque no se cambiase ni una Ley de las anteriores, se persiguiera eficazmente el Fraude estaríamos recaudando anualmente 59.000 MM € más. Sumando los Impuestos Directos, los Indirectos y las Cotizaciones a la Seg. Social, en España se recauda 6,4 puntos menos que la media de la UE-15.
Si en España, se pusieran los medios humanos y materiales de la Agencia Tributaria a funcionar siguiendo el propio plan presentado por la Asociación de Inspectores de Hacienda (GESTHA), en pocos años se acababa con el Fraude. Si además, se multara cumpliendo la propia legislación, la recaudación y el escarmiento serían acordes con el fraude cometido.
Si en España se legislara la Estimación Objetiva de Ingresos como modo de establecerlos para aquellos gremios liberales en que su declaración de IRPF es ínfima y sus posesiones familiares no responden a esos ingresos, se acabaría con la actual injusticia de que Profesiones liberales de amplios ingresos declaren menos que los asalariados por cuenta ajena.
GENERAR EMPLEO: El Gobierno dice que la única vía es mejorar la competitividad que en su boca sólo representa, bajada de salarios, facilidad y abaratamiento del despido, etc.
Si en España se persiguieran eficazmente las Horas Extras o Prolongaciones de Jornada, por ejemplo dando potestad a los Delegados Sindicales de Seguridad y Salud para levantar Actas de Infracción por Horas detectadas, como agentes laborales y que luego fuera la Inspección de Trabajo la que multara y obligara a cotizar estas Horas, no se produciría el bochornoso espectáculo de empresas con EREs y plantilla superviviente metiendo Horas Extras o cualquier Banco con la luz encendida horas después de su teórico cierre.
Si en España se prohibiese por Ley el Fraude empresarial que hoy permite subcontratar una Tarea y en su renovación, aún manteniéndose la misma Tarea, cambiar de empresa para despedir a la plantilla precedente, la subcontratación seguiría abaratando costes pero permitiría una estabilidad laboral que hoy no existe.
REPARTIR EL EMPLEO EXISTENTE: El Gobierno ha aprobado una Reforma Laboral para facilitar y abaratar los Despidos Colectivos (ERE`s), porque dice que facilitando la “salida” se fomenta la contratación al prescindir luego de ella de modo más barato.
Si en España los ERE`s estuvieran prohibidos para Empresas con Beneficios, los empresarios tendrían que buscar otras vías de ahorro para mantenerlos en lugar de atentar contra el empleo. Así, ante una reducción de Beneficios, podrían reducir o suprimir los Incentivos y Salarios Extra-Convenio que justificaban por los resultados anteriores, empezando por la casta Directiva.
Si en España los Sindicatos fuéramos realmente de clase, no aceptaríamos ERE`s de extinción de empleo, sino que estrecharíamos el margen salarial (empezando por los salarios extraconvenio) y reduciríamos salarios y horas, antes de ir nadie al paro.
ACABAR CON LOS PRIVILEGIOS: El Gobierno dice que son malos tiempos y que todos debemos hacer un esfuerzo. Han tenido gestos con sus retribuciones pero realmente poco más.
Si en España cualquier cargo público que cuenta ya por Ley con Excedencia con reserva de puesto de trabajo, no tuviera otro Sistema para su Pensión que el General de la Seguridad Social, sería un ciudadano más.
Si los parlamentarios europeos viajaran en clase normal en lugar de VIP, nos ahorraríamos 1.000 €/por viaje de cada uno de ellos. Sólo 4 de los españoles votaron a favor de volar en clase business y otros 2 se abstuvieron, el resto (37) se opuso.
Si en España fuera incompatible salir de un Gobierno y entrar al día siguiente en una Multinacional, cuando el saliente ya tiene un buen salario para unos cuantos años, se asentaría la idea del Servicio Público en lugar de la Carrera por el Poder.
SER REALMENTE TRANSPARENTES: A su llegada al poder, desde el Gobierno se anunció una Ley sobre la Transparencia para que se pudiera conocer el Patrimonio de los políticos y cuestiones por el estilo. Un gesto, pero hasta parecía algo. Un año después, la Ley, de la que desconocemos su literalidad, continúa su lento proceso.
Si entendiéramos como fundamental el bien común, lo colectivo, se legislaría que cualquier Institución Pública debe ser abiertamente transparente para la ciudadanía. No como una generalidad, sino con sus concreciones para hacerla efectiva. Por un lado, el que cualquier ciudadano pueda utilizarlas para solicitar información sobre cualquier aspecto suyo, desde funcionamiento, Actas, Resoluciones, Presupuesto, Cargos, etc. Por otro, porque se obligue a publicar anualmente una serie de datos básicos: Presupuesto, Escalafón y Jerarquías y Salarios.
Si las Organizaciones de cualquier índole social compartiéramos este principio sobre el bien común, en España se legislaría la obligatoriedad de que cualquier Organización que en su Presupuesto cuente con un mínimo del 20% procedente de Dinero Público de cualquier ámbito, deberá igualmente publicar anualmente su Presupuesto total, su jerarquía y retribuciones. De este modo, empezando por los partidos, los Sindicatos, etc. que cuenten con ese mínimo del 20% de Subvención Pública, deberían estar abiertos a la Sociedad en algo tan básico como su economía. Que fueran públicos su endeudamiento, su mora y el conjunto de sus relaciones comerciales con la Banca es fundamental para la Salud de la representación social.
PARAR EFICAZMENTE TODOS LOS DESAHUCIOS: El Gobierno nos muestra su cara amable, cuando el drama diario reporta hasta muertos por el abuso de las Hipotecas, cuando el Dinero Público salva las Cajas que eran Públicas y pasan al negocio Privado y establece una Mora en los Desahucios para determinados casos. El problema no se afronta sólo mal y muy tarde sino que se posterga, no se soluciona.
Si España hubiera legislado como Italia, desde 2008 se prohibirían los Desahucios para unidades familiares de menos de 28.000 € de ingresos.
Reconociéndose ahora la mala praxis bancaria en la concesión de Hipotecas sin control y con tasaciones desorbitadas de los inmuebles, se deberían declarar ilegales aquellas Hipotecas en las que, en el pinchazo de la burbuja inmobiliaria (2008), el endeudamiento del hipotecado fuera superior al 40% de sus ingresos a la fecha de la Hipoteca, porque se hubiera incumplido la Ley que prohíbe un endeudamiento mayor.
Si se establece por Ley la Dación en Pago, se estaría actuando con justicia porque ante un crédito con hipoteca de vivienda, ésta y sólo esta debe ser su garantía de pago. Como en una Sociedad Anónima no responde el empresario con sus bienes, sino la empresa sólo con su Capital.
Si las viviendas propiedad de las Cajas intervenidas por el Estado pasaran a poder Público, dispondríamos de un buen “parque” para cumplir la Constitución en el derecho a una vivienda digna.
Si cuando las Constructoras y Promotoras de viviendas presentan un 26,4% de mora en sus Créditos a la Construcción y las familias un 3,6% de mora, se ve un Fraude Empresarial y se actuara desde la Fiscalía del Estado contra esa mala praxis (que en connivencia con las Cajas Públicas ha provocado una crisis económica y social) no sólo se escarmentaría su previsible repetición, sino que el Estado contaría con una herramienta eficaz para moldear el mercado de la Vivienda en España por muchos años, contribuyendo al cambio de ciclo económico y apostando por el cumplimiento del derecho a una vivienda digna.
SOSTENER EL GASTO SOCIAL: El Gobierno recorta Sanidad, Educación, Dependencia, etc. argumentando que para que sean servicios universales, sostenibles y con futuro, hay que, por un lado Recortar el Dinero Público dedicado y por otro, Privatizarlo.
Si el estado Español tuviera un nivel de Gasto Social sobre su PIB igual a la media de la UE, no sólo no habría que realizar ningún Recorte, sino que estaríamos creando unos 100.000
empleos en este campo. El problema no es el nivel de Gasto, ya que somos el 3º que menor Gasto Social tiene en la UE-15, sino la escasa recaudación que el Estado ejecuta vía impuestos.
Privatizar un Servicio Público jamás puede ser más barato, puesto que debe haber margen de beneficio para la empresa que lo asume. Si hay beneficio es porque se reduce servicio, plantilla, salarios, etc. lo cual no tiene sentido alguno para la ciudadanía que lo utiliza. Si no se da el beneficio, la empresa privada reclamará Ayudas Públicas que le compensen, luego finalmente quien pierde es el usuario del Servicio Público. Son las personas que no se ven como usuarios potenciales o directos de ese Servicio, quienes tienen todo el interés en que con sus impuestos no se sostenga la Sanidad, Educación, Dependencia, etc.
Hasta el momento los hospitales Privatizados (Comunidad Valenciana) sólo han dado pérdidas, que han debido ser compensadas o incluso (el primero en privatizarse) ha vuelto a la Red Pública y está sin funcionar.
Si por Ley se estableciera un canon para la Educación Pública (horas lectivas profesores, nº de alumnos tope, presupuesto por alumno, etc.) y mientras no se cubriera su totalidad vía Presupuestos Públicos, no se financiara ni un € a la Educación Privada, la Educación Pública sería de la calidad deseada, serviría para una mejora colectiva en algo tan básico como la Educación, reportaría una mayor competitividad de nuestra economía y generaría más empleo que el actual.
MODIFICAR EL MODELO DE CRECIMIENTO ECONÓMICO: Es una de las expresiones que más les gusta a todos los Gobiernos. Claro está que, una vez que ha pinchado la burbuja inmobiliaria y se han socializado sus pérdidas, sin tocar los bolsillos llenos de la época de bonanza.
Sólo invirtiendo en I+D+i se puede generar nuevos nichos económicos que generen riqueza. España apenas alcanza en 2012 la mitad de la media que la UE dedica a esta materia y los estados más punteros de la UE la están aumentando a pesar de la crisis.
Si se dedicaran a inversiones productivas o de I+D+i el importe de, por ejemplo, 22 obras públicas faraónicas con ningún uso (Aeropuertos, Palacios de Congresos, Estaciones inservibles del AVE), dispondríamos de 5.050 MM € para economía real.
Si el Presupuesto del Gasto Militar directo (Fuerzas de Seguridad aparte), se redujera a la mitad (hoy el 10% del total del Presupuesto del Estado 2012), superaríamos a Alemania en Inversión en I+D+i.
Si el Instituto de Crédito Oficial (ICO) se hiciera con las Cajas de Ahorros cuyo rescate hemos pagado todos (60.000 MM €), para funcionar como Banca Pública y actuara de modo directo como prestamista, no como actualmente con la intermediación de la Banca, contaríamos con liquidez suficiente para determinar prioridades de crecimiento económico.

lunes, 17 de febrero de 2014

NADA CAMBIA , LA VIDA Y EL SISTEMA , SIGUEN

Nada cambia , tanto la vida como el sistema , siguen inalterables ,a pesar de la buena voluntad de muchos y piensan que es posible , pero no nos engañemos , hay muchos intereses por medio y la lucha contra los molinos de viento se hara dura y larga ..
El hartazgo es tal en el votante consciente que las próximas convocatorias electorales pueden significar el final del bipartidismo actual. Los grandes bloques se ven asaltados por nuevas iniciativas que pretenden cambiar España a partir de los nuevos resultados electorales. Hay iniciativas para todos los gustos, derechas, izquierdas y aquellos que se sitúan por encima del actual sistema.
Cuando el elector contempla que no todos somos iguales ante la Ley o que el actual funcionamiento democrático beneficia a unos pocos siente hervir la sangre. No basta con que una Infanta de España vaya a declarar ante decenas de periodistas para sentir la Justicia correr por nuestras venas; no puede tacharse de populista a quien demanda nombres importantes en las listas de encarcelados, no puede pensarse que es populismo pedir que los ladrones devuelvan lo robado. Cuando las Cajas de Ahorro se han evaporado ante nuestros ojos casi sin responsables, cuando a trabajadores sencillos se les expulsa de su propia casa mientras los partidos deben millonadas a los bancos, cuando los electos no responden ante los electores sino ante sus comités ejecutivos no basta una respuesta simple ante preguntas simples, hay mucho que cambiar.
Los grandes partidos tradicionales no ofrecen respuestas pues permanecen cruzados de brazos, con demagogia barata para captar los titulares del día siguiente; pero no basta con cambiar unos por otros, no basta el “turnismo” que en otras épocas históricas nos crucificó, hay que ir más allá y deshacerse de un sistema que es causa de nuestros propios problemas. La marcha de una nación (¿Somos una nación?) es evidentemente responsabilidad de sus votantes, pero las trabas que los partidos tradicionales ponen para abandonar el sistema corrupto recuerdan a las que las compañías telefónicas o eléctricas ponen a sus clientes para cambiar de proveedor. ¿No es todo el mismo truco?
El votante español gira condenado por siglos en torno a la noria del bipartidismo, hollando mil veces el mismo suelo, representando elección tras elección el papel tonto de pobre manso, sin jamás llamarse a una rebelión colectiva ante la trayectoria sin escrúpulos de quienes se benefician del actual sistema. Algo habrá de hacer el dócil votante para con su pataleta hundir un sistema que consiente la explotación del hombre por el comité ejecutivo, del hombre por el militante selecto, del hombre por la clase. Por el político, por el sistema.

jueves, 13 de febrero de 2014

¿ HACIA DONDE NOS DIRIGIMOS ?

La desigualdad económica actual, provocada por una injusta distribución de la renta, que está fragmentando a la sociedad y cuyo resultado es la aparición de una bolsa de pobreza tercermundista en todas las regiones de España, ha puesto al descubierto el fracaso, entre otros, de nuestro “modelo” de protección social. En base a lo anterior, no es desacertado afirmar que la “justicia social”, concepto que se encuentra íntimamente ligado al de Estado del bienestar, es un principio cada vez más olvidado por nuestros gobernantes.
Igualmente, nuestro proyecto de Estado de Derecho no funciona. La ley no es igual para todos en España, puesto que la Justicia ha sido politizada anticonstitucionalmente al objeto de proteger a los privilegiados del sistema.
Tampoco confiamos los españoles en nuestras enfermas instituciones públicas porque hace muchísimo tiempo que fueron contagiadas, de forma epidémica, por un devastador virus denominado corrupción política. Al respecto, resaltar que el fenómeno conocido como “estallido social”, aunque está asociado a un entorno de deterioro económico, aparece siempre enmarcado en un contexto definido por el desprestigio y la falta de transparencia de las instituciones.
Además, determinados medios de comunicación, vendidos al poder político, están contribuyendo de manera servil a degenerar más aún nuestro sistema antidemocrático.
Como consecuencia de todo ello, los ciudadanos hemos llegado a la conclusión relativa a que España debe ser reconstruida económica, política y moralmente. Pero esta reedificación no la llevarán a cabo los dos principales partidos políticos españoles.
En el área de la economía, determinadas decisiones que han adoptado los dos últimos gobiernos, como por ejemplo, luchar contra el déficit por la vía de la subida de impuestos, sin reducir el gasto público-político improductivo y, por tanto, manteniendo una estructura estatal insostenible económicamente, han endeudado a España y provocado la asfixia del sector privado.
A nivel político, ni el Gobierno ni la oposición desean cambiar un sistema político (y autonómico) caduco, antidemocrático y desigual, que representa el principal obstáculo que impide a nuestra economía crecer regularmente.
Y en el plano de la ética, la sociedad española camina sin rumbo definido, debido a que percibe que sus dirigentes, procedentes tanto del entorno político y sindical como del mundo de las finanzas, son un referente pero en corrupción y latrocinio.
¿Cómo pueden defenderse las familias, las pymes y los autónomos de un Gobierno, convertido en un recaudador insaciable, que les está arruinando? ¿De qué manera pueden protegerse los ciudadanos de una Justicia que está al servicio de los dos grandes partidos políticos? ¿Qué pueden hacer los españoles ante una clase dirigente, en su mayor parte sin formación ni principios, empeñada en perpetuar sus privilegios a costa de empobrecer al país?
¿Protegerse, vía economía sumergida, de los abusos fiscales del Gobierno se ha convertido en una obligación moral y de subsistencia para aquellas familias, pymes y autónomos que de otra manera no podrían salir adelante?
El ministro de Economía y Competitividad del Gobierno de España ha comentado recientemente que “las situaciones personales difíciles no justifican la economía sumergida”. (Le ha faltado añadir al ministro que muchas de estas situaciones personales las ha provocado la voracidad fiscal del Gobierno).  La mayoría de los negocios sumergidos dejarían de practicar la inmersión económica si el Gobierno no los empujara, a través de Hacienda y la Seguridad Social, a una quiebra segura. Se trata de una cuestión de supervivencia, tanto empresarial como vital.
El obsesivo enfoque en la macroeconomía impide a este ministro analizar fielmente la dramática situación que viven la mayoría de las pymes y los autónomos españoles en la economía real. Es probable que desde el coche oficial no se observen bien los locales vacíos y sin alquilar. Los negocios que desaparecen a diario. Las cafeterías sin clientes. La desolación de los emprendedores, que necesitan algo más que ilusión para pagar los confiscatorios impuestos y las abusivas cotizaciones sociales y saltarse las barreras burocráticas o las que limitan la libertad económica. Etc. En definitiva, la miseria que se respira en la calle.
La economía sumergida (que se ha disparado, desde el 2008, hasta alcanzar el 24,6% del PIB) y las pensiones (cada vez más reducidas, si atendemos a que la próxima reforma fiscal contempla ampliar el número de pensiones que paguen en el IRPF) han evitado una revuelta social en España.
La espectacular subida de impuestos, ejecutada primero por el Gobierno del PSOE (2010-2011), e incrementada posteriormente por el Gobierno del PP (2012-2014), ha sido la principal causa del aumento del volumen de economía sumergida en nuestro país. El alto nivel de paro y la corrupción política también son factores que han influido en el incremento de la inmersión económica. Esta es la respuesta económica de los ciudadanos a los abusos del poder, en este caso, de tipo fiscal.
España está inmersa en un proceso revolucionario social y democrático, aunque lentísimo y, todavía, silencioso. Si la sociedad española se resigna, estará muerta.

jueves, 26 de diciembre de 2013

ALGUNAS COSAS CAMBIAN , PERO PARA MAL

Imaginemos por un momento que entramos en el bar de costumbre y pedimos un vino y una ración de bravas; imaginemos que el camarero nos dice que le paguemos por adelantado lo que hemos solicitado, y que nos esperemos en un lado de la barra sin molestar a que las bravas salgan de la cocina. Seguro que nos sentaría como una patada en los pelendengues, pondríamos al mesonero a caer de un burro y, posiblemente, algo más. Pero si además de todo esto, cuando ya nos hemos sentado y acabado con la consumición, nos dicen que recojamos la mesa y que llevemos el vaso, el plato y los cubiertos hasta la barra para que en la mesa se puedan sentar otros, entonces supongo que el cabreo sería de libro. Sin embargo, ¿por qué no nos cabreamos en McDonald, o en Burguer King o en cualquier otro establecimiento de esas múltiples cadenas de firma Norteamérica cuando nos tratan de esa manera?
Ya es lamentable que la castuza esté haciendo con nosotros lo que le da la real gana, pero que encima las multinacionales a las que damos de comer hagan también con nosotros lo mismo que la castuza, es la prueba más que evidente de la poca dignidad que nos queda como pueblo, y del adoctrinamiento al que hemos sido sometidos. La codicia de estas multinacionales no tiene límites, y no contentos con exprimir a los agricultores o ganaderos españoles pagándoles una miseria por sus productos, intentan además reducir al máximo sus gastos en personal con recortes de plantillas, sueldos bajísimos, y que los clientes trabajemos para ellos.
Parece que se nos ha olvidado cuando íbamos a cualquier gasolinera y sin bajarnos del vehículo el empleado nos preguntaba -“¿Qué ponemos?”, y le decíamos -“lleno por favor”. Era un ser humano, un ciudadano, era un compatriota el que nos daba las gracias. Ahora sin embargo pagas, esperas a que el surtidor quede libre, te sirves, cuelgas la manguera y te subes al coche con las manos apestando a gasóleo. Conclusión, el empleado que te servía el gasóleo o la gasolina… ¡A la puta calle! Y nosotros, a seguir las indicaciones del codicioso de turno, quien ha reducido los gastos de personal, ha ampliado su tienda vendiendo todo tipo de artículos, y ha conseguido que el combustible te lo sirvas tú mismo. Pero, bajo ningún concepto ese autoservicio y el despido de los trabajadores, ha redundado en la bajada del precio del combustible, pues tenemos la gasolina más cara de Europa antes de impuestos.
No hace falta que sea un día festivo, cualquier día de la semana vamos como corderitos a los establecimientos norteamericanos de comida rápida, dónde aparte de la pésima calidad de sus productos, guardamos turno de pie, pagamos, esperamos, llevamos el servicio hasta la mesa, consumimos, y después recogemos los platos de cartón y vasos de plástico que nos dan y los llevamos donde nos indican. Con un par. Pero, ¿qué servicio estamos pagando? ¿Acaso ese local tiene cuatro tenedores o una estrella Michelin por freír unas patatas, una hamburguesa y unas alas de pollo? ¿Acaso lo que se ahorran en camareros lo descuentan del precio? Miren ustedes, en cualquier bar de barrio o restaurante modesto, podemos consumir un menú con bebida y postre, y pagas lo mismo o menos que en esos establecimientos norteamericanos; pero es que además, te lo llevan hasta la mesa en platos y vasos de cristal o cerámica y no de cartón o plástico; lo tomas cómodamente sentado; lees el periódico gentileza del establecimiento mientras te sirven el café y, al final, si todo está correcto pagas el importe y te brindan una cortés despedida para que vuelvas mañana.
A las grandes superficies les debe parecer poco margen el que les queda con los productos frescos del campo, y si no, que se lo pregunten a nuestros sufridos agricultores a los que les han llegado a pagar estas multinacionales a 7 u 8 céntimos de euro el kilógramos de patatas, para después venderlas a casi un euro. Pero hay más; estás empresas ya han empezado a educarnos para que seamos nosotros los que nos cobremos en la línea de cajas; están implantando cajas automáticas de pago, y no nos damos cuenta que allí acudimos como borregos a cobrarnos nosotros mismos sin pensar que ese trabajo lo está haciendo ahora mismo una persona que será puesta de patitas en la calle en cuanto hayamos aprendido a cobrarnos de forma gratuita ¿Acaso hay alguien que piense que porque estas multinacionales se ahorren un dinero en cajeras nos van a bajar los precios de los productos? Pero aunque así fuese ¿Dónde está la solidaridad entre los españoles? En ningún sitio, ha desaparecido, este sistema nos ha desunido, nos ha roto, nos ha separado, y ha conseguido que nos importe un carajo el prójimo, los problemas de los demás y el futuro de nuestra Patria.
Luego tenemos IKEA. Este sí que es el número uno, el “masca chapas”, el dueño del cotarro entre todas las multinacionales que de la mano de la castuza hacen con nosotros hasta la conga de Jalisco. Recorremos el establecimiento por donde ellos quieren y no por dónde nos apetecería a lo mejor a nosotros; diseñan el itinerario con arreglo a sus intereses dando la sensación de que no “puedes” abandonar el establecimiento sin recorrerlo absolutamente todo; elegimos el producto, lo anotamos, vamos hasta el almacén, lo cogemos, lo transportamos y lo montamos. Con un par. Ya sólo les falta que nos vendan mierda en forma de albóndigas o de tarta de arándanos, y que encima nos la comamos. Y todo esto ¿por qué, por el bajo precio? Habría que ver la calidad o la obsolescencia, y si están construidos de madera o de materiales que se asemejan a la madera. Pero, no quisiera desviarme del tema, lo más lamentable es lo que estamos consiguiendo haciéndole el juego a la castuza y a sus amigos codiciosos del capitalismo financiero, porque estamos contribuyendo con nuestra sumisión y nuestro silencio a la destrucción de empleo; estamos contribuyendo a dinamitar la economía local; contribuimos a enriquecer y favorecer intereses extranjeros, que lejos de repartir las ricas plusvalías que obtienen entre los factores humanos que forman parte de la empresa, les pagan salarios míseros, los tienen con contratos basura y, a las primeras de cambio, ¡A la puta calle! Y, ¿saben ustedes por qué? Pues porque en su lugar colocan una maquinita con un sistema informático, y ya se encargarán ellos de que hasta el más inculto de los parias de la Tierra aprenda a utilizarla.
Con inversiones multimillonarias, objetivos alcanzados y millones de euros de beneficio, suelen anunciar las entidades bancarias y las petroleras sus típicos balances. Las cifras que acuerdan dar a conocer a la opinión pública después de cada ejercicio, contrastan negativamente con la política austera de reducir a mínimos históricos sus plantillas, y someter de una manera descarada a sus clientes a tenerse que entender con una computadora. Las jubilaciones anticipadas y los recortes de personal que venimos observando en los últimos años, han reducido a los clientes y usuarios de bancos, cajas de ahorro y estaciones de servicio, a un ejército de robots teledirigidos que hacen sin rechistar todo aquello para lo que se les programa. “Utilice los cajeros automáticos y ponga su cartilla al día; no pase por ventanilla si su reintegro no supera los 500 euros; realice sus operaciones a través de la red; colóquese el guante, sírvase usted mismo el combustible y comunique el número de surtidor en caja; lleve el importe justo o utilice la tarjeta de crédito”. Estos son algunos de los mensajes utilizados para hacer realidad una política de sometimiento claramente vergonzante, aparte de las altas comisiones que pagamos por el hecho de abrir una cuenta.
¿Que nos está pasando compatriotas? ¿Cómo es posible que ante tanta tomadura de pelo, tanta injusticia y tanta tiranía no reaccionemos con firmeza, y sí que lo hagamos con cualquier vecino, familiar o amigo por algo insustancial? ¿Por qué frente a esta “nueva esclavitud” a la que nos conducen estos sinvergüenzas nos quedamos hipnotizados, y sólo reaccionamos -incluso con cierta agresividad-, en el hogar con nuestra familia, en el trabajo o en la vía pública ante cualquier hecho sin apenas relevancia?
No es que nos hayan matado nuestra capacidad de reacción como pueblo, es que nos han dejado sin dignidad y sin alma. Este plan diseñado meticulosamente por la castuza desde hace más de tres décadas está dando sus frutos, y en clara complicidad con la Internacional del dinero y su nuevo “orden mundial”, están llevando a España y a los españoles, como dice Enrique De Diego, a una nueva “esclavitud”.

viernes, 22 de noviembre de 2013

MIRA SIEMPRE TUS PUNTOS FUERTES Y TRIUNFARAS

El miedo a lo desconocido.
 Dar un paso al frente es avanzar.

El miedo es una forma improductiva de interpretar las consecuencias de hechos que aún no han acaecido. Es el nefasto resultado de presuponer consecuencias negativas a una iniciativa, lo cual siempre conduce a la pasividad. Tener miedo al desenlace adverso de una acción futura conlleva eludirla antes incluso de proponer su realización. Esta precaución suele eliminar cualquier posibilidad de seguir adelante, asumiendo una decisión basada en la irrealidad.

Puede decirse que el miedo es el mayor obstáculo para instrumentar una actividad, porque anula las virtudes de las personas; las enfrenta a una situación hipotética que consume su voluntad de actuar, con independencia del argumento o motivación. Prácticamente cualquiera puede recordar cuando de pequeño se tapaba hasta la cabeza con la manta, intentando protegerse del miedo, sin tener en cuenta que se estaba entregando a la oscuridad completa. Eso en el ámbito de la acción personal o a la hora de enfrentarse a una realidad social o de emprender una nueva iniciativa es un gran inconveniente. Intentar protegerse alejándose del foco de la acción es perjudicial para cosechar resultados satisfactorios, incluso para ponerse en marcha en pos de un crecimiento, ya sea personal o profesional. No obstante, no existe un remedio eficaz para eludir las consecuencias del miedo. De camino a esa cura inexistente suele ser habitual escuchar sentencias del tipo: para vencer el miedo tienes que enfrentarte a él. Un discurso fácil de exponer pero difícil de practicar.

En el ámbito del emprendimiento el miedo es constante, porque cualquier acción que se pretende llevar a cabo, está sujeta a un análisis exhaustivo de las posibles consecuencias, de los probables contratiempos, de las dimensiones del virtual fracaso. Es natural estar atenazado por la posibilidad de poner en marcha una actividad y no poderla llevar a buen puerto. Sin embargo, mi recomendación es empezar el análisis de los elementos al revés, anteponer los puntos fuertes a los puntos débiles. Analizar primero los elementos que llevarán al éxito, identificar lo positivo, las áreas donde mejor se desenvolverá la acción, de ese modo, no quedará tiempo para ver las amenazas, siempre irreales, que impiden dar el paso al frente.

Es tan importante tener miedo como voluntad para superarlo. De hecho, si fuésemos a priorizar el miedo al valor, al arrojo, a los propios conocimientos, es probable que nunca seamos capaces de poner nada en marcha, porque siempre estaremos anteponiendo la seguridad al riesgo. Pero, lo digo por experiencia, en el riesgo está el negocio. Arriesgar es una virtud, siempre y cuando se asuma esa acción con prudencia y sentido común. Tampoco se consigue nada asumiendo riesgos innecesarios, o moviendo piezas sin mirar hacia dónde. 

UN TRABAJO ES UN BIEN ESCASO

Aprender a perdonar

“A esa persona no le perdono lo que me hizo”. Esta es una frase habitual en la vida social, aunque en esta ocasión la haya extraído del campo empresarial, ya que me lo dijo una empresaria amiga refiriéndose a una ex trabajadora con la que había acabado en los tribunales. Es una cuestión complicada el aprender a perdonar, casi nadie lo hace después de sufrir una afrenta personal.

Aprender a perdonar
@morgfuefile
En esta ocasión una vez más me encontré con la interpretación equivocada de la cercanía entre el trabajador y el empresario de la pequeña empresa. Todo suele originarse con la intención del segundo de construir un ambiente distendido y amigable donde todos pudieran sentirse involucrados para, al final, sacar el mayor rendimiento y aumentar los dividendos de la empresa. No siempre es esto posible, conseguir unir la cercanía y la productividad a veces es casi un sueño.


Por lo que me contó esta amiga empresaria, parece que una vez emprendida la marcha hacia la relación de cercanía, es habitual encontrarse con personas que intentan aprovecharse de la situación, por lo que es un verdadero error poner en sus manos informaciones sobre la intimidad de la empresa, porque cuanto más cerca esté de esa realidad, más le pierde el respeto a su trabajo y a la persona que le ha dado ese trabajo. ¿Por qué? Porque las pequeñas empresas no están libres de problemas, de estrecheces, y que un trabajador malintencionado lo sepa, no es nada bueno.

No obstante, no es sólo una cuestión de abajo hacia arriba, de trabajador hacia la empresa, sino en la misma proporción suele producirse de arriba hacia abajo. Esto ocurre cuando la empresa considera la debilidad de un trabajador como una plataforma para escenificar su descaro y se aprovecha de esa timidez para explotar a la persona, privándola de las debidas retribuciones por sus logros. Una vez que se tiene claro esto, queda la siguiente pregunta: ¿Por qué una cuestión contractual se convierte en algo personal?

Por desgracia en la pequeña empresa es imposible separar la gestión de la persona, porque el empresario suele acabar:

Asumiendo el trabajo de sus empleados. Cuando las cosas no van tan bien y los costes empiezan a superar a los beneficios, la primera opción, casi siempre es asumir tareas de los trabajadores y abaratar los costes. 

Actuando como sus empleados. Si el empresario comete el error de asumir los errores de los trabajadores, muy pronto estará rodeado de problemas, porque le costará muchos exigirles cuando él mismo no cumple con las normas de rendimiento. 

Cumpliendo como sus empleados. El comportamiento deficiente es común en un equipo de trabajo, casi siempre hay un elemento que no rinde como el resto, y si el empresario se sitúa al nivel de ese elemento deficiente, quienes más cumplían hasta entonces perderán la iniciativa y recurrirán al mínimo esfuerzo.


Una vez que los empleados ven que el jefe está en la misma situación que ellos, algunos, no todos, empiezan a cambiar de estrategia y practican un acercamiento nocivo, buscando aprovecharse de esa situación.

Como ya hemos dicho antes, esta disfunción normativa se produce en ambas direcciones, y en los dos casos es la consecuencia de una administración deficiente de los recursos. Nunca una empresa debe aprovecharse de la predisposición de sus empelados para pedirles mucho más de lo que deben, ni un empleado debe servirse de la cercanía de sus jefes para dejar de aportar lo que está obligado a hacer.

Al final el fracaso de una propuesta queda en el ámbito personal, donde cualquiera de las dos partes se sienten perjudicados. Así es difícil perdonarse. 

Y DE UN PLUMAZO , ¡¡ ZAS ¡¡ , ESTAS EN EL PARO

Hemos visto en más de una ocasión que el primer estadio después de perder una iniciativa o el puesto de trabajo suele ser la decepción. En el momento de quedar descabalgado del compromiso contractual el ataque de pesimismo es muy grande, se suele perder toda voluntad por seguir, llevándose consigo cualquier proyecto de futuro. Uno se convierte en la comida del paro. Por eso es fácil establecer, de forma global, un mapa de comportamiento del individuo en ese momento de decepción, cuya radiografía deja tres etapas bien legibles en su proceso de readaptación, como son el reposo, el bajón y el resurgir. Cada período tiene su particularidad y deben contribuir a conformar el panorama global de superación personal. 


El reposo es un momento inmediatamente posterior a encontrarse inactivo. No es una actitud reprochable, todo lo contrario; puede considerarse como un premio a tantos años de férreo esfuerzo por desarrollar las tareas del trabajo diario. Este reposo puede estar motivado por elementos sencillos que cubren las primeras necesidades, como la compensación económica recibida como liquidación que permite vivir sin trabajar por un tiempo, las prestaciones sociales derivadas de las contribuciones aportadas hasta ese, la necesidad de descansar después de tantos años detrabajo continuado, etc. Estos son elementos que, a primera vista, generan un estado de tranquilidad, aún cuando a sabiendas de que pronto se deberá volver al mercado, es natural tomarse ese tiempo de relax. 

El bajón de las expectativas se genera cuando se ha superado la primera fase y empieza a vislumbrarse un panorama completamente desconocido. Ahora ya hay un nuevo elemento que rompe la relajación inicial y es buscar fuentes de ingreso. La economía de resistencia está a punto de acabar, los meses han transcurrido demasiado rápido, incluso el mercado de dónde se ha salido brevemente ha cambiado a una velocidad de vértigo y el primer contacto sólo sirve para salir escupido de cualquier intento de acercamiento. A partir de ese momento las sensaciones son demoledoras, predomina un panorama de soledad que conduce a las personas a verlo todo de forma negativa. Pareciera como si de repente todos los amigos, conocidos, antiguos clientes, se hayan alejado a propósito para no contagiarse de esa peste de inactividad que uno lleva escrito en la frente. ¿Qué hago ahora?
comida del paro
@morguefile
El resurgir debe ser el camino. No es una tarea menor de todas las que se deberá afrontar, y sólo se puede resurgir con mentalidad creativa. No se trata de crear algo, sino de utilizar la creatividad para eludir los malos momentos, para desdibujar el pesimismo y entregarse a nuevas actividades. Incluso el entorno más cercano debe cambiar si eso va a contribuir a regenerar las perspectivas. Cuando surgen los problemas los amigos se alejan, por lo tanto no es recomendable volver a ellos si existe la posibilidad de mejorar, ellos seguirán alejándose con el menor indicio de dificultad. El problema de un elemento particularísimo de las personas, una de las pocas cosas que es difícil de compartir. Las alegrías, los logros, las ideas, todas son compartibles entre las personas, pero el problema prácticamente siempre debe asumirlo el que lo padece y en soledad.

Si la persona es escupida del mercado sólo le quedarán dos caminos posibles: la resignación o la iluminación. Y debo decir que es infinitamente mejor predisponerse a lo segundo que a lo primero, porque la iluminación abre las puertas a nuevos horizontes.

LLEVAR UNA EMPRESA TIENE MAS SACRIFICIOS DE LO QUE PENSAIS

Cuidado con el tonto motivado

Muchos asumen sin saber el qué.


La frase exacta de Emilio Duró es: un tonto motivado es muy peligroso porque puede hundir una empresa. Describe con manifiesta exactitud dónde nos encontramos hoy en día, sobre todo en el campo empresarial. ¿Cuántos tontos motivados asesoran a las grandes empresas, o deciden en grandes proyectos? Basta como prueba noticias o titulares como ésta: El 30% de los proyectos de diversificación en los que invirtió Hunosa para reactivar las comarcas mineras han fracasado. O este otro titular: El despilfarro español: Proyectos que costaron millones... y fracasaron. Esta realidad no la inventamos nosotros, sino quienes asumen responsabilidades sin estar preparados para hacerlo. He conocido a muchas personas de altísima responsabilidad asumir, por ejemplo, área de cultura sin tener ni idea de los movimientos culturales del momento. A lo que nos lleva esto es a mirar con cierta inquietud la disimilitud de consecuencias perteneciendo a una capa social u otra. Porque estas personas casi nunca pagan por sus errores.

Sin embargo, sin lugar a dudas, España es un país donde se penaliza el fracaso para otros sectores sociales. Y es una cuestión cultural, este es sólo un ejemplo trivial que trasladado al campo global, a la sociedad actual, es la base sobre la que se fomenta la creatividad. Estamos comprometidos con un sistema que no admite ningún error; si creas una empresa y fracasas, además de las deudas, te queda el estigma de fracasado que, por desgracia, viaja con la persona si se aventura a buscarse nuevos horizontes o nuevos apoyos. ¿Por qué en otros países se considera el fracaso un aprendizaje? Entiendo menos por qué aquí pasa lo contrario.

No obstante, sería injusto no reconocer que abundan en el mercado de la creatividad los ineptos profesionales con suerte, o mejor dicho, bien posicionados. Son los denominados en lengua de calle como los que tienen la vida resuelta. Estos en lugar de asumir la iniciativa ajena como un bien social, suelen precipitarse en acondicionar su idea para hacer algo más grande de lo que acaba de oír. Para mí el peor momento es ese donde cuentas tus intenciones, tus propósitos, y el interlocutor explica su iniciativa que supera 20 veces a la tuya, y sólo actuando sobre la marcha. En ese momento me suele asaltar una gran decepción, porque pareciera como si lo que has planeado durante tanto tiempo, análisis tras análisis, no tiene ningún valor y cualquiera lo puede superar.

Suelo interpretar una actitud como esa como una falta de respeto. Desfigurar la propuesta ajena para hacer entender que la tuya es mucho mejor es un error imperdonable, una muestra de no haber entendido nada de lo que acabas de escuchar. En esta vida no es todo ponerse encima del otro, no es todo tener la propuesta más grande que nuestros semejantes.

Foto de Steve Evans. flickr.com
Así se han despeñado un montón de empresarios que han empezado sacando pecho con su propuesta cómo si nada fuese a derribarlos, pero tanto las empresas y las personas avanzan por un trayecto tan angosto que en cualquier momento pueden salirse de la vía. Pero ahí no debe acabar el mundo. Hace años leí este titular buscando información sobre gestión de pequeñas empresas: El 80% de las pymes fracasa antes de los cinco años y el 90% no llega a los diez años.  Ya hemos dicho cientos de veces que con tener una idea no es suficiente para poner en marcha una empresa, porque sin el conocimiento adecuado, sin el análisis de gastos y beneficios, sin un plan de adaptación al entorno donde se pretende actuar, conocimientos de posibles proveedores, etc., es como navegar en un barco sin timón, desafiando a la suerte.


Al final me conformo con saber que cada uno escoge lo que quiere vivir, por lo tanto asumir un compromiso de competición con las iniciativas de otros es equivocar el camino, y de paso se emborrona la felicidad ajena con la ingratitud y la falta de respeto.

EVOLUCIONAR POR NUESTRAS IDEAS ES POSIBLE

Referirse a la ingente cantidad de opiniones que pululan por todos lados a cada segundo, es una misión imposible. Es tanta la información que recibimos a diario que, muchas veces, las más importantes pasan desapercibidas a nuestro interés o nuestra valoración, sin embargo, no por ello, tienen menor influencia en nuestra realidad. Al mismo tiempo que recibimos esta lluvia de opiniones, consejos, análisis, etc., vamos formando nuestra propia idea sin mirar las fuentes de opinión. Es este el motivo que me empuja a formular algunas preguntas.

¿Existe credibilidad en ellas? Realmente es preocupante la proliferación de pequeños mesías de la crisis que nos lanzan mensajes, de todo tipo, cómo si fuesen a solucionar algo. Sin embargo, a medida que revisamos las fuentes de información, podemos darnos cuenta de que muchos son los que hablan de la crisis o de las personas que la padecen, sin siquiera tener contacto con la realidad que azota a las familias o a las personas individuales. Se erigen en portavoces de grupos de afectados con los que no tienen nada en común, acaso sólo la ciudadanía, pero nada más. Es decepcionante asistir a este mercadillo de la hipocresía, donde de la noche a la mañana surgen políticos que cayeron en desgracia en el pasado y hoy llenan el plató de las televisiones, hablando de la solución de la crisis como si ellos nunca formasen parte del problema. Pero todo se aclara a los pocos minutos, cada uno de ellos al final de sus mensajes mesiánicos aluden a sus libros o sus propuestas personales. Es todo lo que les mueve.

¿Y las palabras de los afectados? Ellos no tienen palabras. Prácticamente no existe un foro público donde pueda expresarse un emprendedor, un desahuciado, un parado de larga duración. Todos hablan de ellos, pero nadie les da una silla en ese plató donde se debate sus problemas. Una vez más he asistido en estos días a un encuentro donde se debatía la realidad de los pequeños empresarios y, ya no es casualidad, allí no había ningún pequeño empresario, pero sí los señores financiadores, empleados de banca o grandes ejecutivos que contaban sus experiencias y analizaban una realidad con la que no han tenido contacto en su vida. ¡Me habría gustado haber tenido la posibilidad de decir algo! Eso nunca es posible.

¿Es ésta la sociedad que buscamos? Yo no. Prefiero una sociedad donde todos podamos interactuar libremente, donde las iniciativas personales tengan valor y apoyo, donde los emprendedores reciban reconocimientos, donde nadie sea desahuciado de su casa ni despedido injustamente de su puesto de trabajo. Ahora diréis, este está loco, es un populista. Por suerte para mí no soy peor que las fuentes de opinión que dominan nuestros tiempos.  

domingo, 7 de julio de 2013

MARCHANDO UNA SOBRE LA BANCA

¿POR QUÉ NO SE NACIONALIZA UNA PARTE DE LA BANCA?
El desempleo es el resultado de una dinámica atroz en nuestro sistema por la que el dinero no se mueve: no hay inversión ni crédito. Y esto no se debe a que no haya dinero: en el año 2000, los activos del BCE (esto es, la masa monetaria) equivalían al 7% del PIB de la zona euro. Hoy, exceden el 20%.

Pero el flujo del dinero en España es en los últimos meses aberrante: el dinero que el BCE imprime (esto es una simplificación) se presta a los bancos europeos a bajos tipos de interés. Estos financian mayoritariamente la deuda pública del Gobierno, que, a su vez, utiliza la mayor parte del importe de las emisiones de deuda colocadas para repagar bonos y letras que se emitieron incluso hace veinte años. Dicha deuda está en manos de otras (o las mismas) entidades financieras que finalmente depositan los fondos que reciben del Gobierno de vuelta en el BCE o simplemente acumulan liquidez.

Al final, no hay crédito y las empresas (especialmente las pymes) no crean empleo. Ninguna institución financiera está dispuesta a financiar proyectos arriesgados de inversión cuando en su lugar se puede invertir en bonos españoles que rinden un cuatro por ciento anual y que básicamente no tienen ningún riesgo porque están garantizados por... Alemania (pensad cobertura euro).

¿Por qué no se nacionaliza una parte del sistema bancario? A los banqueros les gusta pensar que la razón por la que no hay crédito en España es porque no hay demanda de crédito. En España con diferencia respecto a otros países europeos, la razón por la que no hay crédito es la falta de oferta, no la falta de demanda.

Es decir, los bancos no están dispuestos a facilitar el crédito. Hay varias razones para ello: la burbuja inmobiliaria; los requisitos de capital de Basilea III; las facilidades del BCE para depositar dinero; y que la deuda soberana es una inversión mejor en términos de rentabilidad por riesgo. Nacionalizar el sistema bancario, parece razonable aunque suena a medida comunista casi. Pues las voces más altas en favor de nacionalizar el sistema bancario han venido en Europa de? Gran Bretaña.

Se dirá que parte del sistema financiero español ya está nacionalizado. Pero no es así: hemos nacionalizado las pérdidas de los bancos, pero no el modelo de negocio. Si los bancos no quieren dar crédito, habrá que imponérselo.

Necesitamos instituciones financieras que estén gestionadas por y para el cliente, y eso en nuestra cultura solamente se puede hacer bajo control estatal. El único banco holandés que no sufrió los efectos de la crisis financiera es Rabobank, en la cima de cuya compleja estructura de propiedad están los propios clientes.

Actualmente, la iniciativa privada sería incapaz de organizarse para crear una institución similar. Ahora, un banco público no quiere decir un banco gestionado por políticos.

martes, 18 de junio de 2013

ASI FUNCIONA EL MUNDO DE LAS FINANZAS SIRVIENDOSE DE LOS CURRITOS

Una vez llegó al pueblo un señor bien vestido, se instaló en el único hotel que había, y puso un aviso en la única página del periódico local, el cual decía que está dispuesto a comprar cada mono que le traigan por $10.
El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a $10 cada uno sin chistar. Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés. Entonces el hombre ofreció $20 por cada mono y los campesinos corrieron otra vez al bosque.
Nuevamente fueron mermando los monos, el hombre elevó la oferta a $25 y los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban hasta que ya era casi imposible encontrar uno.
Llegado a este punto, el hombre ofreció $50 por cada mono, pero como tenía negocios que atender en la ciudad, dejaría a su ayudante a cargo del negocio de la compra de monos.
Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles:
- Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección. Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por $35, y cuando el jefe regrese de la ciudad, se los venden por $50 cada uno.
Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la gran jaula, y esperaron el regreso del ‘jefe’. Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.
Ahora bien… ¿ les queda claro cómo funciona el Mercado de Valores y la Bolsa ?

miércoles, 12 de junio de 2013

LA BANCA NUNCA PIERDE

La compra de bonos en el mercado secundario del BCE garantiza a los grandes bancos -grandes especuladores- que son los únicos que pueden pedir prestado al BCE a un tipo del 0,5 % - gratis prácticamente- que cualquier compra de bonos que hagan en el mercado primario -también son los únicos que pueden acudir a este mercado- se podrán deshacer de ella en pocas semanas y a un precio más alto de lo que han pagado en el mercado primario. Así, si consiguen digamos un 2 o un 3 % de rendimiento en esta operación, pagan el tipo del 0,5 % al BCE y se quedan con la diferencia. ¿Riesgo? Nulo. ¿Hay alguna probabilidad de que el dinero prestado por el BCE a esta banca especuladora llegue a la economía real? Ni la más mínima. Todo lo contrario, dada la garantía del BCE de que comprará toda la deuda y a un precio alto, estos mismos bancos venderán sus posiciones en otros mercados como las materias primas para dedicarlos a la compra de deuda en el mercado primario. Incluso retirarán dinero que antes tenían destinado al crédito para dedicarlo a la especulación en los bonos de deuda pública. Esta es la razón por la que se están hundiendo los precios de las materias primas y prácticamente están ya en deflación. Es la razón por la que cada día que pasa hay menos crédito disponible a pesar de las inyecciones de liquidez.

Ahora, ¿qué sucederá cuando en ápice de la burbuja de los bonos, el margen entre los precios en el mercado primario y secundario de deuda se estrechen hasta que no se pueda conseguir estos beneficios? La gran banca especuladora alimentada por el BCE empezará a vender los bonos en el mercado secundario. Venderán tanto los que se hayan guardado como los de otros inversores -lo que se conoce como hacer cortos-. Como el BCE ha asegurado que no va a dejar caer los precios y, por lo tanto, subir el tipo de interés de los bonos, tienen asegurada cualquier venta. El BCE, ante la avalancha de ventas a la que ha prometido responder comprando, tiene que inyectar todavía más liquidez que acaba en manos de la gran banca especuladora que ahora está vendiendo bonos en avalancha. En este caso, los cortos no son tan arriesgados puesto que el límite superior del precio de un bono está en su valor nominal -no es lo mismo que hacer cortos sobre un valor bursátil donde el precio máximo al que puede subir una acción no tiene límite y, por lo tanto, las pérdidas pueden llegar a ser astronómicas-. Así que, la posibilidad de pérdida para la banca especuladora es prácticamente nula. Requiere de cierta habilidad, pero para estos expertos en la especulación financiera es pan comido.

¿Y qué harán con los euros que reciben a cambio de los bonos que se quitan de encima? Invertir en mercado de deuda de nuevo, desde luego que no. Invertirán en el mercado de materias primas, donde gracias a esta burbuja en el mercado de deuda, lleva dos años cayendo y está en deflación. Con unos precios tan bajos en las materias primas, la única dirección en la que puede ya moverse este mercado es hacia arriba. Así que, la gran banca especuladora, gracias a la actividad compradora de bonos del BCE, vuelve a ganar. Eso sí, en esta última fase, los precios de las materias primas se dispararán para provocar inflación o, en el peor de los casos y teniendo en cuenta la ingente cantidad de billetes inyectados por el BCE, hiperinflación. Ahí el banco central no podrá seguir comprando bonos, dado que se verá obligado a frenar la inflación galopante y finalmente perderá su batalla en contra de la caída de los precios de los bonos y la consiguiente subida de sus tipos de interés.

En definitiva, los Estados se verán forzados a pagar más por su deuda con la posibilidad de que al final y pese a las acciones del BCE, terminen quebrando. Y los ciudadanos se verán sumidos en una inflación galopante que los dejará en la miseria, en un entorno de recortes presupuestarios de verdad -no los que están aplicando ahora-. ¿Quién gana en todo este proceso? La gran banca especuladora que el propio BCE ha alimentado siguiendo las tesis keynesianas y krugmanitas. Habrán tenido tiempo de hacer caja antes de que suban los precios al consumo de manera desorbitada. Son ellos los que habrán entrado en las materias primas cuando más deprimidos están los precios. Son ellos los que saldrán cuando los precios estén por las nubes amasando más de lo que ya tienen.

Estas son las consecuencias directas de las políticas monetarias keynesianas que está practicando el BCE, la FED, el BoJ y todos en general. El keynesianismo es la parte económica de una ciencia del exterminio mucho más completa y compleja. Pero es lo que quiere la mayoría. Así que, duro y a la cabeza

lunes, 20 de mayo de 2013

ME DA LA IMPRESION DE QUE NO HACEMOS LO QUE DEBEMOS

Hoy como otros tantos días me he despertado intentando buscar sentido y soluciones a la vida, de repente me ha venido a la cabeza la pregunta de si seré el único ser de la tierra que quiere un mundo sin guerra, ni hambre, sin vencidos, ni perdedores, me he preguntado si soy el único que piensa que robar está mal, y no porque sea un mandamiento, sino porque estoy quitando al prójimo lo que le pertenece. He empezado a ponerme triste pues creía que sería la única persona que no quiere pelearse con los demás por ideas políticas que no van a ningún sitio, y más triste aún porque pienso que tener una casa o piso, lo que llamamos vivienda, es un derecho del humano y no está bien jugar asi con las familias hasta desahuciarlas.
Casi lloro por ver las estadísticas de la corrupción en este país, me he sentido solo con mis ideas de despreciar a esta gentuza y ser gobernado solo por mi destino. Desesperación es lo siguiente que he sentido pues vuelvo a sentirme solo en el mundo cuando miro que todos los continentes están de malas maneras.
Cuando no podía más, cuando me he sentido avergonzado de ser humano, cuando me ha dado arcadas por ser de la especie suprema, he salido a la calle a preguntar ¿usted quiere paz?, ¿usted quiere ser libre?, ¿usted quiere un mundo mejor?.
Todas, absolutamente todas las personas que les he preguntado me han contestado que sí, algunas muy convencidas y otras con cara de utopía. He dejado de sentirme solo, veo que todas las personas a las que he preguntado con sus respuestas también quieren cambiar al mundo.
Preguntas que al primer impacto todos diríamos que sí, aunque las pensáramos detenidamente diríamos que sí otra vez, y cuanto más pensáramos en esas preguntas, más seguros estaríamos de decir que sí.
Ahora bien, si esta mañana he preguntado a casi cien personas, y todas han contestado que sí. Si siguiera, todas seguirían contestando que sí a las preguntas. La siguiente pregunta es, ¿por qué esto no cambia? Pues el hambre, la guerra y el odio estaban antes que la crisis.
La respuesta es sencilla, somos unos embusteros, porque no queremos que se acabe el hambre, queremos no pasarla nosotros, queremos que haya paz pero que este en nuestro barrio, queremos ser libres a costa de esclavizar a los demás, cuando hemos tenido una educación de calidad no la hemos utilizado correctamente, cuántos libros de texto se ha quedado anticuados por una mala enseñanza, hemos tenido una sanidad envidiable y ahora cuando nos la quitan empezamos a valorarla, cuántos medicamentos se han tirado a la basura por su mala gestión.
Antes de que la crisis asolara nuestro mundo todas estas desigualdades existían, los desahucios, el hambre, el paro juvenil, la precariedad laboral, pero es ahora cuando nos afecta a la mayoría cuando se forman grupos para defender nuestros “derechos”, pero como decía, esto ya estaba antes pero como no era nuestro problema, no hacíamos nada o por lo menos no se prestaba tanta atención. La conclusión es que si no nos toca, no hacemos nada, y si lo hacemos lo hacemos una vez al año, el resto seguimos tragando con lo que nos mandan, dictan y ordenan, protestamos con el puño en alto y el culo al aire, mientras nos paguen seremos obedientes y comprometidos con el sistema.
Cínicos y orgullosos damos la respuesta cordial, políticamente correcta, decimos que queremos un mundo más justo y mejor pero nunca diríamos que esa opinión se ciñe solo a nosotros, que eres tú quien no quiere pasar hambre, que eres tú quien quiere una educación de calidad, que eres tú quien no quiere morirse por los pasillos en busca de un trasplante.
Somos lo que somos y merecemos lo que tenemos por la mera cuestión de que debemos de aprender una lección, no es por hipotecarnos el futuro es por no saber manejarlo, nuestras manos son las que portan dicho futuro y cuando comprendamos la magnitud de nuestro error nos ira mejor a todos sin excepción.

miércoles, 8 de mayo de 2013

ENTRE LO CELESTIAL Y LO TERRENAL ME HAGO UN LIO

El ser humano posee una tendencia natural a intentar comprender y explicar todo lo que le rodea. La ciencia es una actividad humana que analiza, empírica y objetivamente, el universo físico; la filosofía o la metafísica hacen lo propio con cuestiones de índole inmaterial como, por ejemplo, el pensamento. Estas disciplinas se han desarrollado históricamente en un continuo debate, una dialéctica constante, siendo el motor de la evolución y del progreso social alimentado por los progresos técnicos y teóricos de cada época.
En todas las civilizaciones ha habido filósofos y científicos que, cuestionado el status quo, han buscado, y conseguido, solucionar incógnitas, enigmas o dudas heredadas de quienes lo habían intentado sin éxito anteriormente. En toda civilización han surgido también personas que han aprovechado cuestiones no resueltas para ofrecer soluciones a sus conciudadanos. A falta de sostén científico o lógica filosófica, han basado sus soluciones en miedos, castigos, premios, temores, amenazas, condenas y absoluciones, sustentadas en el frágil y maleable cimiento de la palabra.
Aparecieron teólogos y religiones, dioses y demonios, inocentes y culpables, verdades dialécticas y verdades absolutas. En toda confesión hay una palabra de dios que amputa discusiones, dudas o disidencias y recorta la libertad de pensamiento, sagradas escrituras y divinas palabras al alcance de los elegidos, castas de sumos sacerdotes que se atribuyen la potestad interpretativa y tienen línea directa con sus dioses. En todas las civilizaciones el poder ha sido ejercido por reyes (o similares) que han dispuesto de militares para imponer su voluntad cuando la resistencia era mucha, de finanzas para comprar resistencias y de religiones para conducir resistencias. Toda religión renuncia nominalmente al poder terrenal y todas lo buscan en el nombre de sus respectivos dioses, verdaderos todos ellos.
La historia está salpicada por la viruela de la fe desde que Cromagnon y Neanderthal deccoraron sus cuevas. La religión, omnipresente en guerras y conquistas, en intrigas palaciegas, en gobiernos, en desgobiernos, en la salud, en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, ha jugado siempre las bazas precisas y calculadas para asegurar su presencia pública incluso a costa de la ciencia, la filosofía o la mismísima metafísica. Desde la Revolución francesa, las sociedades modernas han intentado separar lo público de lo privado, siendo la religión una práctica, más que privada, íntima.
En 2013, el gobierno de España, uniendo de nuevo la cruz y la espada, vuelve a realizar una cruzada para combtir al diablo en nombre de su dios verdadero, sus sagradas escrituras y sus divinas palabras. Los gobiernos talibanes o islamistas gobiernan en nombre de otros dioses, otras escrituras y otras palabras. Gallardón, Wert, Fernández Díaz y otros miembros del gobierno crean y apoyan leyes y reformas a la medida de la Conferencia Episcopal, la derecha mediática actúa como un coro de muyahidines y Rouco Varela, Carlos Amigo o Reig Pla predican como ayatolás integristas.
La Ley del aborto debe tener flecos científicos o, como mucho, filosóficos, debatibles, discutibles, pero jamás religiosos. El paro debe afrontarse con medidas políticas, empresariales y financieras, jamás con intenciones religiosas como las de Fátima Báñez o Ana Botella (San Isidro y la Virgen del Rocío). El telediario de RTVE debe ser un informativo, jamás un medio publicitario de la Iglesia Católica (Vídeo Telediario 21 horas – 7/5/2013 – Minuto 51).
España va de mal a peor, de una República democrática pasó a una dictadura militar, de ésta a una monarquía parlamentaria y ahora se dirige velozmente hacia una teocracia liberal. Se trata, ni más ni menos, del sino de su historia, de las herencias recibidas. Pongamos una vela a los dioses, los diablos llevan siglos quemándonos. La religión, en sí, es una práctica privada, ni buena, ni mala, ni regular, depende del uso que se haga de ella. No es lo mismo ser cristiano que católico

martes, 30 de abril de 2013

CARTA ABIERTA A ESA AGENCIA DE MOROSOS QUE ME RECLAMA UNA DEUDA MAS FALSA QUE UNA PESETA DE MADERA

Tengo el honor de comunicarle que no reconozco dicha deuda y que por lo tanto no voy a pagarla, así se conjuren contra mi persona los cuatro jinetes del Apocalipsis capitaneados por el propio John Wayne. Y es que mi autoestima y un acusado y bien es cierto que algo decimonónico sentido del deber y del honor me impiden hacerme cargo de una deuda que, como he dicho antes, no reconozco.
Como usted a buen seguro sabrá, el capitalismo es un sistema económico que ha cambiado mucho a lo largo de sus dos siglos de existencia real y dominante y varios de existencia que podemos llamar potencial y pujante. Y si bien algunos de los cambios han sido positivos y por lo general causados por el miedo pánico que sentía la clase propietaria a la acción política de la clase obrera, no es menos cierto que otros cambios que se han producido en el sistema capitalista han sido muy negativos.
En concreto, quiero pedirle -si no le sirve de molestia- que reflexione sobre lo terriblemente negativo que ha resultado el hecho de que muchas empresas se hayan convertido en corporaciones de carácter multinacional, para las que la prestación de un servicio no es otra cosa que un pretexto para la especulación financiera. La honestidad del burgués hecho a sí mismo, que con su esfuerzo y con el de sus explotados empleados ponía todo su empeño en la prestación de un servicio de calidad, en la comercialización de un producto inmejorable, porque en ello iba el nombre de su empresa, es decir, algo de sí mismo, su propio nombre, su propia fama, se ha esfumado. Las modernas corporaciones, como la que usted representa en su deshonesto intento de extorsionarme con sus amenazas tan universitarias como barriobajeras, se caracterizan por todo lo contrario: no están gestionadas por sus propietarios sino por oscuros hombres de negocios, que no piensan en otra cosa que en cumplir ciertos objetivos siempre financieros que les van a ayudar a abultar sus bonos anuales y sus comisiones por objetivos. Objetivos que nunca consisten en lograr la carta agradecida de un cliente satisfecho, sino en subir un par de décimas la cotización de las acciones. Los clientes, como usted bien sabe, no somos más que una molestia que hay que aguantar en todo este entramado, y por eso las corporaciones se dotan de unos servicios que llaman de atención al cliente, pero en realidad son servicios de mareo y regodeo de las víctimas. Las modernas corporaciones montan espectaculares campañas de marketing y publicidad sobre cómo colaboran con la conservación de la chinche autóctona del Estado de Bahía, en Brasil, pero no se preocupan de nosotros, los clientes, los usuarios, los consumidores que un día, inocentemente y con ilusión desbordada decidimos contratar sus servicios, salvo para exprimirnos hasta la última gota, siendo gente como usted los penúltimos eslabones en la cadena de la extorsión. Detrás de usted, ya sólo viene el borgoñón Sparafucile

lunes, 1 de abril de 2013

LA DESIGUALDAD CADA VEZ ES MAS PATENTE ES ESTE MUNDO

 “No hay dinero” Otra machacona y repetitiva máxima de los responsables del fiasco financiero ¿Es eso cierto? Nada más lejos de la realidad. Hemos visto que el dinero negado a los Estados y a las personas es entregado por billones – sin reparos y sin control – a los bancos. Que los bancos, las grandes fortunas y empresas – altamente subvencionadas con dinero público – han desviado 21 billones de dólares a los Paraísos Fiscales.

 Que en el caso de España se defraudan 88.500 millones anuales; que el 23,3% de la economía española no se declara (244.000 millones); que las grandes fortunas tributan al 1% y han visto como desaparecían o se reducían los impuestos de Donaciones, Sucesiones o Patrimonio; que las grandes empresas defraudan vía paraísos fiscales miles de millones o, directamente, como Apple u otras no tributan.

 En España, se han reducido los impuestos a las grandes empresas y a las clases altas – a las que corresponde la responsabilidad del 72% del fraude fiscal – e, incluso, se ha producido una amnistía fiscal para favorecerles y no perseguir estos delitos; mientras, se suben los impuestos, se bajan los salarios y se reducen los servicios públicos a los trabajadores.

 Por tanto, el problema de España no es el exceso de gasto público, sino los paupérrimos ingresos del Estado – aunque seamos el 4º país europeo con los impuestos más altos – que se debe a que las élites económicas y empresariales españolas, prácticamente, no pagan impuestos.

 España recauda el equivalente al 34% de su PIB, el promedio de la UE-15 alcanza el 44% y en Suecia llegan al 54%. Esto es un ejemplo palmario de la consecuente diferencia en el nivel de vida y los servicios públicos que nos separa.

 Si España tuviera una política tributaria como la sueca – que persiguiera el fraude fiscal y los privilegios de una minoría multimillonaria – España ingresaría cerca de 200.000 millones de euros anuales más.

 Esta reducción de ingresos del Estado tiene como objetivo que las mismas personas beneficiadas por reducciones de impuestos, cuando no, directamente, por favorecer el fraude fiscal, sean quienes, luego, financien al Estado mediante la compra de deuda pública por la que reciben onerosos intereses. No sólo no pagan impuestos, sino que reciben intereses…

 La afirmación exculpatoria que algunos esgrimen: ‘Hemos vivido como ricos’, no parece consistente. Desde la llegada del euro la cesta de la compra ha subido más de un 50%, la vivienda se ha encarecido desde 1997 un 500% y los salarios medios reales han bajado desde 1994 más de un 10%.

 La verdad es que nos han hecho creer que éramos ricos, han fomentado el endeudamiento para compensar que nos empobrecíamos rápidamente y teníamos que pedir prestamos para acceder a bienes básicos – es cierto, que algunos, a no tan básicos –. Empero, necesarios para el funcionamiento de esta ‘economía suicida’.

 ¿La gente no trabaja porque no quiere? No, es cierto. En 2008, había trabajo y teníamos prácticamente pleno empleo. No hay que confundir trabajo con explotación laboral. Trabajar 8 horas por 400 euros no es un trabajo y, además, no da ni para vivir.

 Del mismo modo, hay que resaltar que a menores salarios, la población será más pobre, el país obtendrá menores ingresos, siendo a su vez más pobre y los beneficios repercutirán, únicamente, en una minoría.

 Por ejemplo, de los jóvenes más del 50% se encuentra en paro y 3/4 partes de los que están trabajando lo hacen por menos del Salario Mínimo ¿Qué familia o persona puede vivir con estos recursos? Las personas que están de acuerdo con estos salarios de miseria deberían trabajar por ellos dando ejemplo y no moralina.

Ante los comentarios tan poco meditados que se realizan denigrando la situación de los parados podemos recordar la bendición que supone este estado con el aumento resultante de la ansiedad, la dependencia, el estrés, los sentimientos de humillación, la pobreza, la malnutrición, la muerte precoz, los suicidios, etc.

El trabajo no lo crean las reformas laborales. El trabajo se crea invirtiendo recursos económicos. Con la última reforma laboral, no sólo, no se ha creado empleo, sino que, se ha acelerado su destrucción. Los ERE pactados han crecido un 72%, los no pactados un 782% y las personas afectadas por ellos un 50%.

 El objetivo de la Reforma Laboral no ha sido crear empleo, porque, ninguna reforma crea empleo, sino abaratar el despido, empeorar las condiciones laborales y acabar con los derechos laborales con la intención de crear una mano de obra barata, abundante, sumisa y desprotegida.

 Crear empleo no tiene mayor dificultad que diseñar e implementar un plan de política económica e industrial a largo plazo que fomente el mercado interno – que crea más empleo y más riqueza que la exportación – y la calidad de los procesos y productos – nunca, esencialmente, la cantidad –. Esta política se debería realizar con una alta inversión pública que podría realizarse liberando recursos económicos ¿De dónde?

 De los intereses de una deuda que es ‘ilegitima u odiosa’ – término acuñado por EEUU para deudas obtenidas mediante mecanismos de extorsión, corrupción y fraude –. Estos intereses ascenderán a 40.000 millones en 2013 – 10.000 millones más que este año – que suponen un enorme trasvase de riqueza a bancos y grandes fortunas.

 Reestructurando y elevando el gasto público español deberíamos invertir 20 puntos más del PIB en gasto social, hasta igualar éste con nuestro nivel de riqueza. Supondrían alrededor de 66.000 millones más y podríamos crear hasta 5.000.000 de empleos de calidad dedicados al bienestar de las personas.

 Creando empleo podríamos liberar el dinero destinado a las prestaciones de desempleo y subsidios – unos 30.000 millones – para otros usos y, elevando la tasa de empleo a niveles de países como los nórdicos – que tienen altos niveles gasto público y social – podríamos conseguir que más personas cotizarán a la seguridad social.

 El Estado español está infrafinanciado en relación a sus recursos económicos, por eso no crea empleo: Si tuviéramos un sistema impositivo justo y distributivo lograríamos cerca de 200.000 millones más; si persiguiéramos el fraude fiscal obtendríamos otros 88.500 millones; y, si no se fuera permisivo con la economía sumergida otros 100.000 millones.

 Por tanto, el problema no es que no haya dinero – como repiten interesadamente ocultando la verdad –, sino que lo posee una minoría que no invierte en la economía productiva sino que se dedica a la especulación financiera e inmobiliaria y, además, nos financia mediante la deuda pública con un dinero que ha defraudado al Estado.

 Cuando se habla de productividad y competitividad se está hablando, realmente, de precariedad laboral, bajos salarios, jornadas laborales más largas, perdida de derechos laborales y sociales. Producir más, con menos personas, por menos dinero. En España, en los últimos años, de las ganancias en productividad sólo un 25% ha repercutido en los trabajadores.

 Un país desarrollado nunca podrá competir con las condiciones de explotación y semiesclavitud que imponen las transnacionales europeas y norteamericanas en Asia o América.

 Se dice que hay que trabajar más, pero no es cierto. Trabajar más para producir más hasta que hayamos esquilmado los recursos de planeta y éste sea un lugar inhabitable. Ese tipo de economía productivista y consumista, infantilizada y sin limites, es un sin sentido y un camino cierto al desastre.

 Lo lógico sería vivir con moderación, trabajar menos horas, repartir el trabajo y que las ganancias alcanzadas en productividad – está ha crecido casi un 700% a largo de los últimos 110 años – debido a la inversión en tecnología con dinero público repercutiera en el bienestar y la calidad de vida de la mayoría de la población y no sólo en el enriquecimiento de una minoría que ha acaparado los bienes de todos.

 Si hace más de 100 años se consiguió en los países más ricos mediante arduas luchas obreras un paso hacia la implantación de la jornada laboral de 8 horas – aunque los empresarios capitalistas hubieran deseado continuar con jornadas de 14 y 16 horas – ¿Cómo podemos seguir trabajando las mismas horas o tender a trabajar más con las ganancias en productividad que se han producido?

 ¿España tiene muchos empleados públicos? Los datos vuelven a desmentir a la propaganda: en España trabaja en los servicios públicos un 10% de la población, en la UE-15 un 15% y en Suecia casi un 25%.

 Se está atacando el honor de los funcionarios públicos como una táctica para colonizar y privatizar las Administraciones Públicas por intereses privados que quieren colocar a sus redes clientelares y familiares. Son los salarios de estos sujetos enchufados y colocados a dedo, que superan en un 35% los salarios medios de los funcionarios lo que sale caro, realmente, muy caro.

 Cuando se habla de la mayor rentabilidad de las empresas privatizadas olvidamos que es una rentabilidad obtenida a costa de los derechos laborales y sociales de trabajadores y usuarios que, únicamente, supone un trasvase de beneficios de todos los ciudadanos a una minoría.

 Es el Estado – todos los ciudadanos – el que ha asumido los riesgos y los costes de la inversión de estas empresas e infraestructuras, siendo luego una minoría que no ha soportado ningún tipo de riesgo quien salga favorecida con la privatización de empresas rentables y saneadas a precio de saldo.

 Las privatizaciones han favorecido la aparición de grandes monopolios privados con la consecuente situación de dependencia, subidas de precios, la destrucción del tejido productivo local, deslocalización de industrias, pérdida de ingresos públicos y el aumento del desempleo.

 Por ejemplo, por cada empleo precario creado en una gran superficie se destruyen 5 empleos estables en el pequeño comercio. Además, el monopolio favorece los abusos de poder por parte de las grandes empresas como que del agricultor al consumidor los precios de los productos se eleven un 400%, pudiendo llegar, incluso, al 1.000%; o que más del 60% del beneficio del precio del productos se lo queden las grandes superficies.

 En el caso de España podemos ver como con la privatizaciones estamos sufriendo los precios de la gasolina, del gas, de la electricidad – ha subido un 80% en los últimos 7 años y va a subir con la nueva reforma otro 25% – y de las telecomunicaciones – cuyas tarifas más que duplican la media europea – más costosos y los servicios de peor calidad de Europa.

 ¿Los empleados públicos son poco productivos? ¿Solo la iniciativa privada fomenta el crecimiento? España tiene más empresarios y autónomos – un 10,64 de la población – que el promedio europeo, un 9,78%. En países más competitivos y eficientes que España el número de empleados públicos dobla y triplica al de empresarios: Dinamarca, 26%; Finlandia, 19% o Suecia un 25%.

Aun tomando los eslóganes neoliberales como ‘El excesivo gasto público y social lastra la competitividad y el crecimiento’, el caso de los países del norte de Europa es paradigmático. Por ejemplo, Suecia tiene un gasto público cercano al 53%, Dinamarca al 58% o Francia 57%. En cambio, España no llega al 44%.

 El Gasto Público es esencial en las economías más desarrolladas. De él, depende la inversión en educación, sanidad, telecomunicaciones, energía, creación de empleo, ciencia, I +D, infraestructuras, etc. Que de otra forma serían imposibles.

 Además, del gasto público dependen el 50% de los empleos creados en el mundo. Cada empleo creado en el sector público posibilita – por el efecto multiplicador del gasto público – la creación de 2 empleos en el sector privado.

 ¿El gasto social en España es excesivo? En comparación con el resto de países de nuestro entorno es notablemente inferior: España, 21%; UE-15, 27% y Suecia un 30%.

 España gasta 5.526 euros por persona en la protección social y la calidad de vida de sus habitantes. Esto es 1.938 euros menos que el promedio de países de la UE-15 y 3.500 euros menos que Suecia. No es por menos que pensar que España tiene abandonada y desatendida a su población

 Algunos podrían argumentar que tenemos un menor gasto social porque somos menos ricos, pero, no es así. España tiene un PIB per cápita que alcanza el 93% del promedio de la UE-15, sin embargo, su gasto social no llega al 74% del promedio de la UE-15. Si gastáramos esos 21 puntos más, alrededor de 66.000 millones podríamos crear 5.000.000 de empleos.

 El gasto sanitario público español no es tampoco excesivo, un 5,7% del PIB, se encuentra por debajo de la media europea, 7,8%. Y, muy por debajo del gasto sanitario del sistema privado estadounidense – que se quiere implantar en nuestro país – que, prácticamente, dobla nuestro gasto con unos niveles de eficiencia y salud muy bajos.

El gasto público en educación, también, se encuentra por debajo de la UE-15. En España invertimos un 4,3% del PIB y en la media europea un 5,1%; en Suecia un 6,8%. Madrid invierte solo un 2,5%.

 Decimos inversión porque por cada euro invertido en educación España recibe un beneficio de 2 euros y para el conjunto de la OCDE este beneficio se eleva a 4 euros.

 En España, prácticamente, se han duplicado las tasas universitarias siguiendo el camino de Reino Unido – colocando a la universidad española entre las más caras de Europa – con la falacia de que la educación es un gasto y no una inversión. La intención es favorecer el negocio bancario con los créditos a los estudiantes: más deuda.

Sin embargo, en otros países europeos como Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Suecia, República Checa, Austria, Grecia, Chipre, Escocia, Alemania y Francia; los estudios son gratuitos o tiene un amplio acceso a las becas de estudio y manutención.

 Es importante destacar la relación entre gasto social y exclusión social, entre exclusión social y fracaso escolar. Por ejemplo, en España el porcentaje de las familias en riesgo de exclusión social supera el 30% y el fracaso escolar igual. En Suecia, el fracaso escolar afecta al 7% de los alumnos y la pobreza al 10% de las familias.

 El abandono a nuestros mayores y a las personas dependientes es igualmente flagrante. En España, sólo un 2% de este colectivo tiene atención domiciliaria. En Europa, la media es del 18% y en Suecia el 23% de estas personas.

 Asimismo, la mayoría de las residencias de ancianos son privadas encauzadas al beneficio monetario – con la consiguiente merma en la calidad asistencial – y con un coste muy elevado – prohibitivo – para personas con una pensión que ronda los 600-700 euros.

 Otro argumento que cae por su propio peso es el excesivo gasto en pensiones que en España se encuentra en el 7,9% del PIB, mientras en la media de la UE-15 alcanza el 9,5%. Esto se debe a la baja cuantía de las pensiones españolas que mantienen en la pobreza a un 25% de los ancianos españoles. Más del doble de la media europea. La importancia de las pensiones es vital, sin ellas un 68% de nuestros ancianos sería pobre