La Banca española lo que quiere es tener siempre súper prerrogativas, de modo y manera que ella se pueda mover como el Leviatán de Hobbes ante el cual todos los poderes se rinda.
Ahora están como locos porque les parece que la política de provisiones les parece muy dura. Pues que se jodan y antes de una ejecución hipotecaria, se piensen mejor si no les interesaría más negociar con los hipotecados y llegar a alguna solución.
Hasta ahora, negociar o mejor dicho, renegociar con la Banca en una situación desesperada de los hipotecados, resultaba un ejercicio de –mejor dicho, un suplicio- ante la soberbia y la prepotencia del banco en cuestión. Lo tenían claro: ganar al conceder el préstamo, ganar durante el periodo de pago, ganar en la ejecución y seguir ganando persiguiendo a los deudores, a los avalistas y hasta el sursuncorde.
Aquí muchos lo han hecho mal: la Banca, los prestatarios, los “gendarmes” financieros –Banco de España, etc.- pero todos quieren que paguen una parte sola: los prestatarios.
Más de 300.000 familias privadas de sus viviendas, creo que con el pago vicario de éstos ya se pueden dar por satisfechos todos los deudores. Y así, la próxima vez se lo pensarán mejor. No se puede conceder préstamos con cuotas mensuales de 1.200€ a familias –a los que muchas veces están compuesta por lo que ellos llaman “panchitos”- con dos nóminas de 1.000€ y otros 5800€ mensuales. Está claro que los últimos lo han hecho mal, pero la responsabilidad técnica y moral recae sobre la Banca que es quien tiene las herramientas y el conocimiento para no dar lugar a la concesión de préstamos en esta situación.
Querer que ahora solo paguen los deudores o los contribuyentes, y no la Banca es además de aumentar la injusticia, poner los mimbres para que en el futuro se sigan dando estos casos.
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