De todos es sabido que los Reyes Magos son los padres , pero de los Mercados ¿Que me decis ?..
Desde un punto de vista conceptual resultan sorprendentes las mil y una interpretaciones, acerca de la crisis mundial que se ha instalado en nuestro sistema, son tantas y tan diversas que aún no sabemos ni cómo ni quiénes la crearon, excepto para bastantes reduccionistas que consideran que la culpa fue de menganito, que es algo así como coger el rábano por las hojas, y, que ya puestos, por la misma deducción: hasta podrían achacarle la culpona al cha-cha-cha.
Si no fuera porque esta crisis estructural, que no cesa, se está llevando por delante los pequeños ahorros de muchas familias y resulta dramática para los antiguos parados de larga duración y los de nuevo cuño, se podría hasta ironizar y decir: ¿Crisis? ¿Qué Crisis? Y sin embargo, ahí siguen los paraísos fiscales y un libertino y liberal mercado financiero sin regular, con sus productos tóxicos y especulativos.
Los mercados, ¡Ah, los mercados!, y sus oscilaciones que ni siquiera han descansando por agosto, les están imponiendo a las democracias occidentales sus insaciables exigencias. Y aquí, entre la bolsa que circularmente sube y baja, sólo descansamos los fines de semana de que no aumente la prima de riesgo. Menos mal que la Bolsa no funciona en días festivos. La prima de riesgo, ¡Ah, la prima de riesgo!, debe de ser un asunto muy serio y desde luego transversal. Y sin embargo, muy diferente para unos y otros interlocutores políticos, a tenor, de sus interpretaciones, que hablando por ejemplo: de cómo nos afecta esta prima tonta de riesgo que parece un clon, ya no sabe uno si refieren al clon payaso o al clon como un conjunto de células. Observándolo, eso sí, como de soslayo.
Claro que a esta crisis de nuestras entretelas hay que mirarla de frente, pues no parece que esté para escampar. Y tampoco es posible que estemos sumidos en la depresión y la angustia que provoca y en ese sinvivir, que eso solo lo aguanta Santa Teresa.
Los mercados, la prima de riesgo y la deuda soberana, ¡Ah, la deuda soberana! Resulta sorprendente que los Estados tengan que inyectar millones de euros a la banca, y por el otro lado los grupos financieros especulativos se lleven miles de millones con la emisiones que el Estado tiene que vender en la Bolsa para pagar la deuda, y ya para hacer la cuadratura del círculo: los Mercados, a su vez, le imponen a los Estados las condiciones del desguace que tienen que hacer para suprimir o deteriorar el llamado Estado del Bienestar. Se confirma, así, la sumisión de las democracias, de la política y del sufragio universal; a la economía, al poder financiero. Y en el centro del huracán, la crisis la pagan los ciudadanos.
Con esto de la economía globalizada, ya nada es lo que fue, ya no se mercadea como antes y ni siquiera son los mismos mercaderes los que rigen la oferta y la demanda, ya ni siquiera tenemos a los peritos mercantiles de antaño, con tanta mercadotecnia y tanto merchandising. Entre los que opinan que no es bueno ahorrar tanto y los que dicen que hay que aumentar el gasto, esto a veces, parece una merienda de negros, con perdón de los negros.
Se habla de los mercados, qué si dicen, que nos obligan a tal e imponen cual, y, ni por acullá les vemos el rostro a los mercados. ¿Qué cara tienen los personajes que mandan en los mercados? ¿Chi lo sa?
Yo, de vez en cuando, me paso por el mercado de los jueves y allí sigue el gitano Juan vendiendo sus tres toallas a cinco euros, con su buen humor. Después me pierdo en un mar rojo de tomates y pimientos y veo el refulgir del sol en los limones amarillos, y allí siguen después de lo poco que ha llovido los verdes pepinos. Miró, otro día, en la plaza de abastos, a los salmonetes y a las cigalas y hasta a los langostinos del Mar Menor; y, después de estas observaciones viendo las caras de los tenderos, definitivamente pienso, luego existo, que estos vendedores de los mercados que tienen un rostro con atributos, no se corresponden con esos hombres sin rostros ni atributos, que dirigen los llamados Mercados. ¿Quiénes serán los hombres de los llamados Mercados? ¿Chi lo sa? ...
Pues yo si que me atrevo a deciros que este ser maquiavelico , sin rostro , sin forma y sin conciencia sobre el bien y el mal , no es otro que "LA PODEROSA BANCA MUNDIAL "..Ahi estan todos nuestros males
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